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Cuatro buitres 'cuentan' su viaje en internet

Una web registra la migración de alimoches de España a África

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Los amantes de la ornitología disponen desde ayer de una plataforma web en la que podrán observar casi en tiempo real la ruta migratoria de cuatro ejemplares de alimoche (Neophron percnopterus) desde España hasta Mauritania. El proyecto El viaje del alimoche, elaborado por la organización ecologista WWF con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, ilustra de forma detallada las travesías de Duna, Vega, Sahel y Trigo.

La ONG les ha colocado sensores de localización por satélite para generar la información sobre el trayecto de los cuatro buitres. Los dispositivos, que se alimentan gracias a una placa fotovoltaica, envían los datos cada tres días en lugar de en tiempo real 'para aumentar la duración de los sensores, que puede alargarse hasta los tres años gracias a estos intervalos', explica a Público la coordinadora del proyecto, Gema Rodríguez. La ONG establece la trayectoria de las aves en función de sus posiciones medias. Cuando todos los alimoches alcancen su zona de invernada en el sur de Mauritania, los sensores enviarán la información una vez por semana hasta marzo. En ese momento comenzarán su ruta de regreso a la península Ibérica y la información volverá a actualizarse cada tres días.

España acoge el 80% de la población europea de esta especie

El alimoche es un ave catalogada en peligro de extinción, según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. 'España alberga el 80% de la población europea', asegura Rodríguez. Según los datos de la ONG, en los últimos 15 años, esta especie se ha reducido en un 25%. 'Con esta web, queremos informar a la sociedad de los peligros a los que se enfrentan en cada etapa de su ruta migratoria', añade.

La web ofrece un mapa en 3D del territorio sobrevolado por las aves. El plano recoge información sobre los recursos y las características de los lugares donde los ejemplares hacen sus altos y también muestra las posibles amenazas a las que se enfrentan en su viaje, como los aerogeneradores y los tendidos eléctricos.

Sensibilización

Los internautas pueden participar a través de las redes sociales

El mayor factor de riesgo para el alimoche se encuentra en los cebos envenenados. 'Por este motivo es muy importante sensibilizar a la población para que abandone este tipo de prácticas', asegura Rodríguez. Así, el proyecto de la ONG no sólo consiste en el desarrollo de este mapa interactivo sino que, además, la organización está llevando a cabo campañas de sensibilización directa. Para el programa se ha elegido la población de alimoches de los alrededores del parque natural de las hoces del río Riaza (Segovia). Este entorno es el elegido por estas aves en su regreso a España cuando inician la época reproductora.

Otra de las amenazas que se ciernen sobre la especie es la alteración de su hábitat. WWF también dirige su campaña de sensibilización a los visitantes del parque. 'La actividad de turistas y escaladores puede afectar a las poblaciones de alimoche', explica la coordinadora del proyecto.

Cuando los ejemplares vuelvan a la península en la primavera de 2011, la ONG también llevará a cabo un seguimiento científico sobre el desarrollo de las nuevas crías y contribuirá a su crecimiento con aportes suplementarios de comida en el entorno del parque.

La plataforma de WWF pretende ser además un 'espacio participativo para los ciudadanos', explica Rodríguez. Además de mostrar la actividad de las aves, los internautas pueden colgar fotos y vídeos sobre estos animales y sus zonas de migración. También pueden recibir la información actualizada a través de las redes sociales del proyecto.

El proyecto El viaje del alimoche servirá como estudio piloto para valorar los riesgos a los que se enfrentan estas aves durante su migración. En caso de que alguno de los ejemplares no complete el viaje, el sistema ayudará a esclarecer la causa de la muerte. Como ejemplo de ello, el año pasado WWF colocó sensores de localización a dos alimoches. A mediados de marzo, durante el regreso de las aves a la Península, el localizador del macho quedó detenido en unas coordenadas. Cuando los técnicos de la ONG llegaron al lugar, una finca ganadera en Badajoz, encontraron al animal envenenado junto a otros dos alimoches y diez rapaces más. Gracias al proyecto, el SEPRONA pudo detener a un sospechoso con sustancias tóxicas en su vehículo.