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Detectada otra fuga de crudo junto al pozo de BP

La presión tras el sellado del escape puede ser la causa 

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Ni una semana ha durado la tranquilidad para la petrolera BP desde que el pasado jueves anunciase que había logrado controlar por primera vez el vertido de petróleo en el golfo de México. Una nueva fuga de crudo procedente del lecho marino ha sido detectada a unos tres kilómetros de la zona cero del desastre, según afirmó la consejera de Energía de EEUU, Carol Browner, en la cadena estadounidense CBS. A pesar de su cercanía al pozo, BP duda de que ambos vertidos estén relacionados. El portavoz de la compañía, Robert Wine, aseguró hoy que la información está siendo comprobada por los técnicos del Gobierno de EEUU.

El pasado jueves, BP logró sellar por primera vez el vertido desde que la plataforma petrolífera Deepwater Horizon explotara en el golfo de México el pasado 20 de abril, lo que causó la muerte de 11 trabajadores. El Gobierno estadounidense estima que el volumen de petróleo que ha llegado al mar durante estos tres meses oscila entre 420 y 830 millones de litros.

Baja presión

Tras varios intentos fallidos, el sellado se ha conseguido gracias a la instalación de una campana contenedora sobre el pozo con capacidad para almacenar casi 13 millones de litros de crudo. No obstante, los niveles de presión detectados en el artefacto, que hasta el momento sólo actúa a modo de tapón, son inferiores a lo previsto. Según el almirante de la Guardia Costera Thad Allen, que dirige la respuesta a la crisis, esto puede deberse a dos causas: que las reservas de petróleo del pozo estén disminuyendo o que el crudo se esté filtrando por otro sitio debido a algún daño en la estructura del dispositivo de extracción.

Este es el principal temor del Gobierno de EEUU, por lo que la administración ha solicitado a la compañía que controle el suelo oceánico y que notifique cualquier fuga en un plazo de cuatro horas tras su detección. 'No queremos entrar en una situación en la que tengamos escapes descontrolados por todo el suelo oceánico del golfo de México', añadió Browner.

BP aseguró que la campana es una solución temporal y que la fuga sólo podrá detenerse de forma definitiva mediante otros pozos de alivio que reciban el vertido desde el pozo dañado. La compañía ha anunciado que prevé sellar el vertido definitivamente durante la primera quincena de agosto. Para ello, BP está perforando dos pozos de alivio, uno de los cuales actuará como reserva. Los portavoces de la compañía afirmaron que los trabajos de perforación están tan avanzados que alcanzarán la zona dañada antes de que acabe julio.

Hoy se cumplen tres meses desde que comenzara la que ya es considerada como la peor catástrofe ecológica de EEUU. Hasta el momento, el accidente ha costado unos 3.000 millones de euros a la compañía. BP aseguró hoy que hasta el momento ha ejecutado 67.500 pagos por daños individuales que, en total, superan los 160 millones de euros. Para luchar contra el vertido, la compañía ha necesitado el trabajo de más de 43.000 empleados, 6.470 barcos y docenas de aviones. Además, ha instalado más de 3.000 kilómetros de barreras flotantes para frenar los daños a la costa.