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Una sonda para saber qué hizo de Marte un desierto

MAVEN (Atmósfera Marciana y Evolución Volátil) es el nuevo juguete de la NASA para estudiar la atmósfera del planeta, la historia de su clima y las posibilidades de que pueda existir vida

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Menos de dos meses después de que la sonda Phoenix haya confirmado la presencia de agua helada sobre la superficie de Marte, la NASA ha seleccionado una misión robótica para estudiar la atmósfera del planeta, la historia de su clima y las posibilidades de que pueda existir vida en él. Se llama MAVEN (Atmósfera Marciana y Evolución Volátil), costará 342 millones de euros y su lanzamiento está previsto para 2013.

“Esta misión proporcionará las primeras medidas directas tomadas para hacer frente a preguntas científicas clave sobre la evolución de Marte”, afirmó Doug McCuistion, director del Programa de Exploración de Marte de la NASA.

Estudios previos indican que, en su pasado, el planeta rojo tuvo una atmósfera más densa que permitió la existencia de agua líquida sobre su superficie. Como consecuencia de un intenso cambio del clima, una gran parte de la atmósfera marciana desapareció. El motivo de esta transformación, que convirtió Marte en un gran desierto pedregoso, ha sido un misterio, y la información que proporcione MAVEN ayudará a resolverlo.

La llegada de MAVEN a Marte está prevista para el otoño de 2014. Entonces, se colocará en una órbita elíptica y estudiará la atmósfera del planeta durante un año terrestre (algo menos de medio año marciano). En su misión, la sonda se acercará a 128 kilómetros de la superficie del planeta para tomar muestras de la parte superior de la atmósfera de Marte.

Como ha sucedido con satélites anteriores, los ingenieros de la Universidad de Colorado en Boulder, responsables del desarrollo de MAVEN, construirán el nuevo artefacto basado en diseños anteriores, en este caso los de Mars Reconnaissance Orbiter y Mars Odyssey, que desde 2006 y 2001 respectivamente estudian Marte. La nueva misión se incluye dentro del programa Mars Scout, diseñado para enviar varios satélites pequeños y de bajo coste a Marte para completar el conocimiento del planeta.

Con esta misión, Marte muestra una vez más su atractivo para las agencias espaciales. Desde que, en los 70, las sondas Viking comenzaron a estudiar la superficie de Marte, las sondas siguen acercándose al planeta rojo con objetivos diversos y uno en común: buscar indicios de vida pasada o presente.

En los próximos años está previsto que lleguen a Marte Mars Science Laboratory de la NASA y ExxoMars de la Agencia Europea del Espacio.