Publicado: 08.10.2015 12:20 |Actualizado: 08.10.2015 12:20

Un titanosaurio de 14 metros que habitó en Cuenca tenía el cerebro como una pelota de tenis

Científicos han reconstruido la forma del cerebro, los nervios craneales, la arteria carótida y el laberinto del oído interno de un titanosaurio que vivió hace 72 millones de años en lo que hoy es Cuenca.

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Un titanosaurio de 14 metros que habitó en Cuenca tenía el cerebro como una pelota de tenis. /CSIC

Un titanosaurio de 14 metros que habitó en Cuenca tenía el cerebro como una pelota de tenis. /CSIC

Científicos han reconstruido la forma del cerebro, los nervios craneales, la arteria carótida y el laberinto del oído interno de un titanosaurio que vivió hace 72 millones de años en la actual Cuenca.

El trabajo ha estudiado una caja craneana (el conjunto de huesos que da cobijo al cerebro) hallada en el yacimiento paleontológico de Lo Hueco en 2007. El espécimen, que pertenece al grupo de los titanosaurios, es el más completo descrito en Europa hasta el momento.

El investigador de la Universidad de Manchester Fabien Knoll ha explicado que el fósil analizado tiene "especial relevancia dado su excepcional estado de conservación". Según ha apuntado, en los dinosaurios no suelen encontrarse neurocráneos y cuando se encuentran suelen estar incompletos. De hecho, hay partes que en este caso sí se han conservado, pero que normalmente no fosilizan, como la carena ventral anterior.



"El hecho de que este nuevo espécimen esté completo nos ha permitido reconstruir la morfología del cerebro en su totalidad. Su longitud era de 6,3 centímetros, aunque el animal medía unos 14 metros de largo y casi 3 metros de altura a la cruz", ha precisado el experto.

Un fósil único

Los saurópodos son un grupo de dinosaurios cuadrúpedos herbívoros caracterizados por su gran tamaño y por presentar un cuello y una cola muy largos. Vivieron aproximadamente hace entre 210 y 65 millones de años, desde el Triásico superior hasta el Cretácico superior. "La dificultad para encontrar cráneos de saurópodos radica en que éste suele desprenderse y perderse al desarticularse el esqueleto tras la muerte del animal", ha añadido Knoll.

La reconstrucción del cerebro desvela caracteres que son comunes a todos los saurópodos, como la presencia de una hipófisis desproporcionalmente grande en un cerebro 30 veces menor que el del ser humano. Además, muestra particularidades menos comunes como la trayectoria del sexto nervio craneal que no atraviesa la fosa pituitaria. "Rara vez se ha podido alcanzar este nivel de precisión en reconstrucciones de este tipo y nunca antes se había hecho en un dinosaurio europeo", ha comentado el investigador.

Especie aún sin clasificar

La información obtenida mediante el análisis del cráneo parece indicar que pertenece a una nueva especie cuyos parientes más próximos estarían en Argentina y la India. El estudio del esqueleto postcraneal de este dinosaurio confirmará o refutará dicha hipótesis.

El científico ha asegurado que, tanto las características externas de la caja craneana, como la morfología cerebral apuntan a que el saurópodo de Lo Hueco, pertenecía a una especie muy evolucionada, posiblemente de la familia Saltasauridae, presente principalmente en Sudamérica.

En términos evolutivos, este nuevo fósil sería comparable a Jainosaurus, un titanosaurio que habitó en el Sur Asiático. No obstante, la denominación formal de este dinosaurio tendrá que esperar al análisis del resto del esqueleto.