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Akira o el reinado del Apocalipsis

El Japón marcado por el caos descrito por Katsuhiro Otomo en la película de animación ‘Akira' cumple 20 años. Tanto la versión de manga como la del anime de esta obra maestra lograron dejar boquiabierto al p

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Japón 2019. Hace 31 años, la III Guerra Mundial aniquiló cualquier esperanza de volver a aquel fructífero país, cuya denominación de sol naciente ha quedado enterrada bajo los restos de la devastación y la certeza de un futuro apocalíptico convertido ya en presente. Entre las ruinas morales de la reconstruida capital japonesa, Neo Tokio, algunos jóvenes pasean en motos de diseño su falta de aspiraciones y unas vidas marcadas por el control del gobierno, las drogas y la violencia. Junto a ellos, niños con poderes psíquicos y aspecto de ancianos, pandilleros, sectas y pastillas milagrosas. Katsuhiro Otomo (Japón, 1954) presentaba este panorama en Akira, la película de animación japonesa (anime) de 1988, basada en el cómic (manga) que él mismo dibujó entre 1982 Y 1991.

Tras 20 años de maduración, esta historia se ha consolidado como un 'icono tanto del manga como del anime y como una de las películas que hizo posible la entrada de la animación japonesa en España', explica Manuel Guerrero, product manager de home video de Selecta Visión, la empresa que editó el DVD de Akira por primera vez en España.

El éxito de la historia protagonizada por Kaneda, un joven líder de una banda de moteros, y su amigo Tetsuo, cuyos poderes mentales le harán perder el control, reside en que fue un 'shock total, nunca se había visto nada así', indica Guerrero. En primer lugar, por su elevado presupuesto para aquellos años, y, en segundo, por el empleo de una tecnología que dio como resultado 'un lujo audiovisual' y una calidad en la animación desconocida hasta ese momento, resalta el product manager de Selecta Visión.

Pero la legión de seguidores que tiene esta obra no sólo se debe a la parte técnica, sino también a su guión, que aunque en un primer momento fue tachado de 'complicado', es tremendamente atractivo por esa misma complejidad y por ser una historia que 'hace reflexionar'. Todo ello, convierte a este filme en 'una joya' y, para Guerrero, en 'una de las mejores películas, si no la mejor, de las que se ha realizado en el mundo de la animación japonesa'.

Además de convertirse en un punto de inflexión en lo que respecta a la invasión japonesa de la animación en Occidente, Akira también marcó la evolución de las películas tanto de su época como las que llegaron después. Uno de sus aportaciones fundamentales es el concepto de antihéroe. Según explica Guerrero, los protagonistas de las películas de animación japonesas presentaban a héroes 'con grandes valores, que luchan por el bien y por la justicia', pero en Akira, Otomo dio el protagonismo a una pandilla de chavales que 'no hacían nada con sus vidas', eran personajes humanos, con más defectos que virtudes, que 'no luchaban por una causa, sino por un amigo'. Con esta película, Otomo dejó claro que 'el héroe no tiene por qué tener unos valores éticos y morales extraordinariamente buenos', precisa.

En este sentido, Ángel Ybáñez, editor de manga de Norma Editorial, resalta que los personajes de Otomo 'tienen una misión en el sentido japonés más tradicional, en contraposición a los héroes americanos, que son seres que han sido agraciados con un don y se dedican a salvar al mundo'. 'Las obras de Otomo son historias de superación', señala.

Además de este giro en los personajes, Akira también difundió el estilo cyberpunk, para envolver a sus protagonistas marginales en un ambiente marcado por el cambio social y el uso de la tecnología.

Desde el punto de vista narrativo, Otomo dejó huella en la obra de otros creadores, como Satoshi Kon, padre de Perfect Blue y Paprika, que aprendieron que 'no hace falta que su forma de narrar sea del todo lineal, que puede haber saltos temporales o pueden contar varias cosas a la vez', indica Guerrero.

De esta forma, Otomo cambió estilos, personajes y también logró romper uno de los tópicos inherentes al cine de animación, al dirigirse a un público adolescente y adulto. Así, logró lo que también harían series como Los Simpson, 'superar el binomio entre los dibujos animados y el público infantil', explica Ybáñez.

La historia de Akira en cine y en manga tiene muchos puntos en común pero también grandes diferencias, para empezar porque la película se hizo cuando todavía no había acabado de publicarse el manga. Sin embargo, en lo que sí coinciden es en el hecho de haber roto moldes. 'Akira fue la primera obra manga que triunfó internacionalmente y fue la precursora de la llegada masiva del manga a Occidente', recuerda Ybáñez, que resalta que su gran éxito se debió en parte al tirón del largometraje.

El cómic triunfó primero en Estados Unidos, donde se decidió sustituir el blanco y negro original por el coloreado digital, una edición que presentó Norma Editorial en seis tomos en España y que es uno de los productos que disfruta de una venta constante.

De hecho, tanto la versión en color como la de blanco y negro, de Ediciones B, mantienen su atractivo entre los lectores, según Jordi Oleart, de la librería Universal de Barcelona, quien considera que Akira sigue enganchando al público porque 'cuando salió estaba adelantada a su tiempo' y 'aún siendo un cómic antiguo es actual'. Precisamente por eso, da igual donde estén ubicados los ejemplares, porque 'es un clásico y se vende lo pongas donde lo pongas', explica.

Oleart considera que Akira es una de las obras perfectas para iniciar en el mundo del manga al lector mayor de 16 años y equipara la trascendencia de esta obra en la historia del cómic a la de los títulos protagonizados por Spiderman o Batman. Además, tiene muy claro cuál es el papel que le toca desempeñar a la creación de Otomo: 'Akira va a seguir siendo un referente', concluye.