Público
Público

"Fue muy complicado el momento en el que metí mi guión en un sobre con la dirección de Paul Auster"

Circuit es una película sobre amor, error y tiempo. Sophie Auster y Vincent Martínez protagonizan el segundo filme de Xavier Ribera que se estrena el viernes 19 en las salas españolas

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Mil días. Más de dos años y medio. Sea mucho o poco, el calendario no perdona al que los cuenta. ¿Qué se puede hacer en ese espacio temporal? Uno puede enamorarse, pues el amor es pura química con fecha de caducidad, pero también es el tiempo que se necesita para desenamorarse y poder volver a la casilla cero y empezar de nuevo. Esta teoría de los mil días es la que el director catalán Xavier Ribera ha utilizado para dar forma a su último proyecto cinematográfico: Circuit. “Para mí todos los personajes son el mismo pues la única diferencia es por qué vuelta del circuito de la vida van y lo establecido es que la vuelta sean mil días”, explicó el director. Casualmente, admitía, es el mismo tiempo que le ha  costado hacer la película en la que han participado Sophie Auter, Vincent  Martínez, Misia Mur, Leticia Dolera, Óscar Jaenada, Lázaro Mur y  Michelle Jenner. A Ribera le impresionó cómo esta teoría generalizaba a las personas, “esto se dice como si todos fuésemos iguales, o al menos los que viven en un entorno similar, no podemos compararnos a los inmigrantes”.

De un estilo documental, muy fotográfico y resultado de un trabajo feroz de edición nace Circuit, que en palabras de su guionista y director no es otra cosa sino “la historia de unos personajes que viven en una ciudad privilegiada y metafórica del siglo XXI y que las profesiones que se han cogido son también metafóricas, como presumiblemente banales para así poder hablar realmente de ellos mismos”. Una fotógrafa de moda en una extraña situación, una modelo al abismo, un fotógrafo que huye para recuperarse de un amor enfermizo, un joven enamorado, una diseñadora… ¿Una crítica al mundo que rodea a la industria de la moda? Ribero considera que su trabajo es crítico, “pero de crónica”. Las historias  que desgrana en Circuit demuestran lo que opina sobre el mundo de la fama y sus consecuencias, “he conocido a muchas personas que piensan que cuando golpeen la alfombra roja se convertirán en algo diferente y que todo les vendrá dado, cuando en realidad el edificio se hace por  dentro y en cualquier golpe de viento todo se puede ir al traste”.

“He conocido a muchas personas que piensan que cuando golpeen la alfombra roja se convertirán en algo diferente'Como si de fichas de dominó se tratase, el catalán juega con las historias de Vic y Ana, Eva y Pere, Ana, Román y Ula. Ha hecho un puzzle con el tiempo de sus personajes para que ocurra como cuando uno se reencuentra con un amigo al que hace años que no ve. Ribera considera que es la técnica que mejor permite ver la evolución: “mediante trozos en  diferentes momentos en lugar de una línea cronológica”.

El filme muestra, entre otras, la amarga cara del éxito. Y la precipitada caída al infierno de la realidad desde los tacones de Ana (Sophie Auster) y su crítica respuesta a la vida en la que se ve envuelta “tanto correr para ser siempre la misma foto, no cambiáis, sólo de pareja y de ropa, la de la próxima temporada”. Una magnífica comparación con el juego de las  sillas, cuando para la música el que queda de pie es eliminado. Un rotar y rotar sin parar, viendo como hay gente que entra y sale del juego, que sale de un circuito para meterse en otro. Entre vuelta y vuelta, el protagonista, Vic (Vincent Martínez) suelta sus  discursitos de chico indie y alternativo. “Ni siquiera yo sé si lo está diciendo en serio, si es la primera  vez que lo dice o si se lo ha dicho ya a 15 personas, es lo que tiene ir por la vuelta número 999 que ya ni uno mismo se cree lo que dice”. ¿Somos así las personas? Xavier Ribera cree que como todos cuando nos levantamos y no nos reconocemos ante el espejo, o acabamos interpretando el papel  que nos han impuesto. ¿Ocurre esto también en el cine? “Está muy desmejorado, ya no nos dejan tiempo para la pausa, el silencio o el derecho a aburrirse. Debe ser como con la literatura, hay que exigir también algo al lector o al espectador”. Tener un nombre como el de Sophie Auster en una producción de este tipo siempre supone un extra. La hija del escritor estadounidense Paul Auster es cantante, modelo y  actriz.

“Hay mil razones para verla”, concluyó Misia MurCuando Xavier Ribera comenzó a buscar a su protagonista se cruzó con una portada muy sexy de la revista Rolling Stone y pensó varias cosas. En primer lugar, que encajaba perfectamente en el papel de Ana pues ella vive una situación parecida de reconocimiento profesional y en segundo lugar cómo conseguir que leyese el guión. Entonces la filosofía de  la teoría de los grados de separación hizo aparición y un contacto le llevó a otro, y éste a otro. “Hasta que llegó el momento en el que cerré el sobre y puse la dirección de Mr. Auster en Brooklyn, fue muy complicado y emocionante”, reconocía el director. Todo salió bien pues Auster (hija) ha realizado con Circuit su cuarta incursión en el mundo del cine. “Creo que Sophie es una artista porque es normal en el plano familiar, pero en cuanto dices acción se transforma en otra cosa”, contó Ribera.

Las apariciones estelares del piloto de motociclismo Jorge Lorenzo, de Nacho Duato y las ilustraciones de Jordi Labanda completan un proyecto con una estética vintage y gafapasta que agradaría en exceso a los que precisamente critica. ¿Por qué ver Circuit? A Xavier Ribera le cuesta recomendar películas a sus amigos cuando le preguntan, porque para él hay filmes que merecen la pena por sólo tres minutos. “Espero que en mi película haya varios de éstos, varias soluciones de cine que valgan la pena  ver como una magen, sonido, un diálogo, una música, que te pueda  recordar a lo que entendíamos que era el cine”.

“Hay mil razones para verla”, concluyó Misia Mur, una de las protagonistas. Justo mil.