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La actriz Debbie Reynolds, la madre de Carrie Fisher, muere un día después que su hija

Famosa por ser la intérprete de la película Cantando bajo la Lluvia, se empezó a encontrar mal cuando preparaba el funeral de su hija. Murió por una embolia a las pocas horas de ingresar en el hospital. "Quería estar con Carrie", señaló a Variety su hijo Todd.

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Debbie Reynolds junto a Carrie Fisher en una imagen de enero de 2015. | MIKE BLAKE (REUTERS)

LOS ÁNGELES.— La actriz Debbie Reynoldsno pudo resistir la muerte de su hija Carrie Fisher. La intérprete de Cantando bajo la Lluvia (1952) falleció justo un día después que su hija, el miércoles por la tarde —madrugada en España—, en Los Ángeles (Estados Unidos) a los 84 años tras sufrir un derrame cerebral mientras ultimaba los detalles del funeral de Carrie Fisher.

"Quería estar con Carrie", señaló a Variety su hijo Todd Fisher.

La actriz fue hospitalizada de urgencia hacia las 13.00 hora local (21.00 horas en España) cuando se encontraba en el domicilio de su hijo Todd en Beverly Hills (Los Ángeles) organizando los preparativos del funeral de su hija Carrie, que murió el martes a los 60 años debido al ataque al corazón que tuvo en un avión la semana pasada.

Nacida el 1 de abril de 1932 en El Paso (Texas), Reynolds destacó como intérprete en los años 50 y 60. Fue una de las grandes actrices de la edad de oro de Hollywood sobre todo en películas musicales como la emblemática y archiconocida Cantando bajo la lluvia (1952), que protagonizó junto a Gene Kelly y Donald O'Connor.

Su nombre y apellidos figuran en los créditos de otras cintas como I Love Melvin (1953), The Tender Trap (1955), How The West Was Won (1962) o The Unsinkable Molly Brown (1964), por la cual fue nominada al Óscar a la mejor actriz.

Posteriormente su carrera pasaría por Broadway, con trabajos en obras como Irene, aunque continuaría teniendo presencia en Hollywood al dejar su huella en las películas Mother (1996), In & Out (1997) o Behind the Candelabra (2013), su último trabajo.

Debbie Reynolds fue conocida también por su turbulenta vida sentimental y su mala suerte con las relaciones. Se casó por primera vez en 1955 con el cantante Eddie Fisher, con quien tendría a sus hijos Todd y Carrie.

En 1959 la pareja se divorció después de que Fisher le fuera infiel con Elizabeth Taylor, un escándalo muy comentado en la prensa de la época.

Posteriormente contraería matrimonio en 1960 con Harry Karl, del que se separaría en 1973 después de que éste dilapidara su fortuna en el juego, y su tercer marido sería Richard Hamlett, con quien estuvo casada desde 1984 hasta 1994.

Asimismo, Debbie Reynolds sobresalió a lo largo de su vida como una gran coleccionista de objetos relacionados con el mundo de Hollywood. A lo largo de los años subastó algunos de sus objetos más preciados como el famoso vestido con el que Marilyn Monroe engatusó a medio mundo en La tentación vive arriba (1955), otro vestido usado por Judy Garland en El mago de Oz (1939) y uno de los característicos bombines de Charles Chaplin.

Relación de altibajos con su hija Carrie

La relación entre Debbie Reynolds y Carrie Fisher pasó por muchos altibajos, en parte por los problemas mentales y de adicciones que tenía la intérprete de La guerra de las galaxias, pero también por la ajetreada vida de estrella de Reynolds durante la infancia de su hija.

"Ser mi hija fue difícil para Carrie porque en la escuela el profesor la llamaba Debbie. Pero supongo que no estaba tan mal porque ahora yo soy la madre de la princesa Leia en cualquier sitio al que voy", dijo Reynolds, en tono irónico, en 2011 en una entrevista conjunta con su hija en el programa de Oprah Winfrey.

Carrie Fisher, que durante años no dirigió palabra a su madre, explicó en esa misma charla que su relación fue "volátil" y que hubo un tiempo de joven en el que "quería su propia vida" y "no ser la hija de Debbie Reynolds

Carrie Fisher, que durante años no dirigió palabra a su madre, explicó en esa misma charla que su relación fue "volátil" y que hubo un tiempo de joven en el que "quería su propia vida" y "no ser la hija de Debbie Reynolds".

Con el paso del tiempo se reconciliaron y esa experiencia tuvo su reflejo artístico. Así, la novela de Fisher Postales desde el filo, que luego sería una película protagonizada por Meryl Streep y Shirley MacLaine, retrató en parte los vaivenes con su madre.

De la misma forma, Reynolds protagonizó el filme Esas chicas fabulosas, con guión de Fisher, y ambas fueron el objeto de estudio del documental Bright Lights (2016).