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Los editores de 'Fariña': "El libro no necesitaba de un escándalo para resucitar"

La decisión de una juez de secuestrar los ejemplares a la venta del libro del periodista Nacho Carretero sobre la historia del narcotráfico gallego a petición del exalcalde de O Grove Bea Gondar, sitúa a la editorial madrileña en una delicada situación.

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De izquierda a derecha: Guillermo López Linares, Álvaro Llorca Zabala y Emilio Sánchez Mediavilla.- LIBROS DEL KO

Los editores del libro de la discordia todavía no se lo creen. La decisión de una juez de Collado-Villalba de secuestrar los ejemplares a la venta de Fariña, el libro del periodista Nacho Carretero sobre la historia del narcotráfico gallego, les ha dejado "desbordados, superados, alocados...". Así lo cuenta para Público Emilio Sánchez Mediavilla, uno de los tres amigos que hace seis años —en efecto, en plena crisis— tuvieron a bien poner en marcha Libros del KO, un proyecto editorial que, tras pasar penurias diversas, parecía levantar cabeza con Fariña como principal baluarte. 

La adopción de esta medida a petición del exalcalde de O Grove (Pontevedra) José Alfredo Bea Gondar, quien demandó en enero a Carretero y a la editorial Libros del KO por supuesta vulneración de su derecho al honor —citado en el libro por supuestos vínculos con el narcotráfico gallego—, ha desembocado en una medida cautelar que podría suponer el fin de este humilde proyecto editorial.

"No tenemos local, trabajamos en casa, nos levantamos cada mañana a editar y corregir, nuestra logística es muy reducida, no estamos acostumbrados a esto y nos está produciendo un agobio y un estrés de la leche", añade Emilio, que no entiende cómo se ha podido llegar a esta situación. "No puedo valorar mucho porque mi sensación es de incomprensión absoluta". Si el secuestro se extiende en el tiempo, la editorial podría tener sus días contados. 

"Todo va a salir mal, y nos parece estupendo", triste augurio el que esbozaban en su carta de presentación allá por el 2011. Un oscuro vaticinio que, cruzamos los dedos, no llegue a mayores.

¿Todavía se puede comprar 'Fariña'?

Sí, todavía es legal comercializar el libro. Hasta que no nos llegue la orden definitiva de la ejecución del secuestro de la edición, todavía se pueden comprar. De hecho hay librerías de Madrid donde se pueden encontrar ejemplares. El auto dicta el secuestro de la edición, pero para que éste se haga efectivo, el supuesto narco José Alfredo Bea Gondar debe abonar 10.000 euros en concepto de caución, y eso es lo que, según su versión, ha abonado esta mañana. Después del pago, hay una serie de tramitaciones administrativas de juzgados que desembocarán en una orden definitiva.

Afortunadamente la última fue una gran tirada...

Así es, preparamos hace un mes y medio aproximadamente una tirada por suerte muy grande sin prever que esto pudiera ocurrir. Todo fue a raíz de la serie que Antena 3 tiene previsto estrenar basándose en el libro. Se hablaba de que empezaría en abril, por lo que preparamos una buena tirada, teniendo en cuenta además que estamos ante un libro que seguía vendiendo mil y pico ejemplares al mes. Si a las buenas cifras de venta le añadíamos el inminente estreno de la serie, vimos claro que teníamos que apostar por una buena tirada. 

Si bien es verdad que para entonces ya estaba iniciado el proceso y el autor, pero lo cierto es que ninguno de nosotros —por no hablar de nuestras abogadas— podía imaginar ni por asomo que nos iban a secuestrar el libro, esto ha sido una eventualidad que nadie contemplaba.

Era el peor de los escenarios...

No te creas, más allá del secuestro, lo peor es que Bea Gondar nos pide 500.000 euros por vulneración de su derecho al honor.

¿Hasta qué punto compromete esto la viabilidad de la editorial?

Mucho. Somos una editorial muy pequeña. Hemos pasado épocas muy malas, el último volantazo a favor de la editorial fue precisamente tras la publicación de Fariña hace dos años. Es un libro que nos dio cierta estabilidad, si nos quitan los ingresos que nos procura Fariña nos hacen un roto absoluto que nos obligaría a corto plazo a paralizar muchos proyectos, y a largo plazo —de confirmarse la sanción final del juzgado— nos aboca al cierre. 

Pero es que incluso sin ponernos en lo peor, aun si no nos condenaran a pagar ese medio millón de euros, si el secuestro se extiende en el tiempo y coincide con el estreno de la serie, la situación sería crítica para nosotros. 

Pero estarán haciendo caja ahora...

Es muy relativo esto. Sin duda ha habido un repunte, pero es que no estamos hablando de un libro que estuviera muerto. Fariña no necesitaba de un escándalo para resucitar, este libro era ya un bestseller que vendía mil y pico ejemplares al mes y llevaba unos 30.000 ejemplares desde su publicación. Por eso me gustaría relativizar ese supuesto beneficio que nos está procurando esta situación. 

¿Cuál es el siguiente paso?

De momento solo nos queda esperar si, tal y como ha anunciado el propio Bea Gondar, ya ha abonado los 10.000 euros de caución necesarios para ejecutar el secuestro de los ejemplares. Por otra parte, según el denunciante ha alegado, parece estar muy preocupado por su derecho al honor, algo que nosotros respetamos como no podía ser de otro modo, pero sucede que el que está haciendo el paseíllo por todas la televisiones desde ayer es Bea Gondar y no nosotros. El que ha decidido sacar a la palestra algo que apenas se movía en círculos judiciales muy minoritarios ha sido él. Si está tan preocupado por su derecho al honor, qué sentido tiene convertirse en el centro de la tormenta mediática.

Salvando las distancias, no es la primera vez que un libro suyo causa cierta incomodidad...

Somos una editorial especializada en periodismo y esto es algo que, como es obvio, puede plantear ciertos conflictos. Abordamos temas que generan debate, esto es algo inherente a la labor periodística, y por ende no es descartable que podamos incomodar a alguien. Nos ocurrió en Roma, después del lanzamiento de Crónicas de la mafia, y también en la capital rusa, tras la publicación de A Moscú sin Kalashnikov, ninguna de las dos presentaciones se pudieron llevar a cabo en el Instituto Cervantes. 

Antes o después cualquier medio se acaba enfrentando con algún episodio parecido de presiones o con algún proceso judicial, esto reafirma en cierto modo que somos una editorial periodística que trabaja con materiales inflamables, aunque ninguno de nosotros esconda ninguna voluntad pirómana, sino que sale natural. No nos levantamos por la mañana con ánimo de trinchera dispuestos a disparar, lo que hacemos es mucho más modesto y precario.

¿Qué os ha parecido la respuesta del sector?

Estamos muy agradecidos. Nos hemos sentido muy apoyados y por falta de tiempo no hemos podido responder a todos los mensajes de ánimo que nos llegan. Entre los agradecimientos, quisiera mencionar al Gremio de Libreros de Madrid que ayer hicieron un comunicado y que nos han hecho sentir muy arropados. Aquí no hablo por nuestro libro o nuestra editorial, sino a un nivel más genérico; creo que debemos poner en valor la importancia de todas esa infraestructura de librerías que apoyan al pequeño editor.