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Los editores franceses plantan cara a 'El Chacal'

El agente Andrew Wylie pretende vender directamente ebooks' de sus autores

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El agente literario Andrew Wylie, conocido como El Chacal por sus métodos voraces, tiene un nuevo frente abierto. Si ya en julio soliviantó a los editores de EEUU al abrir una editorial, Odi-ssey, para vender los ebooks de aquellos autores norteamericanos cuyos derechos digitales posee, ahora son los franceses los que han levantado la voz.

'La jugada de Wylie es inaceptable', según Antoine Gallimard, de la editorial homónima, que ya ha roto toda relación con el agente por considerarlo 'un conflicto de intereses'. 'El límite sobre la cuestión de los derechos electrónicos se ha roto, por lo que es momento de tomar posiciones', manifestó Olivier Cohen, de Editions L'Olivier. Agente y editores tienen previsto reunirse durante estos días en Fránc-fort para solucionar la crisis.

El movimiento de El Chacal es una muestra más de que la llegada del ebook está tambaleando la industria editorial. Según señaló ayer a Público Antonio María Dávila, director ejecutivo de la Federación del Gremio de Editores de España, en nuestro país los ebooks podrán alcanzar este año el 2,5% de la cuota de facturación, frente al 1,27% de 2009. De los 52 millones de euros obtenidos por venta de ebooks, se pasará a los 100 millones de euros. El mercado crece y todos los pilares se mueven.

En Mondadori España se unieron a las críticas francesas. 'Nosotros nos vamos a mantener en la misma posición que Random House en EEUU, y no vemos bien que se produzcan estos movimientos', afirmó Carmen Ospina, mánager digital de esta editorial. En julio, Random House exigió a Wylie que retirara 13 títulos de la editorial que había colgado en su web. Y Wylie lo hizo.

En España existe un caso similar: el de la agencia Carme Ballcells. Esta veterana agente posee los derechos digitales de autores como Gabriel García Márquez y hasta ahora sólo los ha cedido en exclusiva a Leer-e. Los ebooks de sus autores no se pueden encontrar en ninguna otra plataforma de distribución online.

Hay otros que solamente negocian los derechos digitales de sus autores durante dos años. 'Es el tiempo máximo para que un ebook esté en la red', según la agente literaria Sandra Bruna.