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Los empresarios condenan la Ley del Cine

Distribuidoras y exhibidores prevén una fuerte crisis del sector

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'Con esta ley es imposible hacer viable la exposición de cine en Catalunya'. Así de contundente se mostró ayer Camilo Tarrazón, el presidente del Gremio de Empresarios de Cines de Catalunya, como respuesta de los empresarios a la aprobación de la Ley del Cine. Tarrazón prevé que la aplicación de la norma producirá pérdidas superiores al 50% en la facturación.

Exhibidores y distribuidoras de cine han puesto el grito en el cielo por la aprobación de la ley, ya que consideran que se ha hecho 'a espaldas del sector'. Las quejas de los empresarios del cine se fundamentan en el artículo 18 de la ley, que dispone que el 50% de las copias distribuidas en los cines tienen que estar en catalán, y prevé sanciones de hasta 75.000 euros si se incumple.

Fedicine rompe el pacto con la Generalitat para el doblaje al catalán

Fedicine, la federación que agrupa a las principales distribuidoras cinematográficas y supone el 90% de la distribución en España, rompió el pacto que mantenía con la Generalitat, por el cual las grandes empresas distribuidoras (las llamadas majors) han ido doblando películas al catalán. El presidente de Fedicine, Luis Hernández de Carlos, alertó que las majors reducirán considerablemente el número de películas en Catalunya, y las que sí se proyecten serán en V.O sin subtítulos. 'Pero las que no hayan iniciado ya el doblaje, no lo harán', afirmó.

Como consecuencia, muchas de las grandes producciones, que son las que arrastran a más espectadores, no llegarían a las pantallas catalanas. 'De los 370 títulos estrenados en 2009, apenas 50 se llevaron el 65% de espectadores. Si estas películas no llegan, el sector no puede sobrevivir', explicó Tarrazón. Los empresarios reclaman que la oferta de cine en catalán crezca hasta donde lo haga la demanda. 'Si el mercado sólo tiene un 30% de demanda de cine en catalán, la diferencia la pagará el sector', denunció Tarrazón.

Por otro lado, los empresarios piden que se tengan en consideración los mensajes de preocupación y disconformidad que llegan desde la Unión Europea. Según explicó Ramón Torrent, catedrático de Derecho Internacional de la Universidad de Barcelona, hace dos semanas la Comisión Europea se dirigió por escrito al Gobierno español para expresar su inquietud por el contenido del proyecto de ley. En esta comunicación se indicaba que el proyecto 'viola de forma flagrante' los compromisos asumidos en el marco de la Organización Mundial del Comercio. 'La ley ignora las leyes europeas e internacionales', afirmó Tarrazón, para quien la norma 'dañará' la imagen exterior de Catalunya.

La acogida de la ley por parte de los actores y directores catalanes ha sido radicalmente distinta. La Asociación de Actores y Directores Profesionales de Catalunya ha defendido la aprobación del texto, ya que 'favorece el doblaje en catalán y la versión original subtitulada' porque establece unas cuotas mínimas de exhibición que el mercado 'ha sido incapaz de incorporar por si mismo'. Además, la asociación celebra que la norma 'defiende la libertad de elección del público', que podrá escoger qué ver, en qué lengua y en qué territorio, sin estar limitado por la falta de oferta.

Actores y directores catalanes celebran el fomento de la lengua en el cine

En una línea parecida se manifestó la Plataforma per la Llengua, que valoró muy positivamente la loey, ya que 'pretende garantizar los derechos lingüísticos sobre el mercado cinematográfico', y pidió que se aplique de forma inmediata, teniendo en cuenta las horas de máxima asistencia a las salas. La plataforma catalana elaboró un estudio sobre el uso de la lengua en el cine en zonas como Quebec, Finlandia y Dinamarca, que constataba que el catalán es la única lengua propia y oficial que no tiene un uso generalizado en los filmes doblados o subtitulados en el cine.

Precisamente a casos como el de Quebec se refirió ayer Camilo Tarrazón, para recordar que 'no existe en toda Europa la obligación de doblaje', y que es el propio mercado el que regula la cantidad de películas dobladas en los diferentes idiomas. En zonas como Quebec, explicó Tarrazón, 'el uso de la lengua se promociona mediante incentivos, y no imponiendo obligaciones'.