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El entierro prematuro

  

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BURIED (ENTERRADO)

Director: Rodrigo Cortés

Género: Thriller

Reparto: Ryan Reynolds, Samantha Mathis, Ivana Miño

Duración: 96 minutos

EN SÍNTESIS

Paul Conroy se despierta dentro de un ataúd de madera enterrado en medio del desierto. Trabaja como camionero en Irak para una empresa contratista norteamericana y su equipo ha sido atacado por unos insurgentes que acaban secuestrándolo para pedir un rescate. En su encierro, Paul dispone de un teléfono móvil, un lápiz, un mechero zipo... y muy poco tiempo.

COMENTARIO

‘Buried’ consigue mucho con muy poco. Una premisa simple, un escenario único y un solo actor ante la cámara le sirven a Rodrigo Cortés para construir una película que se sitúa entre la peor pesadilla de Edgar Allan Poe y un drama de acción claustrofóbica. La clave para el buen funcionamiento de ‘Buried’ se encuentra en que desde el minuto uno el espectador se identifica totalmente con las desdichas del protagonista.

Su interés reside en cómo el director consigue manejarse con esos escasos recursos sin que el filme resulte cansino ni teatral. Cortés lleva a cabo una clase magistral del trabajo con el espacio, con los silencios (de sonido, pero también de imagen), con el ritmo dramático. Consigue encontrar la posición de cámara adecuada para cada momento: la primera llamada del secuestrador, por ejemplo, está filmada desde fuera del ataúd; se contempla a Paul a través de una grieta, sugiriendo así la sensación de control y acecho por parte de un agente exterior.

El director incluso demuestra que una intensa escena de acción también puede tener lugar en apenas dos metros cuadrados. De acuerdo, al filme también se le notan algunos trucos o concesiones de guión, ninguno grave, aunque seguro que harán saltar a los obsesos cazadores de gazapos e incoherencias. Pero ofrece imágenes de lo más potentes. Como la de la gravilla que va colándose lenta pero inexorablemente y convierte el ataúd en el mortífero receptáculo inferior de un terrible reloj de arena que marca la cuenta atrás hacia la muerte.

El terror en ‘Buried’ no es fruto del absurdo o de la acción de un supervillano aislado. Sin mostrar ni una sola imagen de Irak, la película también consigue una de las denuncias más eficaces de la actitud de EEUU, y en concreto de los intereses de las empresas privadas, en este país de Oriente Próximo.

No es el aislamiento lo que mantiene enterrado a Paul sino el consciente desinterés de los que se lavan las manos ante el desafortunado, pero previsible, destino de sus trabajadores. 

UN ÚNICO ACTOR FRENTE A LA CÁMARA

Durante las poco más de dos semanas que duró el rodaje de ‘Buried’ en Barcelona, Ryan Reynolds trabajó casi inmovilizado, magullado, lleno de arena, sofocado y chamuscado. Pero el esfuerzo y el desgaste físico se quedan en mero anecdotario al lado de la convincente labor de este intérprete que no flojea en ningún momento de su ‘one man show’. A Reynolds le hemos visto en ‘Van Wilder. Animal Party’, ‘Blade: Trinity’, ‘Lobezno’, ‘La proposición’, ‘Advendureland’, el actual anuncio de Hugo Boss y al lado de su señora esposa Scarlett Johansson. Tras ‘Buried’, se ha calzado unas mallas verdes para encarnar a Linterna Verde en la película que está rodando Martin Campbell sobre el superhéroe de DC Comics.