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La Fiscalía denuncia a la SGAE por un posible desvío de fondos

Anticorrupción investiga una denuncia de los internautas en 2007 que afirmaba que la institución se lucraba de las cantidades recaudadas por los derechos de autor

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La Fiscalía Anticorrupción ha presentado una denuncia dirigida contra la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por un supuesto desvío de fondos en sus actividades, según informaron fuentes jurídicas. La reclamación  fue presentada ante el Decanato de la Audiencia Nacional hace unas semanas.

El escrito del Ministerio Público responde a unas diligencias previas abiertas por este departamento a raíz de una denuncia presentada por la Asociación de Internautas, la Asociación de Usuarios de Internet, la Asociación Española de Pequeñas y Medianas Empresas de Informática y Nuevas Tecnologías (APEMIT) y la Asociación Española de Hosteleros Víctimas del Canon (VACHE) en noviembre 2007.

La denuncia se basaba en la aparición en varios medios de comunicación de varias 'supuestas ilicitudes cometidas en la gestión económica de los recursos de la SGAE'. Los internautas reclamaban que los directivos de la entidad habían formado una trama societaria de empresas filiales en torno a la Sociedad Digital de Autores y Editores (SDAE) en las que las cantidades recaudadas en concepto de gestión de derechos de autor se invertían en actividades lucrativas para las mismas.

Según estas asociaciones, la entidad denunciada incumplía 'el mandato legal que le exige que el reparto de los derechos recaudados se efectúe equitativamente entre los titulares de las obras o producciones utilizadas, pues supuestamente se estaría destinando dicha recaudación a mantener empresas privadas, que lo son de sus socios y que además envuelven un ánimo de lucro prohibido expresamente por ley'.

A su juicio, estas actividades podrían ser constitutivas de los delitos de apropiación indebida, estafa y fraude de subvenciones que serían achacables a los responsables de las empresas que habrían llevado a cabo la 'malversación' de sus recursos económicos y, de forma subsidiaria, al Ministerio de Cultura, como 'principal fiscalizador de este tipo de asociaciones'.