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La gran esperanza negra

Se edita una novela gráfica en español sobre la historia de Jack Johnson, el primer campeón negro del peso pesado

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Jack Johnson era una afrenta viviente al mito de la supuesta superioridad de la raza blanca, el primer púgil negro en alzarse con el título de campeón de los pesos pesados. No resultó nada fácil en una época en que la segregación racial manchaba también los cuadriláteros. Una vez Johnson dijo: 'Soy negro, nunca dejásteis que olvidara que soy negro. De acuerdo, soy negro. Nunca dejaré que lo olvidéis'.

José Parra-Moreno, arquitecto, dibujante y aficionado al boxeo, estaba fascinado por su historia y siempre quiso dibujarla, pero no fue hasta que encontró al novelista José María Mijangos cuando pudo encauzar su pasión y darle forma en un cómic. Los dos han colaborado en este hermoso volumen de la editorial Vitruvio, La gran esperanza negra, un primer tomo que narra la infancia y el ascenso de Jack Johnson hacia el título mundial. Los expresivos trazos de Parra-Moreno y la sabiduría y el humor de Mijangos se combinan en una espléndida epopeya gráfica repleta de violencia, lujuria, amistad, racismo y denuncia social donde el joven gladiador se las apaña para saltar todas las barreras de la época.

Johnson no sólo vapuleaba a los grandes boxeadores de su tiempo sino que se exhibía del brazo de hermosas mujeres blancas y estrellaba coches de lujo uno detrás de otro, algo impensable en un nieto de esclavos. Persiguió durante dos años a Tommy Burns, hasta que el campeón del peso pesado accedió a poner el título en juego el 26 de diciembre de 1908, en Sidney, Australia. El combate fue una carnicería que la policía detuvo en el décimocuarto asalto, y la victoria de Johnson se celebró en los Estados Unidos como la primera revancha de la raza negra. Su fama de invencible provocó el retorno de Jim Jeffries, un púgil extraordinario que se había retirado invicto. La pelea entre los dos trascendió el ámbito deportivo para adquirir un aura mitológica jamás vista antes sobre un cuadrilátero.

Sin embargo, el desenlace del combate y la posterior carrera de Johnson tendrán que esperar al segundo volumen, donde Mijangos y Parra-Moreno todavía se guardan varios ases en la manga. Entre ellos, el bochornoso juicio con el que prácticamente obligaron a Johnson a exiliarse del país y a renunciar al título. Una vergüenza que Barack Obama pretende corregir con casi un siglo de retraso, después de que figuras como Mike Tyson hayan pedido públicamente el indulto del gigante de Galveston.

-¿Cómo nació la idea de La gran esperanza negra? O dicho de otro modo: ¿qué fue primero, el dibujo o la palabra?

Parra-Moreno: -Ha sido una historia de ida y vuelta. Primero intenté hacer el comic yo solo y llegué a dibujar y escribir hasta 40 páginas y salió un churro, un 'documental' muy aburrido, no un cómic porque no soy escritor. Yo andaba huérfano de escritor y entró en escena José María Mijangos, y empezamos ambos de cero, él escribía primero y yo dibujaba lo que él escribía. Así que rehicimos por completo la obra. De hecho, sólo aproveché la mitad de los dibujos que había hecho.

Mijangos: -Me limité a entrar en un proyecto que me ilusionaba sobremanera. José Parra-Moreno me presentó un boceto que había hecho sobre el personaje. A mí me atrajo la calidad de los dibujos y el personaje. Siempre fui aficionado al boxeo y a las historias de boxeadores. Y al ir leyendo sobre este tipo descubrí un personaje único e irrepetible. A partir de entonces, colaboramos. Él con sus estupendos dibujos y yo con mi guión.

-Una de las cosas que más llama la atención es el tono desenfadado y muchas veces cínico del relato. ¿Os costó mucho meteros en la piel de Johnson?

-PM : Sobre todo el broncearmos mucho, jajajaja... Bromas aparte, yo personalmente veo un hombre solo que lucha contra el mundo. En ese sentido creo que muchos nos sentimos identificados con él. A veces le pegan y se levanta y a veces pega él. A veces sufre y a veces hace sufrir. Me resultó fácil también verlo como boxeador excepcional porque yo mismo entreno boxeo y conozco el deporte un poco desde dentro, así que entendí bien su faceta de 'peleador'. Ahora bien, Jack no es ningún angelito, Tiene muchos matices , muchas luces y sombras. Él mismo era consciente de eso y lo dejó escrito, sobre todo en sus múltiples relaciones con las mujeres. El cómic no va de 'negro bueno-blanco malo' sino de una posición personal en el mundo, de la lucha personal contra la injusticia.

-M: Fue un hombre que vivió a golpes, y a golpes murió. Intentamos imaginar la tensión constante de un personaje que atravesó la vida luchando. Su vida es como un combate a mil asaltos. Intentamos reflejar esa lucha vital con el lenguaje de la época y su circunstancia.

-La infancia, las primeras humillaciones, las peleas callejeras, ¿fue lo más difícil?

-P:En absoluto. Todos hemos sido niños y con el cómic hemos recuperado el espacio primordial del barrio.

-M: La infancia es un territorio mítico. Cambian los tiempos, no la mentalidad de los niños ni su lucha por ser aceptados en esa sociedad en miniatura tan cruel y competitiva.

-Cuadriláteros, granjas, bares, cárceles, trenes, burdeles. La historia de Johson es también un tapiz de finales del XIX y de las primeras décadas del XX en los Estados Unidos. ¿Cómo os documentasteis para dar esa impresión de realidad?

-P: Inconscientemente al principio y muy conscientemente a medida que avanzaba la obra nos dimos cuenta que esa época tenía mucho que ver con la nuestra, en el sentido de un mundo que se acaba y otro que empieza. Es una época rápida como un huracán que pasa desde la guerra civil americana al automóvil, de la esclavitud a los movimientos de protesta. USA empieza a ser una potencia mundial,ahora diríamos 'una economía emergente'm y cambian las costumbres vertiginosamente . Y contestando más concretamente la pregunta, para la documentación gráfica, internet es una herramienta fabulosa.

-M: Mis fuentes fueron su autobiografía, Jack Johnson in the ring and out: un relato fantástico y regocijante de un tipo con un talento fuera de lo común; el libro de Jack London sobre el combate del siglo, donde se detalla con precisión periodística e interesada el ambiente de los Estados Unidos antes del combate del siglo, y un extensísimo documental llamado 'Negritud imperdonable', en el que expertos en boxeo diseccionan con precisión de entomólogos la época y la personalidad de Johnson.

-En la narrativa de Mijangos hay una huella evidente de la novela picaresca española. ¿Hay también algo de pícaro en la voz de Johnson?

-P: Johnson era un chulo, un sinvergüenza y un pícaro que, como medía dos metros, podía permitirse el lujo de demostrarlo, pero hubiera estado muy a gusto en el patio de Monipodio.

-M: La vida de Johnson en nada difiere de la más imaginativa novela picaresca. Agudizar el ingenio para buscarse los garbanzos.

-Como héroe, Jack Johnson lo tiene todo: ascenso y caída, simpatía y soberbia, sexo y violencia. ¿No os parece raro que todavía no se haya hecho ninguna película ni ningún libro a su altura?

-P: Se hará, no lo dudo, aunque personalmente preferiría una serie. El mejor cine hoy en día -en mi opinión- se hace en formato de serie, porque te permite contar una historia en 13 horas en lugar de en una hora y media. Imaginemos Los Soprano en una película de una hora y media o El Padrino de Copola , que con las tres partes juntas se ha convertido en una miniserie.

-M: Por supuesto que es raro. Pero no hay que olvidar que para colocar a Johnson en una película o en un libro, hay que abandonar toda corrección política. Y en los pacatos tiempos que sufrimos aquí sería hercúlea tarea.

-Como no podía ser de otro modo, la historia está dibujada casi exclusivamente en blanco y negro. Sin embargo, en algunas viñetas decidisteis introducir notas de color.

-P: El color ayuda mucho como herramienta expresiva a resaltar cosas. El color, en mi caso, aparece sólo cuando 'él quiere' no es algo que yo decida. Sale un filete de vaca medio podrido que se va a comer Jack y aparece un rojo amoratado o sale una prostituta en la puerta de un burdel y el 'azul de Prusia' me dice '¡Eh , Parrita , que aquí voy yo!'

-M: De acuerdo con el maestro. Yo sólo me limité al blanco y negro de los textos

-¿Qué significa hoy Jack Johnson dentro del deporte y fuera de él?

-P: Dentro del deporte uno de los más grandes del boxeo moderno. El ídolo de Alí y otros muchos. Fuera de l deporte creo que es un símbolo , pero más que de su raza (no estoy seguro de si él era consciente de eso o luchaba por eso), un símbolo de la lucha del 'uno contra todos'. ¿Hay mejor definición de un héroe?

-M: Como boxeador, un verdadero precursor. Estudiaba a los rivales y se aprovechaba de los puntos débiles. Jugaba con ellos, cincuenta años antes que Alí. Fuera del deporte, devolvió el orgullo durante cierto tiempo a una parte de América necesitada de él.

-¿Es cierto que hay prevista una posible edición en los Estados Unidos?

-P: Estamos en contacto -a través de nuestra agente literaria- con varias editoriales no solo en USA sino en Francia. Donde más avanzada va la proyección internacional del cómic es con una editorial de Kenya que quiere distribuirlo en ocho países de Africa oriental. Ya te contaremos cuando salga en Estados Unidos también.

-M: Satisfecho estaríamos de que se editase en los Estados Unidos. Siquiera para acudir a un combate en Las Vegas con pase de prensa. ¡Debe ser el fin del mundo!