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El nuevo ‘timo machista’ del cine español

Las participantes del Foro Mujeres en el Cine Español –industria, enseñanza y periodismo- destapan la nueva forma de machismo surgida en el sector, demandan más cuotas y exigen un espacio específico de denuncia de los abusos sexistas

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De izquierda a derecha, sentadas Pilar Revuelta (directora de arte), María Zamora (productora), Jara Yáñez (periodista), Julia Juaniz (montadora), Chus Gutiérrez (directora). De pie: Rosa Estevez (directora de casting), Coral Cruz (guionista), Patricia Monné (diseñadora de vestuario), Amanda Villavieja (sonido), Ana Gracia (actriz) y Raquel Fernández (directora de fotografía)

En la industria del cine español se han inventado una nueva forma de machismo. Por si las alarmas no fueran suficientes y las mujeres en el sector no sufrieran ya una grave discriminación, algunos ‘profesionales’ han encontrado otra manera de abusar de ellas. En las ayudas para la producción de largometrajes se establece un sistema de puntos, en el que uno de los apartados se refiere a las películas con participación de mujeres como directoras, guionistas, productoras ejecutivas y jefas de equipo. Un proyecto que cumpla este requisito puede obtener 4 puntos de los 100 máximos. Lo ‘último’ en la centenaria historia del machismo en el cine es la inclusión de mujeres en proyectos en los que realmente no participan para ‘robar’ esos puntos.

“Me ofrecieron 3.000 euros por poner mi nombre en un proyecto”

“Me ofrecieron 3.000 euros por poner mi nombre en un proyecto”. Es una mujer productora española, a la que un día llamaron de un despacho de abogados para comprar su nombre e incluirlo en un proyecto de largometraje. “Sé que ha pasado más veces”. Lo que iba a servir para facilitar la entrada de mujeres profesionales en los largometrajes se ha convertido en el ‘timo machista’. Algunos de los cineastas hombres no han aprovechado esta medida de una forma solidaria para conquistar la igualdad de género en el sector, sino, una vez más, para atropellar los derechos de sus compañeras mujeres.

La vileza machista y la naturaleza estafadora de unos cuantos no tendría, sin embargo, el campo abierto si las instituciones remataran su trabajo y una vez concedidas las ayudas certificaran la auténtica participación de las mujeres en los proyectos. A la ausencia de esta necesaria revisión se añade una perversión de la norma, en el apartado de maquillaje, peluquería y vestuario, donde hay abundancia de mujeres, hoy se contrata a muchos menos hombres. Todos salen perdiendo.

“Queremos más cuotas”

El sistema de puntos, uno de los objetivos por el que la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA) lleva años peleando, debe cambiar. En el Foro Mujeres en el Cine Español organizado por la Seminci y la revista Caimán. Cuadernos de Cine y en el que han participado veinte mujeres y dos hombres se debatió este problema y todos los que atañen hoy a las profesionales del cine en la industria, las instituciones académicas y los medios de comunicación, y se redactaron una conclusiones con el fin de que sean el inicio de conversaciones y acuerdos para terminar definitivamente con la desigualdad.

Y para cerrar el capítulo de ayudas a la producción, esencial en esta lucha por la igualdad, la demanda está clara: “Queremos más cuotas”. El año pasado, solo el 16’1% de las películas producidas en España fueron dirigidas por mujeres. “Por ello, se deben aplicar más cuotas, ya que las actuales se han visto insuficientes para revertir la situación actual en la industria. Reclamamos que el límite de intensidad de las ayudas públicas a las películas cuyos puestos de responsabilidad estén conformados por mujeres pueda llegar al 70%”.

Además, las mujeres reunidas en el foro acordaron que era necesario implementar ayudas específicas a la promoción de las películas con un sello de calidad que distinga aquellos contenidos audiovisuales “especialmente recomendados para el fomento de la igualdad de género”.

Sacar los colores al machismo

Ha llegado la hora de sacar los colores al machismo y de reivindicar la ‘autoridad’ femenina. Estamos en el siglo XXI y en el cine y la televisión españoles se producen situaciones despreciables. En plena campaña del #Me Too, con las mujeres de Hollywood denunciando públicamente los acosos que han sufrido a raíz del repugnante caso de Harvey Weinstein y ahora también de James Toback, las profesionales españolas exigen “un espacio específico, en la industria y en las instituciones cinematográficas, para la denuncia de abusos sexistas”.

Patricia Monné: "Me ordenaron que subiera las faldas y enseñara teta"

En una reciente reunión de la Asociación de Directores de Fotografía, Raquel Fernández pidió que para las pruebas de cámara que iban a hacer no llevaran a mujeres modelos. “No sólo me soltaron lo de ‘ya estás con lo de siempre’, sino que aparecieron con dos modelos, una mujer negra y una asiática. Cuando no pude más, me las llevé y puse a un eléctrico para seguir las pruebas con él de modelo y les dije que era blanco, como el 99,9% de las personas de nuestro cine”. Con películas en Londres, Nueva York y China, esta profesional se ha enfrentado en cada trabajo en España a la resistencia del equipo, “que lo primero que se preguntan es de quién seré amante”. Ahora dice que se vuelve a ir, porque en España no toleran la mirada feminista.

Por su parte, Patricia Monné, diseñadora de vestuario, dejó mudos a los asistentes a la mesa redonda celebrada tras el foro de trabajo de la Seminci cuando contó que trabajando en una serie de televisión "me ordenaron que subiera las faldas y enseñara teta". Siglo XXI, Europa. Y la mujer sigue siendo considerada un objeto. Y ello sin tener que especificar los cientos, si no miles, de humillaciones a que se somete a las actrices.

"La Ley de Igualdad no se cumple"

La Semana Internacional de Cine de Valladolid, que se ha convertido en referente no solo por participar en la convocatoria de este foro, sino por contar con igual número de películas dirigidas por mujeres y por hombres en su sección oficial frente a la evidente discriminación en otros certámenes –en San Sebastián fueron cuatro películas, en Venecia dos, en Cannes tres, en Berlín cuatro-, ha sido el escenario en el que las profesionales del cine han denunciado que “la ley orgánica para la igualdad efectiva aprobada en 2007 no se cumple ni en el cine, ni en las instituciones educativas ni en los medios de comunicación”.

“La historia del cine que se ha contado hasta ahora es fruto del sistema de patriarcado”

En las conclusiones del Foro de Mujeres en el Cine Español, se subraya que “los hombres deben participar e implicarse en las luchas por la igualdad en todas las esferas profesionales, en todos los ámbitos de la educación y en los medios de comunicación”. Además, se insiste en el hecho alarmante de que “la historia del cine que se ha contado hasta ahora es fruto del sistema de patriarcado y se trata, por tanto, de una ficción”.

La necesidad de promover cambios a través de acciones positivas en todos los órganos de decisión, tanto públicos como privados; la exigencia de informes segregados por género en todos los estamentos de la industria que tengan algún tipo de ayuda pública, y también en todas las actuaciones institucionales, y la introducción de una perspectiva de género en la práctica del periodismo y de la crítica cinematográfica, ya sean, uno y otra, escritos por hombres o por mujeres, son otros de los puntos que aparecen en estas conclusiones. Las mujeres participantes en el foro decidieron además continuar con los vínculos entre los medios de comunicación, las instituciones educativas y las asociaciones profesionales como CIMA.

A puerta cerrada

“¿Cómo te las apañas para conciliar las tareas de madre con el trabajo en el festival?” No es la pregunta que hacen cada año a José Luis Rebordinos, director de San Sebastián, ni a Javier Angulo, director de la Seminci, es la que hacen ‘constantemente’ a Vanesa Fernández, directora del Zinebi, y a Garbiñe Ortega, directora de Punto de Vista. La irritación entre las mujeres del cine está dando paso al aburrimiento y ya en el café previo a la jornada de trabajo del Foro Mujeres en el Cine Español había unanimidad: luchamos en positivo, pero ¡qué hartura de tanto machismo!

Una epidemia letal también en la industria cinematográfica, las instituciones de enseñanza y los medios de comunicación relacionados con el cine y contra la que se imponen “acciones positivas”. Las participantes en el foro organizado por Seminci y Caimán. Cuadernos de Cine fueron: Cristina Andreu (vicepresidenta de CIMA), Jara Yáñez (Caimán. Cuadernos de Cine), Concha Gómez (Universidad Carlos III), Carlos F. Heredero (Caimán. Cuadernos de Cine), Andrea Gutiérrez Bermejo (Cinemanía), Paula Ponga (Fotogramas), Alicia Luna (Academia de Cine), Vanesa Fernández (Zinebi; Bilbao), Garbiñe Ortega (Punto de vista; Pamplona), Marta Selva (Drac Magic), Gonzalo Salazar Simpson (ECAM), María Adell (ESCAC), Chus Gutiérrez (directora) María Zamora (productora), Coral Cruz (guionista), Julia Juaniz (montadora), Amanda Villavieja (sonido), Raquel Fernández (directora de fotografía), Patricia Monné (diseñadora de vestuario), Pilar Revuelta (directora de arte), Rosa Estevez (directora de casting) y Begoña Piña (diario Público).