Publicado: 09.12.2013 10:53 |Actualizado: 09.12.2013 10:53

"La piratería también ha hecho que conozcamos muchos grupos"

El grupo español de flamenco chill cierra su gira de 2013 dándose un baño en la nieve noruega, con un impecable concierto en Drammen

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Sobre Drammen (Noruega) está cayendo la primera gran nevada del año mientras Chambao hace su prueba de sonido en la sala Union Scenen. Pese a que en Drammen viven sólo 63.000 personas, cuenta con una gran sala de conciertos, propiedad del Ayuntamiento. Union Scenen desarrolla un programa intercultural que incluye conciertos de artistas de todo el mundo, con gran presencia de músicos hispanos. Aquí han tocado Diego el Cigala, Ojos de Brujo o Josemi Carmona. Este es el último concierto de Chambao en 2013. Hablamos con La Mari, cantante del grupo justo antes del concierto.

Chambao es un grupo de Málaga, con un nombre muy malagueño, con raíces flamencas muy marcadas y que canta en español, ¿cómo se recibe la música de Chambao en culturas tan alejadas como Escandinavia?

Estuvimos en Estocolmo y la verdad es que la sala estaba llena. Había algunos españoles, pero también mogollón de gente de allí. Y son muy juerguistas, desde el principio la gente estaba a tope. Nos comentaron que el español es el idioma de moda para estudiar ahora allí. Nos dimos una vuelta por la ciudad y nos sorprendió escuchar a mucha gente hablar en español. Aún así el idioma no es una barrera para que te guste un grupo o una canción. Te puede gustar un artista senegalés o de Malí, o francés, sin entender nada te gusta la música. La gente en España escucha mucha música en inglés, y entendemos algunas cosas, pero no todo. Pero bueno, a ver qué tal aquí en Noruega.

Union Scenen no está lleno del todo, unas 300 personas calcula Ricardo Sánchez, chileno, coordinador del programa intercultural de la sala. "Ayer en Estocolmo había 700 personas, pero Drammen es más pequeño, y la nevada hace que la gente de Oslo (a 40 Km) no se anime a venir". En el puesto de la banda ya no quedan ejemplares de su último disco, se vendieron todos en Suecia, comenta el manager de la gira. En el público hay una gran presencia de hispanohablantes, españoles, hispanoamericanos, y noruegos que hablan español. La Mari se dirige al público en español: "Es la primera vez que venimos a estos países de por aquí. Madre mía la que está cayendo. En la vida nunca me había imaginado yo venir hasta aquí, porque una es de Málaga".

Chambao presenta su nuevo disco 10 años around the world, un doble que resume una década de flamenco chill. Los temas no son nuevos, pero hay nuevas mezclas, recopilación de las colaboraciones más destacadas de estos años (Ricky Martin, Cesaria Évora, Mojo Project, Rosario...), y temas que se han grabado para este disco con la participación de músicos de la talla de Estrella Morente, Toumani Diabaté, Estopa, Lila Downs, Totó la Momposina, Nekka...

En vuestro último disco habéis contado con grandísimos músicos como colaboradores. Sería muy difícil elegir uno, pero, ¿quién te ha sorprendido más?

Sentimentalmente hablando me sorprendió muchísimo Estrella Morente. La canción en la que le pedí colaborar se llama Respira, es una canción que yo escribí a mis padres hace mucho tiempo, entró en el disco Con otro aire y dentro está la voz de su padre, de Enrique Morente. La escuchas y te deja ahí, con el corazón encogío. Musicalmente, en cuanto a la estructura me sorprendió Nekka. Yo se lo pedía a todas las colaboraciones, me preguntaban ¿qué hago?, ¿qué digo?, ¿dónde me meto? Y yo les decía: haced lo que queráis, esto es una celebración de 10 años de Chambao, os he llamao porque formáis parte de Chambao, lo sepáis o no. Y la que más movió la estructura fue Nekka en Ahí estás tú. Fue libre, no siguió las pautas de la melodía: estrofa, puente... todo eso ya no existe. Ella empezó a cantar y se inventó esa segunda parte que es la que hace, junto con las bases nuevas, y que yo también la recanté, que el tema tenga un aire nuevo. Y Lila Downs me gusta mucho, es muy camaleónica. De repente es supertradional, es muy zapoteca y de repente te canta en inglés algo muy rockero... mola mogollón.

Hace un poco más de 10 años, antes de que empezara la aventura de Chambao, tú estabas trabajando en una agencia de viajes.

Sí, era uno de mis trabajos.

Tu vida ha dado un gran vuelco, ¿es difícil encajar todos esos cambios?, ¿alguna vez echas de menos la vida tranquila de oficina?

Hombre, cambian cosas. Mi personalidad es la misma. Te puedes permitir ciertos horarios que antes no podías. Pero a veces te cuelas con los horarios de trabajo, al no tener nadie que te diga: ahora para, ahora empieza, pues no hay horario. Pero bueno. Hay veces que es difícil considerarlo un trabajo, hay veces que es difícil no considerarlo un trabajo, porque lo es. Hay cosas que pesan, cosas que disfrutas mucho, como viajar y conocer cosas nuevas. A veces echo de menos a los compañeros de entonces. Pero voy y los veo, me tomo una cervecita con ellos y ya está. De fuera puede parecer una vida muy de lentejuelas. Pero yo lo intento adaptar a mi vida, a mi manera de ser, a mi familia. Sigo viviendo en el mismo sitio, veo a la gente que puedo... He elegido estar en este mundo de la música... bueno porque lo he elegido y también porque me tocó la lotería. Esto es una lotería. Chambao es una mezcla entre suerte y hacer algo que no se había hecho. En principio éramos tres, desde 2005 estoy sola, y eso sí cuesta un poco más, de que haya tres puntos de vista, tres cabezas, a que sólo haya una... hay veces que lo echas de menos por el peso de la responsabilidad de tomar ciertas decisiones. Siempre te queda la duda, ¿me estaré equivocando? Pero a mí me divierte lo que hago. Me da oportunidad de conocerme un poco más, por los viajes, por los tiempos en solitario, que reflexionas, algo que otro tipo de trabajo no te deja mucho tiempo para hacer. Pero por lo demás para mí es una vida llevadera porque la llevo a mi manera.

Chambao suena muy bien en Union Scenen, mérito por supuesto de los músicos: Tony Cantero a la guitarra, Ricardo Cantero con las bases electrónicas, saxo y flauta, Toni Romero al teclado y Juan Heredia con la percusión; pero también por las condiciones de la sala y por el buen hacer del ingeniero de la gira, Juan Alegría. Aproximadamente la mitad del público está en pie bailando frente al escenario, el resto están sentados un poco más alejados y un pequeño grupo al fondo charla sin hacer demasiado caso a la música. La Mari ya había preguntado a un grupo de mujeres sentadas en las mesas que no bailaban: "Las niñas que están ahí sentaítas con las velas ¿estáis bien, no? ¿You are OK? Me alegro", recordando que "no se os olvide que somos muy todos libres" y que "hemos venido aquí a pasarlo bien". Pero media hora después cuando se escucha conversación sobre la delicada introducción de guitarra a volando voy, se muestra menos conciliadora al final del tema: "tenéis muchas cosas que contaros ¿no?... Mucho sentaíto y mucho palique", comenta antes de arrancar con la arrolladora parte final: pokito a poko, papeles mojados y Ahí estás tú. Entonces se ponen a bailar hasta las niñas de las velas.

Chambao lleva 10 años de éxito en un mercado musical convulso. Llevamos años oyendo que la piratería va a acabar con los artistas, el fin del disco, que a los músicos sólo les compensa tocar en directo... ¿Hacia dónde crees que va el mercado de la música?

Todo eso a la vez son muchas cosas. A mí de la música lo que más me gusta es componer una canción y tocarla en directo. Le ves la cara a la gente, aflora todo. Hacerlo en el estudio es repetir y repetir, pulir detalles... En cuanto al mercado, pues ojalá la música no se tuviera que vender, pero como no vivimos en ese tipo de mundo, pues la música tiene que tener un precio de entrada como cualquier manifestación cultural, un teatro, un cine, el circo, una exposición... Pero la música no se va a acabar nunca. Mientras la gente tenga ideas y voz y manos para tocar los instrumentos, la música no se acaba. El negocio se irá transformando, como todas las cosas de la vida. La piratería hace tiempo hizo daño. Pero hizo daño a la gente que vendía los discos. A ti lo que te podía afectar es que a tu discográfica no le interesase más mantenerte porque no recaudaba lo que había invertido. Pero luego la piratería también ha hecho que conozcamos muchos grupos que no teníamos oportunidad de conocer. No sé. Yo creo que, como todo, si se utiliza guay no es dañino. Pero si te excedes, el todo vale, a lo bruto, es un poco dañino. Cuando te dedicas a la música, no sé los demás, pero en nuestro caso, tus ingresos es lo que te permite llevar una vida en la que puedas componer. Si tienes otro trabajo es difícil. Te puede venir, a lo mejor, en una apretaera, en el estrés a veces salen buenas canciones, pero hay veces que no. Te tienes que poner, a ver qué sale. Y estrujarte la cabeza, y el corazón, a ver qué quieres contar, y qué te pasa, y qué le pasa al mundo. Sin una fuente de ingresos más o menos estable no puedes permitirte estos espacios. Sí que es verdad que comemos de los conciertos.

Entonces el abandono del modelo que había antes de fichar por una discográfica y recibir adelantos, que supongo que habrán bajado, no afecta tanto al artista.

Eso desapareció hace tiempo. Igual que el vinilo. Se ríe.

Bueno el vinilo está resurgiendo

Pero se fabrican mil copias para Djs, o coleccionistas, no es lo usual. Ya mismo desaparecerá hasta el CD. Todo se va transformando. A veces con todos los adelantos nos creemos que somos el futuro... y somos... somos nada (risas), de futuro, poco, sólo porque tengamos una computadora.

Chambao se ha comprometido con varias causas: los derechos de los inmigrantes con canciones como Papeles mojados, la lucha contra el cambio climático, o la lucha contra el cáncer. ¿Crees que la música puede servir para cambiar el mundo, aunque sea un poquito?

No. A ver, a lo mejor puede ayudar, pero el mundo lo cambian las personas, es una responsabilidad de cada ciudadano, de cada persona. Es muy cómodo decir, no, como tú tienes un micrófono, hazlo tú. O como el político tiene el poder que lo haga él. Y luego echarle las culpas. Cada persona tiene la responsabilidad de crear un mundo en el que le guste vivir, y eso es difícil porque somos muchos y cada uno quiere una cosa y tira pa un lao. Pero creo que lo básico, estar en un mundo sano y no muy destructivo, en cuanto a todo, relaciones sociales, comida... eso depende de cada uno. La música te puede ayudar o te puede aliviar, o llevar a otro lao. Te puede quitar un mosqueo, o una pena. También te puede dar ideas, incentivar incluso para hacer algo. Pero la que lo tiene que hacer es la persona.

Pero quizá lo expresó mejor en el escenario que en la entrevista, en su despedida ante un público definitivamente entregado tras el deshielo a base de flamenco-chill: "Disfrutad mucho de vosotros mismos, que a veces se nos olvida. Pero somos todos muy bonitos por dentro, y más si te lo curras. Hay que currárselo para ser buena gente. Día a día. No hay que dejar en manos de los demás las propias decisiones para que el mundo sea mejor. El mundo en el que tú quieres vivir. Y, ante todo, lo primero, disfruta de tu vida".