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"El reggaetón es pop, ya no tiene conciencia"

El ritmo caliente de Calle 13 vuelve con ‘Los de atrás vienen conmigo’, en el que cantan junto a Rubén Blades y Café Tacuba

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Voceros cronistas de la ciudad latina, Calle 13 superan el corsé oportunista del reggaetón. “Es que no hacemos pop, sino música alternativa urbana”, dicen René Pérez, alias Residente, y Eduardo Visitante Cabra. Ganadores de cinco premios Grammy, ahora regresan con un tercer disco sabroso, Los de atrás vienen conmigo, en el que cantan junto a Rubén Blades y Café Tacuba.

Recién aterrizados de Puerto Rico, los hermanos de Calle 13 hacen primero balance del año triunfal que originó su anterior álbum, Residente o Visitante. “Estamos contentos. Han pasado muchas cosas buenas. Repetimos en los Grammy con tres premios y estuvimos bastante ocupados en los conciertos en Suramérica. Abrimos campo en Argentina e hicimos el festival de Viña del Mar en Chile. Ha sido un año superbueno, de crecimiento a nivel de banda y de madurez. Y todo eso se nota en el disco nuevo”, explica Residente, autor de las letras de Calle 13.

“Todo lo que haces siempre se enriquece. Viajar es como leer un libro, y la influencia es grande”. A su lado, Visitante recuerda los encuentros fortuitos con la cumbia villera y el candombe argentino, que se añaden al vasto catálogo musical que maneja el dúo de Trujillo Alto.

De la exploración del vecindario se nutren las canciones pegajosas de Calle 13. “En cuanto a música y concepto, Los de atrás vienen conmigo es un disco bien variado. Es urbano en su temática, porque hablamos de todo lo que nos rodea en lo social, religioso, sexual, político… Y en lo musical hemos incluido mezclas con ritmos latinos, pero también balcánicos porque escuchamos mucho a Emir Kusturica. Es un recuento del año y medio de gira con Residente o Visitante”, añade René.

¿Entonces, no hay un patrón fijo para componer? “Nuestras canciones nacen de formas distintas. A veces sale una idea por algo que escuchamos o vemos, alguien hablando. De esa idea partimos a la música y ahí empatamos para trabajar juntos”, explica Residente. “Es un trabajo simultáneo: a veces yo doy una idea con una letra y a veces él me aporta una idea con la música y empiezo a poner letra. Este disco tiene esas dos formas de trabajar. Residente o Visitante fue más de que él hiciera las músicas y yo luego ponía las letras”.

Admiten ser conscientes de que están retratando el momento de la calle latina, así como del trabajo y del poder de comunicación y convocatoria que ahora tienen, “y lo usamos”. “Somos bien conscientes de todo eso, así que al escribir una idea y buscar un ritmo intentamos enfocarlo bien”, asume René Pérez, muy reacio a que la música de Calle 13 se englobe en el recurrente campo del reggaetón. “Es que no me identifico con ese género. Me identifico en la medida en que está pasando en mi país y tengo amigos que pertenecen al género, pero nuestra música no tiene que ver nada con el reggaetón. Ahorita hablábamos de que hacemos música urbana y nos preguntábamos qué es lo que define de verdad a la música: ¿el concepto de letras, lo que representas en la tarima o el ritmo? Porque el reggaetón se ha vuelto un concepto dentro de las cabezas de mucha gente. Además de un ritmo es un concepto y hay gente que utiliza reggaetón, pero en el concepto no representa lo mismo”.

En esta mezcla de géneros quizá resulte ser hip hop en español. “Puede ser, pero también el hip hop tiene un grado de elitismo. Es una escuela basada en un movimiento norteamericano que no seguimos. La música de Calle 13 es alternativa urbana. No estoy en contra del hip hop, pero tiene una escuela diferente a la nuestra. Rítmicamente, en música y concepto, tratamos de no imitar al hip hop norteamericano. Intentamos hacer rimas sobre cumbia colombiana, bossa nova, tango… No hay encajonamiento ni tenemos escuela que seguir. Caminamos sobre lo que sentimos”.

Otro pata negra del rap latino, Tego Calderón, reconoce la salsa brava como referencia, influencias añejas que van de Ismael Miranda a Héctor Lavoe. Y ahora la pregunta del millón: ¿concitará el rap en español tanto interés como logró la salsa? “Lo ha llegado a ser, pero sin músicos”, opina Residente. “Hubo una época gloriosa, pero después vino la salsa romántica que fue un mosqueo, un bajón en calidad y concepto”, tercia Visitante.

“Algo parecido ocurrió con el reggaetón: había algo sólido, pero vino lo romántico y se jodió”. Residente asiente: “La salsa representaba a la calle, pero no es que ahora tengas que representar a la calle. Eso no es, sino representar con letras, como lo hizo Rubén Blades a todos los niveles. Con la salsa pasó y con el reggaetón igual, porque ahora el reggaetón es pop, pop masivo. No tengo nada malo contra el reggaetón y el pop, sino que simplemente no es urbano. Puede estar en la calle al nivel que camina por la calle, pero no hay conciencia ni preocupación social”.

En el nuevo disco, Calle 13 suma el aval de Rubén Blades, interesado en esta pareja audaz después de asistir a su actuación en los Grammy. “Ya le habían hablado de nosotros, pero en esa gala se encontró con unos indios araucos y les preguntó qué hacían allí. Vinimos con Calle 13, le dijeron, y él se sorprendió porque no hay tantos grupos de rap que se traigan a unos indios de Colombia”, explica Residente sin ocultar su satisfacción legítima por cantar con el cronista mayor de América Latina.

“Luego él vio nuestro show y cuando nos entregaron los premios yo dije algunas frases sacadas de sus canciones. Hemos hecho un tema a La Perla, un barrio de Puerto Rico bien importante para mí porque fue allí donde por primera vez me trepé a una tarima a decir algo”. Los de atrás vienen conmigo también incluye No hay nadie como tú, con Café Tacuba, pero sufrió la amputación de

Esto con eso, a medias con Juanes, por “problemas de disqueras... Están jugando, sin culpa nuestra ni de él”, aclara Residente, que deja bien clara la intención de Calle 13: “Comunicar”. ¿Y divertir? “También, pero sobre todo comunicar. Se puede hacer todo”.