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Taibo y Areces aseguran que «la Semana Negra» está blindada

Los fundadores del certamen literario se defienden de las críticas de Foro Asturias

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El pulso que mantiene la Semana Negra de Gijón con el Ayuntamiento de la ciudad, gobernado desde el pasado mes de mayo por Foro Asturias, alcanzó ayer un nuevo grado de intensidad.

En un acto homenaje a sus 24 ediciones al que acudieron más de 300 personas, el socialista Vicente Álvarez Areces, ex alcalde de Gijón y ex presidente del Principado; Paco Ignacio Taibo, organizador del certamen, y Juan Cueto señalaron que 'el festival está blindado' para los próximos años. No piensan ceder ante las presiones del nuevo consistorio.

'La Semana Negra nació para que sólo hubiera una edición, pero fue la cruzada conservadora y roñosa la que nos invitó a volver a programar el festival. En aquella ocasión ya dijimos que no nos iban a derrotar. A mí me va la guerra y cuanto más tontos son los oponentes mejor me lo paso', señaló Taibo en recuerdo a las críticas que recibieron por parte de la oposición conservadora ya en 1988.

El conflicto actual entre los organizadores de la Semana Negra y el Ayuntamiento se hizo visible hace dos meses, cuando el nuevo equipo de gobierno empezó a pedir los resultados económicos de las ediciones anteriores. Más tarde el rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, decidió precintar con unas vallas (que han costado 70.000 euros) la explanada del recinto de este año, situado junto al campus universitario de Viesques (Gijón). 'Son las vallas de la ignominia', señaló Taibo hace unos días.

El ambiente se ha recrudecido estos días con diversas declaraciones en la prensa local de trabajadores del campus. Se tacha al festival de ruidoso y poco centrado en la literatura, pese a programar actos con 140 escritores. 'Este es un festival que surgió como una mezcla entre lo lúdico y lo literario. Siempre se tuvo en mente no utilizar los ornamentos tradicionales, y eso es lo que ofende al pensamiento de derechas', manifestó Areces. Alejandro Ortea, uno de los organizadores del festival, apuntó que lo que no le gusta es que la Semana Negra sea 'una fiesta de pueblo, pero en vez de con vírgenes y santos, con un grupo de escritores'.

Areces recordó también que la Semana Negra 'se ha hecho a sí misma' y ha crecido junto al desarrollo de la ciudad. 'En 1988, Gijón tenía una necesidad de trascender y no había nada mejor que un festival de novela negra, ya que es el género que mejor refleja la denuncia social y está muy ligado a una manera de entender la vida con libertad'.

¿Se trasladará la Semana Negra el año que viene? La respuesta está aún en el aire. Cueto manifestó que la decisión está en manos del consistorio, 'pero no veo a mucha gente del Ayuntamiento por aquí. Será porque es un acto cultural', remachó.