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Torrezno es el mejor

Santiago Valenzuela gana el Premio Nacional de Cómic de 2011, por su obra "Plaza elíptica", protagonizada por el Capitán Torrezno

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Santiago Valenzuela (San Sebastián, 1971) es, probablemente, el autor de cómic más exigente con los lectores de un género que una vez despegó parece costarle crecer. Prueba de ello es el Premio Nacional de Cómic, con el que este martes ha sido galardonado Valenzuela, por la obra Plaza elíptica. El reconocimiento ha supuesto un impulso a la disciplina literaria y visual desde su creación hace cinco años, pero es con este autor cuando las viñetas se asoman a la difusión de una obra adulta.

Hace diez años puso a andar a un singular personaje para el que todavía no ha encontrado un final a su medida, ni se lo plantea. Torrezno, el capitán de la mediocridad, del escepticismo, de la indiferencia milenaria, una conciencia enfermiza en medio de un mundo abigarrado, opresivo y sátiro, es uno de los pocos esfuerzos por mantener viva la llama de la fantasía en las viñetas de este país. Este simpático personaje apareció en Horizontes lejanos, y continuó su viaje en los álbumes: “Escala real” (2003), Limbo sin fin (2003), Extramuros (2004), Capital de provincias del dolor (2005), Los años oscuros (2006) y el premiado Plaza Elíptica (2010).

A pesar de que sea él, Torrezno, quien haya caído al Micromundo, un universo paralelo en miniatura, creado por un funcionario del Ministerio de Obras Públicas en el sótano de su casa, y sea él quien protagonice la acción, las aventuras, la riqueza de esta obra –que parece extenderse hasta el infinito– se halla en el reparto coral con el que las comparte. “En realidad, a Torrezno lo uso como excusa narrativa. Me sirve para avanzar la trama, los personajes que me interesan son los que le acompañan”, explica a este periódico el autor.

Sin embargo, Paco Camarasa, editor de Ediciones de Ponent, quien le conoció en los premios INJUVE de 2001, destaca de esta relación tan prolongada “la maduración de Torrezno, que ha estado en constante crecimiento”. Prueba del trayecto por el que ha caminado su autor.