Publicado: 13.12.2013 08:08 |Actualizado: 13.12.2013 08:08

Un trozo de 'El Hobbit' te pertenece

Rafael Zabala Martinez es un modelador digital español que ha ayudado a crear al terrorífico Azog de la trilogía de Peter Jackson

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Azog es un monstruo que un día salió de la cabeza de J.R.R. Tolkien, que Peter Jackson ha llevado a la gran pantalla y que un español, Rafa Zabala, ha ayudado a crear. Este valenciano es el culpable de dar forma al ‘malo' de la trilogía de El Hobbit, un orco grande y de aspecto terrorífico que se caracteriza por tener muy malas pulgas, protagonista de una de las mayores superproducciones de Hollywood de todos los tiempos.

"Para mí, sea español o sea de cualquier parte del mundo, se trata de un proceso de trabajo y superación. No empieza hace cuatro años, cuando empecé con el 3D, sino mucho antes, cuando fui escultor tradicional durante más de 15 años", narra Zabala a Público. Cambió el barro, el mármol y el bronce por el píxel pero se introdujo en un mundo nuevo con el bagaje de su conocimiento de la anatomía y de la fisionomía. "Cambié el cincel y mis manos por herramientas digitales que fui aprendiendo de forma autodidacta y con algún curso", explica.

Un buen día Zabala decidió ir a una convención de 3D. Allí se presentó y allí consiguió su primer trabajo, en la agencia londinense The Mill. Poco a poco, a base de mucho esfuerzo y entusiasmo, consiguió dar el salto al cine. Weta Digital se interesó por su trabajo y fue así como empezó su trabajo en la primera película de El Hobbit. Además, ha participado en el trabajo de películas como Iron Man 3, Superman (Man of Steel), entre otras. "Yo vengo de un taller y al meterme en una oficina me sentía como una vaca en un garaje"

"El primer día tuve mucho miedo. Yo vengo de un taller y al meterme en una oficina me sentía como una vaca en un garaje. No sabía si sería capaz, es como aprender de cero. Luego, cuando cambias de empresa siempre tienes ese miedo. En Weta pasé mucho estrés al principio porque tienen un type line -la estrucutura de interna que conecta a todos los trabajadores para saber dónde se tienen que guardar los trabajos- muy grande. Eso me costó mucho porque dentro de las empresas de efectos visuales es de lo más difícil", explica Zabala sobre su principal reto. El moldeador destaca la importancia del trabajo en equipo y poder contribuir al conjunto. "Como en todas partes te vas a encontrar gente que te cae bien y gente que no, no tiene más diferencia con cualquier otra oficina", aclara. "El primer día tuve mucho miedo"

Para elaborar un personaje como Azog hizo falta que el ‘monstruo' pasara por todos los departamentos. Zabala modeló a la bestia que creó previamente el equipo de diseño, gente "muy afamada"."Yo he hecho trabajos que no me han gustado. Aconsejo hacer todo lo posible para cambiar y  encontrar tu camino" Rafa fue la mano ejecutora de una serie de cabezas pensantes que dirigían el proceso, y de otras tantas que filtraban las propuestas en busca del camino a seguir. Azog, tras cobrar forma, pasaría por el departamento de texturas, de animación, de iluminación, y así en un largo etc. Un trabajo minucioso y laborioso. Sea un tenedor o un personaje, cada elemento virtual pasa por manos de todos, explica. "Estamos hablando de una estructura de 1.500 personas, por redondear. Hay muchos filtros. Peter Jackson obviamente es un último filtro pero hasta llegar a él puede haber tres o cuatro previos", explica el valenciano. Unos filtros necesarios pero que no pueden multiplicarse, porque según explica, "complacer a tres cuatro personas es muy difícil pero se puede llegar a hacer. Si fueran 50 sería directamente imposible. Ten en cuenta que por cada filtro normalmente tienes que hacer tres o cuatro modelados", explica.


Zabala todavía recuerda con emoción el momento en el que vio en la película aparecer en primer plano su personaje. "Fue algo increíble, luego ver mi nombre en los créditos, me impresionó bastante", rememora. "Ahora poder hacerlo con mi familia supone mucho, porque en Nueva Zelanda no lo pude compartir con ellos. Aquí yo creo que va a ser más emocionante, estar en un cine que nadie te conoce, viendo tu trabajo y la reacción de la gente. Es emocionante". "En el futuro me gustaría llegar a ser más feliz,me da igual en el 3D o recogiendo champiñones en el campo"

Zabala, que podría representar al profesional que cumple su sueño y que alcanza un estatus envidiable, reivindica que los horizontes laborales se los fija uno mismo. Todo está en nuestras manos, explica. "Mientras una persona tenga una cabeza, dos manos y dos pies tiene las mismas posibilidades de llegar que cualquier ser humano. Se trata simplemente de esfuerzo. El elemento externo sería aprender inglés, porque multiplicas tus posibilidades por diez", aconseja. En España, dice, hay industria, pero si quieres progresar te tienes que ir fuera. "España está compitiendo, el trabajo es bueno, pero se trabaja a una alta calidad por un bajo precio. Si puedes trabajar y que esté bien pagado, pues cualquier prefiere esa opción".  "En España hay industria, pero si quieres progresar, tienes que irte fuera"

Preguntado sobre lo que espera en el futuro, Zabala se muestra tajante: "En el futuro a mí me gustaría llegar a ser más feliz aún de lo que soy, y me da igual como sea, en el mundo del 3D o recogiendo champiñones en el campo. Porque lo que hoy hago me gusta y me llena, pero quizás mañana no, y haga otra cosa. No obstante, me siento muy afortunado de poder hacer algo que me divierte. No es tan común que la gente disfrute en su trabajo. Yo he hecho trabajos que no me han gustado y lo que aconsejo es hacer todo lo posible para cambiar e ir encontrando tu camino, cualquier cosa que nos ayude a ser felices", comenta el escultor. Para terminar, un chute de autoestima para un país sumergido en la depresión y el pesimismo: "Es importante con motivo del estreno subrayar que España tiene un trocito en estas cosas, que la gente vea que algo que parece de otro planeta es algo posible y sientan ese trozo de la película que les pertenece".