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Aragonés critica a la Federación: "Que primero me echen y luego fichen a otro"

El seleccionador cree que la Federación ha filtrado su intención de anunciar su sucesor antes de la Eurocopa y responsabiliza a Villar

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Luis Aragonés dio un paso al frente. Se fue calentando con los episodios que dejó la jornada y acabó por desafiar públicamente a la Federación, a la que tildó de intrigadora. 'Lo mejor sería echar a Luis y traer a otro', dijo en conferencia de prensa tras ser preguntado por el momento idóneo en el que anunciar a su sucesor. Luego, ante las cámaras de Cuatro, fue más rotundo: 'Lo que tienen que hacer es echarme'. En su caída de ánimo influyó también lo que se encontró al llegar a Málaga. 'Me habría gustado otro recibimiento', dijo el técnico.

Raúl en blanco, Raúl en rojo, Raúl con el siete, Raúl con el diez, un japonés con una camiseta de Raúl, Raúl a gritos. Luis Aragonés pasea con su cruz a cuestas por España, el seleccionador nacional fue recibido por un grupo de aficionados, numeroso y escandaloso, nada más salir de la estación de tren de Málaga. No fue una estación ferroviaria, fue una estación de penitencia.

A vueltas con el siete

Gabardina clara y corbata roja, el míster bajó la cabeza, esbozó una liviana sonrisa y pasó a la recepción del hotel. Eran uno pocos, pero la acústica del recinto simulaba el grito de una multitud. Justo al lado de la puerta automática, la segunda voz de los chicos del coro: 'Raúl, Raúl, Raúl...'. Un pequeño se acerca a Luis y le solicita un autógrafo, el míster accede amable. 'Nos conocemos de Majadahonda', le recuerda una mujer, ya entrada en años, justo antes de entrar en el ascensor. Fue lo más cordial que el seleccionador escuchó a su llegada a la Costa del Sol; 'Bien hallada sea, señora', le respondió Luis con educación.

El partido ante Francia y todos los que vengan caen a un segundo plano con la selección de por medio. No llegó a un minuto el tiempo en el que se habló del rival. Conferencia de prensa. La primera pregunta inevitable, sus sensaciones ante el recibimiento de la afición: 'Cada uno se expresa como quiere. Ni aburrido ni cansado, me limito a hacer lo que mi conciencia me dicta que es mejor para la selección'.

Iker Casillas también fue cuestionado sobre el asunto de los todos los asuntos, 'lo de siempre, siempre lo mismo'. 'Hay un seleccionador, la Federación confió en Luis y el tiene que morir con sus ideas', recordó el portero. Misma pregunta, con distintas palabras. 'Vuelvo a decir que aquí el que decide es Luis, personalmente me gustaría que estuviera, pero yo no decido', insistió el guardameta. Los jugadores están con Luis. Nadie más.

Luis Aragonés no da dos pasos sin que alguien le ponga la zancadilla, tropezones que, en ocasiones, son provocados por sus superiores. Si no tenía suficiente el seleccionador con el tema Raúl, ahora tiene que bregar también con el asunto de su sucesor y su presentación antes de la Eurocopa.

Hasta su desafío final, Luis tuvo una salida castiza: 'A mí no me molesta nada, la Federación puede hacer lo que quiera, pero yo no he visto ningún país con dos seleccionadores. Lo mejor sería echar a Luis Aragonés y traer a otro seleccionador'.

Poco después, en Cuatro, sus frases retadoras contra la Federación se entendieron más claras: 'Yo no voy a dimitir. Lo más justo sería que me echasen. Veo la mano de la Federación detrás de todas las filtraciones. Lo que debería hacer es echarme. No sé si se atreverán'. Hay lío. Luis se siente perseguido hasta por sus jefes. ¿Llegará a la Eurocopa?.