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Caparrós tiñe ya al Mallorca

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A la espera de que el Mallorca se enchufe a la metodología Joaquín Caparrós, el Valencia volvió a pasar casi de puntillas en un partido fuera de Mestalla. Cierto es que los tres puntos volaron de su equipaje en el descuento por un penalti más que dudoso, pero también debe señalarse esa tendencia del equipo de Emery a sacar el resultado con el suficiente pelado. Metió su gol y se dedicó a esperar que el tiempo pasara. A contemplar sin alteración alguna que el reloj de arena dejara caer el último grano para irse a casa con el botín.

Tampoco lo puso fácil el equipo balear. No hay secretos en la propuesta del entrenador utrerano. Sus equipos plantean una batalla por la ocupación de cada brizna de hierba. A partir de la conquista de esos miniuniversos se construye una superioridad física que termina por ahogar a su contrario.

Con Canales y Parejo en el tapete, la propuesta del Valencia era intentar controlar la pelota el mayor tiempo posible. Lo consiguió y tampoco pareció importarle mucho al Mallorca puesto que era una posesión tibia. Aouate tenía una trinchera ante sus dominios que evitaban cualquier ocasión peligrosa.

Se olvidaron, eso sí, los locales de organizar con fiabilidad la defensa de los saques de esquina. El primero lo peinó Ramí, el segundo lo remató y al tercero marcó. Hubo un cuarto y hasta un quinto. El central se convirtió en el emperador del juego aéreo en el área mallorquina. Y entonces, con el marcador favorable, el Valencia apagó el interruptor. Dejó toda la segunda parte a los locales para que buscaran arañar al menos un punto.

Arriesgó mucho más el Mallorca. Pereira se soltó por la banda derecha y puso a trabajar a Jordi Alba. También apareció con fuerza el delantero israelí Hemed. Ratonea bien en la zona de peligro y aprieta el gatillo con facilidad. Pudo empatar en un par de remates en ese letargo sin fin de los de Emery. Soltaron alguna contra pero poco más. La igualada se retrasó hasta última hora después de una mano de Topal dentro del área cuya voluntariedad es cuestionable.