Publicado: 15.04.2014 13:46 |Actualizado: 15.04.2014 13:46

Detenida una mujer por revender la hormona de crecimiento que necesitaba su hija

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Los Mossos d'Esquadra han detenido a doce personas en una operación contra una trama que traficaba sustancias dopantes para deportistas aficionados, entre ellos una madre y su pareja sentimental, que revendían la hormona de crecimiento que les suministraba un hospital para su hija de quince años.

En rueda de prensa, el jefe del área central de investigación de los Mossos d'Esquadra, el inspector Jordi Domènech, ha explicado que en la operación se han intervenido 5.600 dosis de diversas sustancias dopantes y se ha arrestado a cinco ciclistas aficionados, cinco culturistas y la madre y su pareja sentimental, que han quedado en libertad con cargos.

Según Domènech, la madre y su pareja recogieron alrededor de 17 cajas de hormonas de crecimiento que les prescribió un hospital de Terrassa (Barcelona) para el tratamiento de su hija, que suponen un coste para la administración de 170 euros cada una, y las revendieron por cien euros a un culturista de un bar cercano a su casa.

Se han intervenido 5.600 dosis de diversas sustancias dopantes y se ha arrestado a cinco ciclistas aficionados y cinco culturistas Este culturista se quedaba alguna de las cajas con hormonas de crecimiento para consumo propio -ya que incrementan la masa muscular- y luego algunas las revendía en el mercado negro, a precios que llegaban a los 500 y 600 euros. Cada caja que el hospital suministraba de forma gratuita para la niña contiene siete dosis, a aplicar diariamente, por lo que los Mossos calculan que la chica se quedó sin el tratamiento para su crecimiento durante unos tres meses.

Los Mossos d'Esquadra han puesto el caso de la chica en manos de la Fiscalía de Menores y también lo han comunicado a los médicos que le prescribieron el tratamiento para incentivar su crecimiento. Domènech ha afirmado que la madre y su pareja sentimental son de clase media y no tenían problemas económicos, por lo que considera que optaron por revender las hormonas de crecimiento que tenían que suministrarle a la niña para lucrarse.

Este tipo de hormonas de crecimiento con garantía hospitalaria son muy buscadas en el mercado negro, ya que ofrecen más garantías de calidad que las que se compran en Internet a países como China, Turquía o Brasil, puesto que en este caso se desconoce si han caducado o si han sido falsificadas.


A diferencia de la madre y su compañero, que pretendían lucrarse, los diez deportistas detenidos en la operación traficaban con el objetivo principal de poderse pagar las sustancias dopantes que consumían, si bien en uno de los casos sí que hubo enriquecimiento personal, ya que a uno de ellos se le intervino numerosas dosis.

Según Domènech, los deportistas detenidos se dopaban "por un tema de ego", para poder alardear de su marca en las redes sociales y para ganar premios en competiciones aficionados.

En total, los mossos han intervenido en la operación 5.700 dosis de distintas sustancias dopantes, como EPO de origen español y chino, "EPO de los pobres" (plasma de vaca, ilegal en España pero legal en Grecia), hormona del crecimiento de origen turco y chino, insulina, clenbuterol oral e inyectable, efedrina, anabolizantes y sustancias para camuflar el consumo de productos dopantes.

Domènech ha advertido de que estas sustancias suponen un "gran peligro" para la salud de los consumidores y además alteran los resultados deportivos y van contra la ética del deporte, por lo que, en virtud de una reciente reforma legislativa, a los traficantes, más allá de las consecuencias penales, se les puede retirar la licencia federativa.

La operación, que se ha llevado a cabo en las poblaciones barcelonesas de Taradell, Cardedeu, Les Franqueses del Vallès, Terrassa, Badia del Vallès, Mataró y Barcelona, se inició en diciembre pasado a partir de los flecos de la operación Escudo -de 2012-, a raíz de las sospechas que vinculaban a un ciclista de Osona con el tráfico de sustancias dopantes, ya que recibió un paquete de EPO en su casa.

Al igual que en las operaciones precedentes contra el dopaje en deportistas aficionados, en esta ocasión también se ha puesto de manifiesto la clara vinculación y connivencia entre el ciclismo aficionado y el colectivo de culturistas, si bien ahora no se ha encontrado EPO procedente de Andorra, sino llegado de China a través de Internet.