Publicado: 21.05.2014 10:43 |Actualizado: 21.05.2014 10:43

Diego Costa se encomienda a la placenta de caballo

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

Diego Costa va a apurar cualquier opción posible para poder jugar el sábado el partido más importante de su vida y el que culmine la mejor temporada de la historia del Atlético. El delantero hispanobrasileño se va a poner en manos de la doctora Marijana Kovacevic y su remedio a base de placenta de caballo para recuperarse de la acumulación de contracturas que sufre en su bíceps femoral. 

Ayer tomó un vuelo rumbo a Belgrado junto a Óscar Pitillas, preparador físico del primer equipo, para recibir un tratamiento complementario que dirige el doctor Villalón en su proceso de recuperación de una lesión muscular de grado 1 en el bíceps femoral de la cara posterior del muslo derecho. Y el milagro pasa por que surta efecto la aplicación de un líquido con células de placenta de caballo, que supuestamente acelera el proceso de regeneración de tejidos dañados. Pese a que no no cuente con una base científica sustentada, ya son numerosos futbolistas los que se han puesto en manos de la doctora Kovacevic, como Van Persie, Lampard, Benayoun, Riera y De la Peña.

Pitillas supervisará y valorará este tratamiento complementario, que puede aplicarse bien a través de una inyección o mediante un masaje, junto al cuerpo médico del club rojiblanco. Costa podría volver hoy mismo a la concentración que ha iniciado el equipo en Los Ángeles de San Rafael o quedarse un día más para reincorporarse mañana.

La exigencia y competitividad de Costa han hecho que intente buscar cualquier solución posible para ayudar a sus compañeros el sábado ante el Real Madrid. Sin embargo, su recaída se produjo el sábado en el Camp Nou en el partido decisivo por la Liga, con tan solo una semana de plazo para recuperarse. Su lesión esta vez tenía el agravante de acumularse a las que lleva sufriendo desde la ida de los cuartos de final de la Champions ante el Barcelona. Eso hace que los plazos se alarguen más de la cuenta, por lo que su participación en Lisboa pasa más bien por un milagro. Y en eso está.