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El emperador de las 800

El australiano se vio favorecido por la caída de Lorenzo durante el 'warm-up' que impidió al español tomar la salida

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Cuesta encontrar sitio para alguna máquina más en el parking del olimpo del motociclismo. Todo parece pequeño después de contemplar las andanzas de Mick Doohan o Valentino Rossi en las últimas décadas. Más complicado resulta aún cuando el candidato es compatriota de alguno de estos mitos. Sin embargo, no hay inconveniente para hacerle un hueco a Casey Stoner en un lugar privilegiado de ese montículo sagrado. Alcanzó ayer en su territorio el segundo título de su carrera después de una temporada espléndida. La caída matutina de Jorge Lorenzo en el warm-upacabó con la incertidumbre. Era cuestión de tiempo y de esa encomiable testarudez del español por pelear el campeonato hasta la última curva. 'Tengo que dar las gracias a todo el equipo y a Repsol por haberme dado la moto que me han dado a lo largo de toda la temporada para conseguir mi segundo título mundial y que todo se ha sucedido durante el fin de semana de la mejor manera posible', dijo Stoner. 'En todo momento me he sentido muy cómodo y toda ha rodado de maravilla', comentó ya coronado como campeón del mundo 2011.

Con 26 años cumplidos ayer mismo, es el quinto con más triunfos de todos los tiempos en la categoría reina. Ya supera en victorias (32) a nombres como Eddie Lawson, Kevin Schwantz o Wayne Rainey. Es, además, el sexto en poles y el tercero en podios.

Stoner combina el acelerador, el freno trasero y el pilotaje de forma novedosa

Consigue la corona de laurel en el año en el que la historia de las 800 centímetros cúbicos llega a su fin. Lo que llegue el año que viene ya será diferente. Serán motos con algo más de potencia y habrá que discernir el hombre que mejor se adapta a la novedosas máquinas. En las cinco temporadas de las dos tiempos ha sido el que más victorias, poles y podios ha logrado. Sólo el incuestionable Valentino le iguala en número de títulos durante este último lustro.

El ensamblaje de Stoner con Honda ha sido perfecto. Parece que ambos se esperaban desde hace tiempo. El australiano presentaba síntomas de estancamiento después de su título con Ducati en 2007. La fábrica japonesa, por su parte, llevaba cinco años sin disfrutar de un título, demasiado para un gigante con tanta exigencia. El piloto quiso demostrar que era capaz de hacer campeona a la moto que le pusieran por delante; el constructor, refrescar la memoria a aquellos que hablaban de su último triunfo en la categoría reina en pretérito imperfecto. 'A lo largo de toda la temporada hemos sabido acoplarnos a la moto cada vez mejor y obtener el mejor rendimiento posible para entenderla y lograr unos óptimos resultados', reconoce Casey.

Stoner se parece a Stoner. Nadie puede encontrar referentes claros en su pilotaje. Su peculiaridad le ha costado más que una crítica, pero los resultados son evidentes. 'Mira, realmente no sé cómo lo hago. Creo que es que mi estilo es raro', respondió en una ocasión cuando le preguntaron sobre si era capaz de explicar su coreografía sobre la moto. Su particular técnica para combinar el acelerador, el freno trasero y la posición de conducción le permiten hacer cosas muy alejadas del libro de estilo del resto de integrantes de la parrilla. Doohan dice de él: 'Me gusta su forma de pilotar, porque, si quieres dominar la situación, tienes que hacer cosas que los demás no son capaces de hacer. Me gusta observarle, porque algunas de las cosas que hace son increíbles. Es una cuestión de confianza, empujándose a sí mismo al límite de forma constante gana más confianza con el comportamiento de su moto. No parece pilotar fuera de control, simplemente se ve que se aplica a fondo en ello'.

El ensamblaje del australiano con su Honda ha sido perfecto

Ambos australianos sí que demuestran la misma voracidad sobre el asfalto. Se criaron en sesiones en las que había que conseguir el mejor tiempo en la primera o segunda vuelta. El bicampeón del mundo necesita apenas un par de vueltas para marcar cronos inalcanzables para la mayoría de sus rivales.

La temporada ha sido inmaculada para Stoner. Nueve victorias, 15 podios y 11 poles. Sólo una caída en el Gran Premio de España en la segunda carrera del año le ha privado de estar en el cajón en todas las pruebas.

Sus impresionantes resultados han privado al campeonato de emoción alguna. Los más bromistas han bautizado el curso como un puro 'tostoner'. En una categoría con tan pocos participantes, las carreras tienen un guión más que previsible. El cambio a las 1.000 para 2012 podría democratizar un poco más la competición. Jorge Lorenzo ha tenido que pelear contra su rival y contra la involución de su Yamaha. Quizá el gran rival de Stoner estaba muy cerca y con los mismos colores de su mono. La moto que ha tenido ritmo para seguir su estela ha sido la de Dani Pedrosa, pero ese incidente con Simoncellien Le Mans dejó al español sin capacidad de respuesta. Habrá que esperar al año que viene para encontrarle rival a este emperador.