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"España es ahora la Naranja Mecánica"

Entrevista a Xavi. El jefe de La Roja. No es el capitán, pero es el que lleva los galones de la selección alrededor de la pelota

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Disfruta jugando y disfruta hablando de fútbol. Vive los partidos con la máxima pasión, pero también las entrevistas. Las afronta con naturalidad, con los mismos tacos que si estuviera en una barra de bar. Se le ilumina la cara cuando describe a sus compañeros, cuando comenta el juego, cuando presume de la selección que gobierna dentro del campo. Y está entusiasmado con la posibilidad de ganar el Mundial, el primero de su país.

España respira, al fin ha vuelto Xavi.

Es que no se ha ido nunca. La prensa en general es muy resultadista. El mejor partido que he jugado, casi, fue el de Suiza. Hicimos un partidazo. Pero se creó una corriente muy mala de decir 'no estamos bien, el doble pivote, Xavi juega adelantado'. Y eso creó dudas. El equipo lo oye, habla con los amigos, con la familia, te dicen que están diciendo que si tal y cual. Y es todo como ir contra remolque. No jugamos liberados hasta el día de Portugal. Y a partir de ahí, dicen, 'Xavi está otra vez', pero yo me he sentido muy bien en este Mundial.

¿No hubo juego horizontal, lento, sin profundidad?

¡Si estaban lo diez ahí metidos, tío! ¿Y Paraguay? ¿Y Chile? Es que los suramericanos tienen un nivel físico espectacular. Y defensivamente están trabajados. Como nos plantean los partidos no se los plantean a ningún otro equipo. Y eso no lo habéis escrito. Ni a Brasil Todos se dejan jugar. Pero contra España, dicen, ehhhhh, freno de mano, atrás y es igual; ya viviremos de una estrategia'. ¿Sabe lo difícil que es eso? Yo veo los partidos y digo, madre mía, si es que no me dejan respirar. Es que Busi no se puede girar nunca y ves a Schweinsteiger y dices, chico, si juega solo, está solo en el medio. Se dejan jugar, se dejan atacar, van a por el partido. Y con nosotros son rácanos.

Pero eso es bueno, ¿no?

Sí, sí, eso es que nos tienen un respeto de la hostia.

¿Busquets, Xabi y usted por el medio no acaban chocando y estorbándose?

No, qué va, qué dice. Si a mí me va de maravilla que estén los dos. Hacen un trabajo defensivo fantástico. Es que no jugamos con doble pivote, jugamos con tres centrocampistas puros.

¿Se trata entonces sólo de no ponerse en horizontal?

Naturalmente. Por ejemplo, si sube Piqué, yo me voy entre líneas. Pero los rivales saben que España vive de esa zona. A partir de ahí es cuando atacamos. A partir de ahí, uno se gira y pum, como el gol de la Eurocopa. Nosotros vivimos de eso.

¿Hasta Alemania, sin presionar, se obsesionó con cerrarles esa zona?

Sí, pero Alemania dejó jugar más. Tenía extremos, Podolski y Trochowski, que no cerraban, se despistan. ¡Paraguay mete a centrales o centrocampistas puros de extremos! Y Chile igual. Alemania dejó un poco más espacios, no hizo marcaje individual.

Pero respiró miedo. No jugó como el resto del Mundial.

Nos tenían mucho respeto. Lo de la Eurocopa nos vino muy bien. Se dedicaron más a anularnos que a hacer su estilo. Nuestra personalidad se impuso.

¿Se lo esperaba?

Me esperaba una Alemania más directa al ataque. Nos tuvieron demasiado respeto.

¿A Holanda cómo se la imagina?

Tipo Alemania. Pero piensa más rápido y es directa. Roba el balón y en tres pases está atacando. Sneijder, puff, le pega de todos lados. Robben es una flecha. Kuyt trabaja, Van Persie tiene gol. Es que tienen gol. Son directos, no se lo piensan. Viven de eso. Roban y pum, contactan con Sneijder y al ataque.

Y Robben, que puede ganar por su cuenta.

Sí, es uno de los dos jugadores más desequilibrantes del mundo. Hay que tenerlo en cuenta, ayudarse mucho en las coberturas, que no reciba tranquilo. Pero claro, ellos viven de ese contraataque que le hacen estar en ese uno contra uno permanente. Hay que estar atentos. Pero España no debe renunciar a su fútbol. Y ahora menos que nunca. Nos ha hecho estar aquí.

¿España se ha entregado al Barça?

No, joder. Es lógico que la selección se nutra del nivel del Barça, goza de buena salud. Es muy bueno. Ha ganado en los dos últimos años prácticamente todo La gente está bien, animada, competitiva. Y hay futbolistas españoles en el Barcelona. Como hace tres años venían cinco o seis del Valencia. Igual es tirarme flores, pero es bueno para el fútbol que el patrón de juego de la selección sea muy parecido al del Barça. Y que la gente se sienta identificada con este fútbol es bueno para este deporte.

¿En La Roja preocupa cómo se gana o hay que ganar como sea?

A mí me han educado así. Lo que pasa es que ahora estás en una final y dices, me cago en diez, hay que ganar como sea. Pero el como sea no te lleva a ganar. Nosotros sólo sabemos ganar jugando bien al fútbol, al ataque, teniendo el balón, con un fútbol más romántico, el que no se lleva ya prácticamente.

¿Ese tópico del ganar como sea ha hecho daño?

Muchas veces han ganado equipos que no lo han merecido o que no lo han buscado tanto, como el Inter últimamente. Le pasó a Suiza, no buscó el partido y se encontró con la victoria. Y es una pena, porque alguien puede pensar que ése es el camino.

¿Entiende entonces la fascinación del mundo?

Nuestro patrón es muy atractivo. En el campo no me doy cuenta, pero luego veo nuestros partidos por la tele y parece que anestesiamos al rival. Pum, pum, pum, pum. Mucha gente piensa, es que no atacan; pero es que estamos buscando el espacio, porque no hay.

Eso de la tele es curioso. Del Bosque sale de los partidos cabreado, luego los ve por televisión y cambia

Sí, je,je, lo he hablado con él. El día de Paraguay sale y me dice: 'Xavi, hemos jugado mal, ¿eh?'. Digo: '¿sí, míster, de verdad?'. 'Sí, hemos jugado mal, mal'. Y luego veo el partido por la mañana, voy y le digo: '¿Qué mister, era bien, eh?. 'Tienes razón, Xavi, tienes razón. Lo estaba mirando y pensaba que jugamos bien'. Las sensaciones a veces engañan.

¿A parte del Mundial se juega el Balón de Oro?

No, no me interesa.

¿No le interesa ganarlo o pensar en ello?

No, no me interesa pensarlo ni ganarlo. Es que me da igual. Yo quiero levantar ese trofeo de campeón del mundo, nada más. Se lo juro. Ya sé que parece que queda bien decirlo, pero es que es así. Me da igual. No he creído nunca en los títulos individuales. Aquí no existe la individualidad. Yo es que vivo del colectivo. Y vivo del compañero que me tira una pared, del que viene a apoyarme. Yo soy un pasador. El Balón de Oro que se lo den a Messi.

Que no ha ganado nada.

Bueno, la Liga, y el año pasado lo ganó todo y ha metido 47 goles. El número uno es Leo. Individualmente, no hay otro. Ahora, si se premia el juego colectivo, se lo pueden dar a Sneijder, a un español, a Iniesta, a Villa, a mí, a Xabi Alonso, a Busi ¿No juega colectivamente Busi? ¿Y Puyol? Iker. Si dices, triunfo colectivo, pues le das el Balón de Oro a La Roja.

¿Ve cerca la posibilidad de levantar el título Mundial?

Muy cerca, muy cerca. Tengo mucha ilusión. Lo que pasa que no me quiero crear expectativas, porque también puede ser que la perdamos. Sería una pena espectacular.

¿Se va notando el vértigo?

Sí, en el estómago. Quiero jugar ya.

¿Si mira atrás, lo siente?

No, sólo orgullo. No me canso nunca de ganar. El año que viene, aunque sea campeón del mundo, querré otra Champions, otra Liga. Nadal no se cansa de ganar y ha ganado todo y varias veces.

¿Es el rasgo nuevo que define el deporte español?

Sí, porque nos lo hemos creído. Sobre todo en el fútbol. Y en eso tiene mucho que ver Luis Aragonés. Nos ha hecho creer que podemos competir, tío. Antes ibas con miedo. Llegaba el España-Honduras, habiendo perdido el primer partido, y a la calle te ibas. Luis nos cambió.

¿Y cómo lo consiguió?

Mentalizándonos. 'Chiquitos, que sois mejores que el contrario y os lo voy a demostrar'. Y nos pasaba vídeos, y nos decía, 'que no, que ustedes piensan más rápido, que ustedes no sé qué, que ustedes tal'. Era muy pesado. Pero nos convenció.

¿Cómo han llevado el linchamiento contra Luis por sus opiniones?

No lo entiendo. Luis puede opinar de lo que le dé la gana. ¡Con lo que ha hecho aquí, madre mía! Para mí no hay tema. El que no tenga respeto por Luis es que no sabe de esto. Cuando alguien dice la palabra fútbol, te viene a la mente Luis Aragonés.

Ayer tomaban en Potch una pizza como si nada, inadvertidos. ¿Se acabó esa tranquilidad, lo saben?

Eso es verdad, je,je. Nos llega lo que está pasando en España. Es una pasada. La gente se ha tirado a la calle. ¡Con la crisis que hay! El fútbol une. Y no entiende de políticas ni de nada. Mira el pueblo vasco y el catalán, están en la calle. Es el fútbol. Hace poco vi que jugaban juntos israelitas y palestinos. Si se matan El fútbol está por encima de todo.

¿Pesa la responsabilidad de la felicidad de tanta gente?

Sí. Cuando vas al campo en el bus, dices, me cago en diez, y empiezas a sudar.

¿Aunque no le gusten los títulos individuales, le da rubor oír que es el mejor futbolista español de todos los tiempos?

Es que no lo soy. Es que para mí es Raúl. A pesar de que no haya ganado nada con España. Los números lo dicen. Para mí, Raúl sigue siendo el número uno. Y muy cerca, Hierro, Butragueño La putada es que no han ganado nada. No han tenido la suerte de nosotros. Es que hemos tenido mucha desgracia en la historia. Penaltis, arbitrajes, hasta el cara o cruz nos fue en contra. Pero Raúl ha sido el número uno. Mire, Villa está cerca, igual le supera.

¿Qué palabra le pondría a la derrota si llega?

No la contemplo. Fracaso nunca, porque lo hemos dado todo. Sería decepción.

¿Y a la victoria?

Justicia futbolística. Yo pienso que sería justo para esta generación y para el fútbol. Para el fútbol sería bueno que ganase España.

A Holanda, el fútbol le debe dos Mundiales.

Sí, pero se los debía a la generación de la Naranja Mecánica. Ahora, la Naranja Mecánica somos España.

¿El padre de esta selección es Cruyff?

No, sería injusto. Tiene algo que ver, está claro. Pero el padre de esta generación es Luis. Y ahora Del Bosque.

¿Cómo define a Del Bosque?

La continuación de Luis, totalmente.

¿A quién le debe el primer abrazo si gana?

A mis compañeros. Y luego, a la familia.