Publicado: 26.04.2015 20:27 |Actualizado: 26.04.2015 20:27

Guardiola gana su segunda Bundesliga

El Bayern canta el alirón en Alemania y consigue su 25º título de Liga tras la derrota del Wolfsburgo

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Los jugadores del Bayern celebran ayer su victoria ante el Hertha. REUTERS/Kai Pfaffenbach

Los jugadores del Bayern celebran ayer su victoria ante el Hertha. REUTERS/Kai Pfaffenbach

BERLÍN.- El Bayern de Múnich ratificó hoy, sin necesidad de jugar, su hegemonía en el fútbol alemán al lograr su vigésimo quinto título de la Bundesliga, el tercero consecutivo y el segundo con Pep Guardiola en el banquillo.

También es la tercera Bundesliga de Javi Martínez, la segunda de Thiago Alcántara y la primera de Xabi Alonso, Pepe Reina y Juan Bernat, uno de los jugadores del Bayern que más minutos ha tenido en esta temporada.

El Bayern ya es matemáticamente campeón gracias a que su perseguidor más cercano, el Wolfsburgo perdió hoy ante el Borussia Mönchengladbach por 1-0

Con ello el Bayern, que el sábado derrotó al Hertha Berlín por 1-0, acumula 15 puntos de ventaja sobre el Wolfsburgo a falta de cuatro jornadas para que termine la Bundesliga, con lo que resulta inalcanzable.

Las tres Bundesligas consecutivas hablan un lenguaje implacable y eso era algo que no lograba el Bayern desde el cambio de siglo cuando, con Ottmar Hitzfeld en el banquillo, salió campeón en 1999, 2000 y 2001.

Sin embargo, en aquella racha sólo en 1999 decidió la Bundesliga varias jornadas antes del final mientras que en 2000 y 2001 tuvo que esperar a la última jornada para cantar el alirón.

Pese a esa diferencia, hay una similitud clara y es que ambas ocasiones se trató de la recuperación de una hegemonía que parecía rota. En 1999, el Bayern venía de perder la Bundesliga en la temporada anterior ante el Kaiserslautern, en 1997 había sido campeón pero en 1995 y 1996 la Bundesliga se la había arrebatado el Borussia Dortmund.

En 2013, el Bayern venía de perder dos Bundesligas consecutivas ante el Dortmund y sólo había sido una vez campeón en las cuatro temporadas anteriores. Entonces vino la temporada del triplete y la despedida de Jupp Heynckes, que optó por recuperar en un año los títulos que habían quedado pendientes en los ejercicios anteriores.



A Heynckes lo relevó Guardiola con una especie de misión imposible puesto que tenía que cumplir, por un lado, con las expectativas que él mismo despertaba por lo que había hecho en el Barcelona y, por el otro, se encontraba con que su antecesor le había dejado un rasero muy alto.

En lo que a la Bundesliga se refiere, las dos temporadas de Guardiola han sido casi impecables, pese a los contratiempos que ha tenido que afrontar en este ejercicio por desafortunadas rachas de lesiones.

Eso casi ya no importa, pues el preparador catalán se ha puesto como meta repetir el triple de Heynckes y parece haber contagiado de la idea a todo el mundo que parece creer que la Bundesliga es algo que ahora se gana sólo de pasada, como un ejercicio para tareas más altas.

La semifinal de la Copa de Alemania, en la que enfrentará al Borussia Dortmund a partido único el martes, es el siguiente reto. El duelo tiene mucho morbo, pues se trata del último enfrentamiento del Bayern con el Dortmund de Jürgen Klopp, el equipo que le amargó la vida durante dos temporadas.

Guardiola ha sufrido menos con Klopp que sus antecesores, sólo ha sucumbido en las dos Supercopas alemanas pero los enfrentamientos decisivos en la Bundesliga y en la Copa de Alemania hasta ahora los ha podido resolver a su favor.

Después vendrá el Barcelona, en un duelo que no tiene historia sino muchas historia, empezando porque se trata de una vuelta al pasado de Guardiola y siguiendo por los partidos contra el equipo catalán hace dos años se vieron como una especie de cambio de mando en el fútbol europeo.

El Bayern ya piensa en esos duelos y no celebrará el título de la Bundesliga hasta el final de la temporada. También al final de la campaña quiere hablar de la renovación de Guardiola, cuyo contrato vence en 2016.