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"Todo lo que no sea ganar el Mundial va a saber a poco"

Entrevista a Vicente del Bosque, seleccionador español

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Del Bosque no se aísla. Lee y escucha todo lo que se dice de él. Con detenimiento, pero, según asegura, con distancia. Sabe, por tanto, que su criterio ha estado estos días muy sometido a la crítica.

A tres partidos de la gloria. ¿Se acusa el vértigo?

Más que pensar en lo que queda, debemos tener una obsesión, Paraguay. Porque por mucho que hablemos a los jugadores de la dificultad, siempre anida una sensación de que son inferiores a nosotros. Y parecen frases que estás en la obligación de decir. Pero Paraguay es coraje, energía, veteranos que conocen el oficio, trotamundos. El entrenador trabajó con Bielsa y tiene alguna influencia de él. No hace su presión tan suicida, pero sí con energía. Más replegados, no tan avanzados. Pensar en más adelante sería de ingenuos.

Vale, pues está a uno de tocar el techo de España en un Mundial. ¿Es suficiente esa meta?

'No sé si yo habría hecho lo de Luis, pero él es libre de hacer lo que quiera'

A un partido, sí, pero va a saber a poco. Todo lo que no sea ganar el Mundial va a saber a poco. No podemos establecer un objetivo. Lo importante es que la gente en España se sienta contenta de su selección. Y yo sé que eso pasa por ganar el Mundial. Pero no podemos despreciar a equipos poderosos y que tienen más pedigrí.

¿Siente ya mejor al equipo?

Bueno, el primer día no jugamos mal. Luego, sí hemos dado muestras de irregularidad, de no mantener el tono. Pero muy lastrados por la primera derrota. Ante Honduras, nos pusimos dos a cero y nos paramos un poco, habíamos logrado el objetivo. Y luego la angustia ante Chile Nos tuvo 25 minutos acogotados Por suerte, ganamos y nos liberamos. Ante Portugal ya dimos una medida correcta de lo que es y ha sido siempre esta selección.

¿Y usted se siente mejor ya?

No me sentiré tranquilo hasta llegar al final. Nuestra labor no depende tanto de una trayectoria, la formación o la experiencia Depende a lo mejor de un hecho insignificante, de cualquier acto bueno o malo. Los muy afectos dirán que soy un tío cojonudo, y los muy desa-fectos, que soy un desastre. Por un simple detalle. No van a valorar ni haber ganado diez partidos seguidos en la clasificación, ni llegar donde lleguemos. Sólo el éxito final. Y si no llega, lo tendremos muy difícil.

Cuesta verle enfadado y molesto. Pero aquí se le ha percibido así.

No, no, lo que pasa es que he tenido que salir a defender algunas cosas en las que creo. No digo que sean dogmas, ni estoy para dar doctrinas. Son opiniones y cualquiera que hable en contra tiene argumentos para rebatirlas.

Se le ha visto muy obsesionado con el pasado.

No, no, qué va, de verdad que no. No he estado obsesionado con nada, ni molesto, ni alterado. No voy a las ruedas de prensa para desahogarme. Voy, con toda la naturalidad, a decir 'esto es lo que me parece a mí'. Pero no pretendo convencer a nadie. Porque en el fútbol, cuando alguien se instala en una idea, es muy difícil bajarlo. ¡Si yo me acuerdo de Butragueño y había gente que no lo podía ni ver! Pero por una cuestión más de feeling que de valores futbolísticos. Podría esconderme y no contestar, pero mi labor es explicar las cosas.

'No voy a las ruedas de prensa para desahogarme'

¿Es bueno leer todo, estar tan pendiente de lo que se dice de uno?

Pues no está mal. Lo que pasa es que hay que poner todo en remojo. Si lees los blogs o los foros de chavales, gente joven o tal, te desanimas. Pero hay que saber filtrar. Y luego, el periodismo es muy particular. Hay del País Vasco, de Madrid, de Barcelona, de Valencia Todos arriman el ascua a su región.

¿Se atormenta o consigue ser refractario?

Creo que soy refractario. Soy bastante aséptico a esa influencia. Y no quiero llevar la contraria a nadie. Pero saber escuchar y ver es bueno. Hay veces que ayuda. A los jugadores, a todos, en cualquier cuestión. La gente piensa que escuchar es síntoma de debilidad y yo creo que no. Es mucho más de fortaleza. Luego, dicen: 'es que los jugadores hacen lo quieren'. No, yo sé lo que tienen que hacer y lo que quieren. Esa relación es fundamental. Cuando un entrenador entra en un vestuario sabe si es respetado o no. Y muchas veces no depende de imposiciones. La flexibilidad es buena.

¿Usted habría hecho lo de Luis?

Pues no lo sé. Luis tiene libertad para hacer lo que quiera. Es una autoridad en el fútbol y uno de los creadores de esta selección, ha estado cuatro años.

¿Le gustaría ser defendido por los jugadores como han defendido a Luis del linchamiento?

A los jugadores les dije hace poco que cuando hablaran de mí, casi, casi, que no dijeran nada. Porque yo de mi jefe no tengo por qué hablar bien, porque eso es siempre mal entendido. Y que del anterior entrenador hablaran como tenían que hablar, con cariño, respeto y afecto.

La modernidad por la que lo sacaron del Madrid ha resultado ser nueve jugadores defendiendo en su campo por detrás de la pelota.

Es una forma de jugar, no hay un fútbol único. No me las quiero dar de nada, pero estoy en lo que es el fútbol actual. En cuanto a las relaciones humanas y en lo que son los avances del fútbol. Soy un apasionado de la técnica, me gusta la táctica y, como no sé de preparación física, tenemos un preparador. No creo que esté trasnochado.

¿Sintió por ahí cierto desquite al ganar a Queiroz?

No, no. Lo del otro día ha sido una anécdota y el pasado fue desafortunado. No puedo decir otra cosa.

¿Si España pierde, se imagina a alguno de sus jugadores decir 'pregunten a Del Bosque por la derrota'?

No, no creo. Alguno estará jorobado porque no juega, porque no puede ser de otra forma, pero son chavales sanos.

Casillas no está. Más allá de la maledicencia, ¿está preocupado?

Casillas sí está, hombre. No creo que haya tenido errores.

'Puede ser culpa nuestra que a Xavi se le note ahogado'

El balón de Tiago.

No, no, no. Era un disparo frontal y el balón hay que verlo cómo vibra en el aire. Y un disparo de Cristiano, cuando le da con el empeine total, endemonia el balón. No, yo lo veo bien, sobrio, como siempre.

¿Lo mantiene por justicia con su presente o con su pasado?

Con su presente. Por el mero hecho de los antecedentes, no sería justo. Si hubiera sido así, Marcos Senna estaría aquí con nosotros. Eso seguro.

¿Su defensa a Busquets es el gesto de un entrenador ante un jugador atacado?

Lo defiendo por pura convicción. Creo en él. Que aparezca con 21 años alguien con esa personalidad, en una posición que es para gente avezada, es una suerte tremenda.

¿De verdad sostiene que jugar con doble pivote o con uno es jugar a lo mismo?

Es que no jugamos con doble pivote. Está Busquets y, por delante, Xabi, que tiene gran sentido de equipo y sabe dónde es más necesario. Iniesta y Xavi tienen más libertad y la saben emplear bien. El doble pivote, y ya me suena mal la palabra, sería poner a Pepe o a Marchena. Que también lo hacen bien, ojo, pero entendería que lo llamaran defensivo. ¿Pero estos?

¿No nota a Xavi ahogado, con menos opciones de pase y sin participación?

Puede ser, puede ser que sea culpa nuestra. Pero no hemos tratado de diferenciar su sitio del que ocupa en el Barça. Además, el último puesto que trastocaría sería el de Xavi. Podemos cambiar a todos, pero a Xavi, no. No ha sido nuestra intención. Otra cosa es que los hechos nos hayan llevado a eso.

¿Sigue siendo el jefe del juego o ahora es Xabi Alonso?

Hay gente en el medio con personalidad y cada uno, en su forma de ver el juego, es importante. Son los jefes del equipo. Pero creo que Xavi aglutina a todo el equipo.

¿Lo que pasó en el segundo tiempo ante Portugal, que Xabi se fuera más hacia arriba y Xavi bajara más hacia Busquets, fue cosa suya o de ellos?

Habíamos hablado mucho de eso. De escalonarnos, no estar siempre en paralelo, buscar líneas de pase buenas Son tres jugadores muy inteligentes. Y cuando uno se quedaba atrás, el otro se metía por delante. Hemos hablado tanto de eso con ellos que lo tienen muy claro.

¿Se supone que será la línea a seguir?

Sí, yo creo que sí. De todas formas, no quiero arrogarme ningún mérito. También ellos, por su forma de ser y su conocimiento del fútbol, se dan cuenta de que tienen que hacer eso. Si nos estamos acercando siempre a la posesión del balón, casi, casi, nos autopresionamos. Por eso también es bueno separarse. Nos acercamos y luego nos separamos, porque si no el fútbol termina en un embudo por donde el balón no fluye.

¿Lo de Torres tampoco es defensa de entrenador?

Es también convicción. Nos viene muy bien, nos estira al equipo. Los del medio campo necesitan un jugador con esas características. Confiamos en él más allá de un día bueno o malo.

Villa, de nueve, no hizo nada ante Suiza. Como falso extremo ha encontrado el gol.

En el Valencia, su zona de influencia es el centro y la izquierda, casi nunca la derecha. En el Liverpool, Torres está acostumbrado a jugar de único punta. Así que no trastocamos lo que hacen en sus clubes. No me casaba mucho jugar con dos delanteros centros, uno por delante y uno por detrás, o en la misma línea. Yo creo que hemos acertado. Lo principal era que lo entendiera bien Villa, que no era fácil. Ahora jugará así también en el Barça.

Ramos está siendo un atacante más. ¿Es instrucción o el afán del rival por encerrarse?

Es que tenemos que atacar por las bandas, por una y por otra. El otro día posiblemente asistimos a su mejor partido con la selección. Bien en defensa, ambicioso arriba, atento a la presión a Cristiano o al que cayera por su zona... Muy bien.

¿Lo de Iniesta es menos muscular que de cabeza?

Algo debe tener cuando una molestia le asalta. Los que no tenemos nada, decimos seguro que es la cabeza'. Pero si le duele, algo tendrá. Yo tampoco le doy mucho jabón a la cabeza.

¿Si habrá que cuidar ahora la cabeza de Cesc y Silva para que no se le caigan?

Son asuntos complicados. A lo mejor, pienso me inclino por Cesc para tal Pero claro, tengo que pensar en el equipo. El otro día lo pensamos, metemos más gente del medio campo. Pero, para qué, si lo que necesitamos es alguien que nos ayude a abrir brecha.

¿Vio tan claro que la solución instantánea era Llorente?

No necesitábamos más gente en el medio para dominar esa parcela, necesitábamos gente adelante. En el contrapunto ese de uno bajito o uno alto, preferimos uno alto. Porque si no, hubiéramos tenido que llevar a Villa hacia adelante y sacarlo de su sitio, y tantos cambios no son positivos. Y al mismo tiempo, si ellos nos podían hacer daño era en el juego aéreo. Y no podíamos quitar uno alto cuando tenían seis hombres que iban muy bien de cabeza.

Lo de Navas es una rendición. ¿Se ha convencido de que aleja a España de su estilo?

No, Navas sigue ahí. No creo que sea dañino para el juego de España. Es que me resisto a creer que se solape la velocidad de Navas y su relación con los demás. Es que es imposible. No creo, vamos.

¿Por qué permite que Hierro utilice la primera persona del plural en decisiones que son de competencia exclusiva del entrenador?

Ese nosotros está bien empleado. A mí no me gusta el entrenador que dice: 'yo he sacado' o 'yo he quitado'. Si hasta Indurain, en sus mejores momentos, decía 'vamos a subir el puerto, a ver cómo lo subimos', aquí, que somos un equipo, cómo no se va a hablar en primera persona del plural. Me parece perfecto. No lo veo una intromisión. ¡No tenga manía a Hierro!