Público
Público

Ozil dispara al miedo

‘El Messi alemán’ es la baza ante Ghana

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

'Chaval, ¿qué es lo que te asusta a ti?', fue la primera pregunta que realizó el seleccionador alemán, Joachim Löw, a Mesut Ozil. Su respuesta fue tan impecable como su aspecto. 'A mí, señor, sólo me asusta la derrota'. Desde entonces, han pasado unos años en los que su maravillosa pierna zurda ha ganado una legión de adeptos que esta noche le necesitan más que nunca.

Alemania se enfrenta a Ghana y la victoria es la única verdad. Si empata, y Serbia vence a Australia, los germanos quedarán fuera del Mundial. Por eso el país anda muy susceptible estos días, lleno de debates acerca del poder de esta nueva generación que lideran Müller u Ozil. ¿Quizá no sea demasiado prematura tanta responsabilidad? La pregunta escupe ansiedad.

Hoy no sólo se echarán de menos las canas de Ballack. También las de Klose, que fue expulsado ante Serbia. Y enfrente estará un equipo duro como una piedra, como bien sabe Ballack. De hecho, fue Boateng, uno de los mediocampistas de Ghana, el hombre que impidió que hoy esté en Suráfrica. Le lesionó en la final de Copa inglesa y da la casualidad de que Boateng, de padre ghanés y madre alemana, podría jugar con los de Löw. Pero prefirió hacerlo en Ghana. Y eso jamás gustó en Alemania, que le trata de 'traidor', seguramente buscando desahogo.

A Ozil la responsabilidad sigue sin asustarle. El día que el legendario Klose le abrazó en público ('es el diez que andábamos buscando') no se sonrojó siquiera. 'Al contrario. Me gusta mucho. De niño, yo quería ser como Mathauss'. Cuando Löw habla de 'su precisión mortal en los pases' también sonríe. Y ahora el hecho de que se compare su zurda con la de Messi también lo juzga con buen humor.

Por eso promete que en el Mundial no ha perdonado un minuto de sueño y enseguida desvía la conversación hacia su otra gran pasión: la música rap. De hecho, ya ha grabado su primer disco con Jan Delay, cantante muy popular en esta Alemania, a la que hoy le gustaría ver la vida con el color que lo ve Ozil. Pero a la población de a pie le resulta difícil. Sabe que Rajevac ha ordenado el talento en Ghana y no se sabe si en el cielo de Johannesburgo esperan piedras o estrellas.