Publicado: 17.05.2014 08:00 |Actualizado: 17.05.2014 08:00

Retrato psicológico del Atlético

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Hay frases de Simeone que el domingo por la noche, tras el empate frente al Málaga, sonaron a despedida en el Calderón: "No va a creer nadie que podemos ganar" o "es como cuando uno tiene algo cerca y se le escapa". El problema es que fue el segundo fin de semana seguido en el que Simeone habló así. Por eso ahora ya no se sabe realmente si el Atlético es un paciente o un aspirante, si está lleno de heridas o de fortaleza. Una pregunta que, trasladada a los ojos del psicólogo deportivo Santiago Rivera, tiene su razón de ser: "Los jugadores del Atlético han sido capaces de superar enormes adversidades, pero no hay que olvidar que son seres humanos". La ansiedad se ha cruzado en su camino. "El domingo pasado llegaron a celebrar el título sin tenerlo. Y eso es porque hay mucha carga mental, la sensación de que cada vez que se equivocan se alejan de la meta. Por eso ahora se siente al Atlético más pendiente de lo que sucede en el marcador que en el césped. Y no es que sea culpa de ellos, sino de la tensión que se respira.... ".

Una tensión que José Francisco Molina, que fue el portero titular del doblete del Atlético en la temporada 95-96, justifica totalmente, "porque tiene que ser así. Vas a ganar una Liga y eso nunca va a ser fácil, de ninguna manera. Yo recuerdo que a nosotros también nos costó al final. Ganamos con muchas dificultades al Salamanca en casa, vencimos en el último minuto al Mallorca... Por lo tanto, no encuentro ningún motivo para que el Atlético amenace con derrumbarse. ¿Quién podía soñar que iban a estar ahí?". Una pregunta de la que también se apropia Paco Jémez, el entrenador del Rayo que, en su época de futbolista se jugó un título en el último minuto con el Deportivo. "Yo ahora mismo me cambiaba por el Atlético. Es verdad que ha perdido dos oportunidades, pero todos hemos perdido oportunidades en esta vida. Además, eso no significa que haya perdido el campeonato. Al contrario. No necesita ni siquiera vencer en el último partido para ganarlo. Por lo tanto, me niego a pensar en el Atlético como un equipo desmoralizado, desanimado, en fin que sé yo.... no se puede dramatizar, no hay motivos para hacerlo".

"Desde fuera, siempre nos parece todo más fácil de lo que es", explica Molina, que ha tenido una última experiencia como entrenador del filial del Getafe. "¿Quién pensaba que ganar al Málaga fuese a ser fácil? Yo no. A estas alturas de temporada, es una palabra que no existe: vas a ganar, estás a punto de ganar, los rivales no pueden ponértelo fácil". El psicólogo Santiago Rivera lo justifica: "A los futbolistas les pagan por ganar y los del Atlético han demostrado que pueden hacerlo. Han superado, incluso, a rivales de mayor nivel. Pero sí es cierto que en esta última parte no han conseguido hacerlo ante equipos en teoría menores. Entonces es lógico que eso pueda crear dudas, que en algún momento pueda fallar la concentración o que quieran ver goles donde no los hay, porque realmente los necesita, pero es que todo eso forma parte de la competición. Es la incertidumbre que la mantiene. Por lo tanto, hay que saber vivir con ella, y ahora más que nunca".

Paco Jémez: "El Deportivo que perdió la Liga de Djukic nunca se sintió tocado hasta que terminó todo y perdió"

Paco Jémez se justifica en la distancia. "No sé cómo está el Atlético. No conozco a sus jugadores. Para saberlo, tendría que vivir con ellos y yo no estoy dentro de ese vestuario. Pero insisto en que viví una situación muy parecida, quizá más agónica como jugador del Deportivo. Pudimos ganar una Liga en el último minuto con el famoso penalti de Djukic. Y, si no recuerdo mal, ese equipo nunca se sintió tocado hasta que terminó todo y perdió. Hasta entonces, se sentía orgulloso de estar donde sólo se puede soñar". Molina apela a la lógica. "Porque esto que le pasa al Atlético es lo normal. ¿No ganó el Barça de Cruyff, que fue un ejemplo para todos, cuatro de sus cinco títulos en el último partido? Sinceramente, lo anormal es ganar una Liga con cinco jornadas de antelación. No hay que engañarse. Es algo que ha ocurrido muy pocas veces".

No hay, por lo tanto, forma de compadecer al Atlético. "Yo no lo haría", explica Paco Jémez. "Y, si vamos a eso, más tocado podría estar el Barça al que no le basta el empate, sino que necesita ganar". Una idea que comparte Molina, que fue compañero de Simeone en el Atlético del doblete 95-96. "No podemos volvernos locos. No podemos pensar en lo que pudo suceder ante el Levante o ante el Málaga y no sucedió. No pasó y ya está. Hay que aceptarlo. Hay que tener esta mentalidad, reconocer, eso sí, que esta semana se está haciendo muy larga y que lo único que ha sucedido es que la posibilidad de ser campeón se ha retrasado siete días. Pero, vamos, eso no es algo que vaya contra natura. El campeonato dura 38 jornadas, no 37, y, sobre todo, hay que pensar que si realmente mereces ser campeón lo vas a ser en el Camp Nou". Una idea que también apoya el psicólogo Santiago Rivera con una única salvedad para el Atlético: "La tensión no puede confundirse con la ansiedad, porque eso ya se ve a lo que llevó al Atlético ante el Málaga, a celebrar un título durante unos segundos que, en realidad, no tenían".