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El show de Mourinho: del Camp Nou al Bernabéu

El portugués, como hizo hace tres temporadas con el Inter, celebró por todo lo alto la victoria ante el City, sabedor de que está con el agua al cuello

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Hace tres años, el Inter de Mourinho daba la campanada en el Camp Nou para plantarse en la final de la Champions del Bernabéu. Entonces, el luso celebró en el césped del coliseo azulgrana y por todo lo alto el pase. Los aspersores, no obstante, le acabaron aguando a medias la fiesta.

Ayer, en el Santiago Bernabéu no estaba en juego la final de la Champions, pero se vivieron episodios similares a los de hace tres temporadas. El horno no está para bollos en la casa blanca y una derrota e incluso un empate ante el Manchester City hubiera dejado a Mourinho muy tocado.

El luso se vio con el agua al cuello en el minuto 84 con el gol de Kolarov que ponía el 1-2 en el marcador, pero el Madrid, en dos zarpazos, logró dar la vuelta al resultado.

El gol de Cristiano en el minuto 89 rescató del borde del abismo a Mourinho, que lo celebró como si hubiera sido más que un gol, más que una épica remontada. El luso sabe que por el Bernabéu ya no es indiscutible y que la victoria, aunque in extremis, le da aire para, al menos, una semana más.

El luso, a la prensa: 'Sé todo lo que estaba preparado, mala suerte' 

El técnico portugués, no contento con la remontada y una victoria balsámica ante el campeón inglés, volvió a mostrar su arrogancia después en la sala de prensa y cargó contra los periodistas.

'Sabía lo que iba a ocurrir. Íbais a decir que voy a por Sergio Ramos o que había dejado a todos los creativos en el banquillo. O que había apostado por Gonzalo Higuaín que no marca en Europa... Sé todo lo que estaba preparado', indicó Mourinho, que se despidió de la rueda de prensa con un 'mala suerte'.

Lo cierto es que la racanería del portugués pudo haberle costado muy caro, otra vez. Desperdició medio partido con su apuesta por el trivote -Xabi, Khedira y Essien- en lugar de jugadores creativos como Özil o Modric y al final del choque él mismo se enmendó al dar entrada a ambos jugadores. La próxima celebración, ¿tocará en el Camp Nou otra vez, en dos semanas?