Publicado: 06.08.2014 00:00 |Actualizado: 06.08.2014 00:00

Xavi guarda la escuadra y el cartabón

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La selección pierde al que ha sido el cerebro de su etapa más gloriosa. Xavi Hernández anunció este martes su retiro oficial como internacional del combinado español. Atrás quedan 113 encuentros disputados, sólo superado por Iker Casillas, y más de una decena de goles anotados, entre ellos alguno clave como el que marcó en las semifinales de la Eurocopa de 2008 ante Rusia. En ese periplo de catorce años, el catalán ha logrado alzar dos Eurocopas (2008 y 2012) y un Mundial (2010) y el reconocimiento mundial al convertirse en el referente y guardián de un estilo de juego que tantas alegrías a dado a ‘La Roja'.

Xavi llegó a la selección absoluta con los albores del nuevo milenio. Fue en el año 2000, cuando aquel bajito centrocampista del Barcelona hizo su debut en La Cartuja frente a la selección de Holanda. Antes, lideró la selección que se proclamó campeona en el Mundial Sub-20 de 1999 de Nigeria y fue finalista y medalla de plata con la selección olímpica en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000. Pero pese a sus logros en las categorías inferiores, ni con Jose Antonio Camacho ni con Iñaki Sáez consiguió alcanzar el rol de indiscutible. Sin embargo, la llegada de Luis Aragonés al banquillo,  todo cambió.

El Sabio de Hortaleza tuvo claro desde el principio que el culé tenía que ser el eje sobre el que girase todo el equipo. Aragonés le entregó la batuta del equipo y Xavi empezó a crear. En el Mundial de Alemania de 2006, el catalán comenzó a adquirir galones y fue titular indiscutible, hasta que la Francia de Zinedine Zidane apeó al combinado nacional del torneo en octavos de final. En medio de la revolución que hubo en el seno de la Selección española, con la decisión de Aragonés de ir apartando a las ‘vacas sagradas' del vestuario y dar más protagonismo a la nueva hornada de jóvenes futbolistas con grandes aptitudes técnicas, la idea del seleccionador fue siempre la misma: Xavi sería el responsable de iniciar y generar todo el juego del equipo. Y así, cuando el tiki-taka era únicamente una popular frase del desaparecido Andrés Montes, el combinado español comenzó a cultivar la semilla del fútbol asociativo, de defender desde la posesión y no escatimar en pases hasta llegar al área rival. Una semilla que germinó y floreció en la Eurocopa de 2008 disputada en Austria y Suiza.

Durante la temporada, Xavi vivió un año convuslo en el FC Barcelona, en la que estuvo a punto de cambiar de aires y dejar atrás el club de sus amores. Sin embargo, esto no restó ni un ápice de la confianza que Aragonés tenía sobre su arquitecto en el terreno de juego. Y a la postre, el trabajo desempeñado por el de Terrasa durante campeonato le dio la razón. España se alzó, 34 años más tarde, con el trofeo continental, ofreciendo un fútbol nunca antes visto que maravilló a propios y extraños. La UEFA, al contrario que otras organizaciones, recompensó merecidamente al blaugrana con el premio al 'Mejor Jugador' de la Eurocopa. A partir de ahí, la figura del catalán creció aún más a nivel internacional. Medios de comunicación y compañeros no dudaron en reconocer que, por encima de las estrellas, el pequeño medio era básico para que sus equipos y sus respectivos estilos funcionen como deberían hacerlo.

En el 2010 volvió a ser clave en la entrada en la Historia de la selección española, que logró proclamarse por primera vez como campeona del mundo. Dos años después mantuvo el nivel y España volvió a reinar, dando un paso más en la historia con un inédito 'triplete' al ganar la Eurocopa de 2012. Tras lograr el segundo entorchado continental consecutivo, la opción de la retirada comenzó a planear sobre el centrocampista culé. Su rendimiento, debido al inexorable paso de la edad, ha ido menguando en las últimas temporadas y sus problemas físicos, tanto musculares como en el tendón de Aquiles, han impedido al de Terrasa volver por sus fueros. Del Bosque decidió llevarlo a Brasil, a modo de despedida y para rendir tributo al cerebro de la que ha sido la generación más gloriosa del fútbol español. Pero el descalabro de La Roja en suelo sudamericano, unido a la decisión del técnico de no contar con él en el determinante partido ante Chile, ha propiciado que Xavi haya decidido echarse a un lado y poner punto y final a su carrera como internacional.