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El comercio justo invita a ser "rebeldes con causa" y a consumir de forma alternativa

Comercio Justo confía en consolidar la tendencia al alza en España a pesar de que estar en la cola europea de gasto por habitante. El próximo 13 de mayo se celebra el Día Mundial bajo el lema "Somos rebeldes con causa. Somos Comercio Justo, ¿y tú?"

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Imagen de archivo de productos de comercio justo. Foto: EFE ARCHIVO/Lavandeira jr

El comercio Justo invita a la ciudadanía a convertirse en "rebeldes con causa" y practicar esta forma de consumo alternativa y sostenible que este año confía en consolidar la tendencia al alza en España, aunque continúa a la cola europea en gasto por habitante.

Como cada segundo sábado de mayo, este movimiento celebra el próximo día 13 su Día Mundial bajo el lema "Somos rebeldes con causa. Somos Comercio Justo, ¿y tú?" en más de 50 países, también España, en donde 70 localidades han convocado distintas actividades entre talleres, cuentacuentos, teatro o conciertos para impulsar esta práctica.

"Queremos ser muy rebeldes contra las muchas injusticias que se producen cada día", como que 836 millones de personas en todo el mundo no tengan sus necesidades básicas cubiertas o que un tercio de la población pobre viva con menos de dos dólares al día, ha destacado la presidenta de la Coordinadora Estatal de Comercio Justo, Mercedes García de Vinuesa.

Y es que para lograr ese mundo más justo y sostenible de acuerdo con la llamada 'Agenda 2030' es necesario "transmitir a la ciudadanía que consumir no es un acto inocuo, es un acto político", ha asegurado el vocal de Incidencia Política de la Coordinadora Estatal de ONGD, Marco Rodillo.

Ante un mundo cada vez más desigual, en el que solo el 1 % de los más ricos acumulan la mitad de la riqueza, el comercio justo contribuye "activamente" a limar esas diferencias, a lograr la seguridad alimentaria y a promover el trabajo digno.

No solo eso, también garantiza la igualdad de género y el cuidado del medio ambiente, con prácticas sostenibles y que reducen el consumo de energía o impulsan el uso de las renovables.

El resultado, productos de "altísima calidad", la mitad de ellos con certificación ecológica, por los que se remunera a los trabajadores con salarios decentes y con los que no se degrada el medio ambiente.

García de Vinuesa ha querido desterrar, en este sentido, la creencia del alto coste de los productos de comercio justo.

"Salen unas cápsulas que encarecen el valor del café un 300 % y se disparan las ventas; una taza de café de comercio justo cuesta cinco céntimos más que una normal y se dice que es caro", ha lamentado la presidenta de la Coordinadora.

Precisamente, el café es el producto estrella del comercio justo, del que el 93 % de las ventas proceden de la alimentación, el 5 % de la artesanía y el 2 % de la cosmética natural.

En la actualidad, este movimiento, que surgió en la década de los 60, cuenta con más de 2.000 organizaciones campesinas, artesanas y productoras de alimentos en 75 países de Latinoamérica, África y Asia, que dan trabajo a más de dos millones de personas.

Aunque aún no se dispone de los datos cerrados del año pasado, García de Vinuesa se ha mostrado esperanzada con que este consumo alternativo siga la senda de crecimiento que ya experimentó en 2015, cuando se alcanzaron los 35 millones en ventas, un 6 % más que en 2014, a través de 78 tiendas y 163 puntos especializados.

No obstante, nuestro país sigue siendo el último en esta práctica, ya que ese año el gasto medio por habitante fue de 0,75 euros frente a los 12,41 euros de la media europea.