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OHL lanza una nueva estrategia para recortar su deuda y reflotar el negocio

A final de este periodo prevé haber reducido en un 76% el pasivo con recurso a la compañía, hasta los 177 millones, y quintuplicado su beneficio bruto de explotación  para que sume 1.239 millones de euros.

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OHL plantea un ere para REUTERS/Sergio Perez

OHL ha lanzado una nueva estrategia a dos años (2017-2018) centrada en recortar su deuda y reflotar el negocio constructor, de forma que a la conclusión de este periodo prevé haber reducido en un 76% el pasivo con recurso a la compañía, hasta los 177 millones, y quintuplicado su beneficio bruto de explotación (Ebitda) para que sume 1.239 millones de euros.

El grupo que preside Juan Villar-Mir busca recuperar la rentabilidad y la confianza del mercado superando "los errores del pasado" que convirtieron 2016 en un annus horribilis para el grupo. Se anotó las primeras pérdidas de la historia y sufrió tres rebajas de rating y un desplome en Bolsa por los problemas generados por un lote de proyectos internacionales y el aumento de la deuda.

Para lograr estos objetivos, el nuevo plan estratégico de OHL fija un conjunto de recetas de carácter financiero y otro de tinte operativo.

Las medidas financieras pasan por seguir vendiendo activos no estratégicos, congelar la inversión y recortar los costes de estructura. En este punto se enmarca el ajuste de 554 trabajadores que acaba de plantear en España.

En el plano operativo, OHL acotará su presencia internacional y se centrará en el negocio de construcción, al que además someterá a un estricto control de riesgos.

Así, en cuanto a las desinversiones, OHL Concesiones venderá una decena de concesiones ya construidas y maduras, con el fin de remarcar su carácter de construcción de infraestructuras y no operador, y lograr recursos para nuevos proyectos.

Además, completará el programa de desinversiones de unos 700 millones que lanzó en julio de 2016, con el que ya ha logrado unos 400 millones al desprenderse de parte del complejo turístico de Mayakobá (México) y del de Canalejas (Madrid), de la práctica totalidad de su participación en Abertis y de una filial checa.

Este plan de ventas incluirá la venta de la concesión de un tramo de la A-2 y la de una participación del 49% en un conjunto de proyectos de autopistas pendientes de construcción en Latinoamérica, con las que logrará otros 167 millones.

Todos estos recursos se emplearán en recortar la deuda corporativa del grupo para que baje el referido 76%, de los 748 millones actuales hasta 177 millones. Este pasivo, que en 2016 creció un 93%, representa el 25% de la deuda neta total, que cerró 2016 en 2.910 millones.

En cuanto a su expansión, OHL, que actualmente logra el 80% de sus ingresos del exterior, limitará su actividad internacional en lo que denomina 'home market', países seguros en los que ya tiene experiencia. Se trata de Estados Unidos, Canadá, México, Perú, Chile, Colombia y Centroeuropa, además de España.

La compañía se replantea su actual negocio en Australia, Filipinas y Vietnam, y sólo contempla como eventuales nuevos mercados Irlanda, países Nórdicos y Arabia Saudí.

En todos estos países, se centrará en el negocio constructor y sólo acometerá proyectos de concesión para construir, no para operar. A la hora de seleccionar los proyectos, abordará un estricto control de los riesgos para evitar los problemas que actualmente afronta en un grupo de obras internacionales y asegurarse de que generan caja desde el principio.

En cuanto este paquete de proyectos conflictivos, los denominados "legacy project", asegura que su impacto está ya acotado al recogerlos íntegramente en las cuentas de 2016 y que ahora la "prioridad" será completarlos.

No obstante, aun mantiene reclamaciones frente a los promotores de las obras por un total de 425 millones, de los que 205 millones están provisionados, y estas obras restarán 165 millones a la generación de caja en 2017 y 2018.

Con la combinación de todas estas medidas, OHL confía, además de recortar su deuda y volver a beneficios este año, rozar la cota de los 6.426 millones de facturación en 2018, un 66% más respecto a 2016, y quintuplicar el Ebitda, que sumará 1.239 millones.