Publicado: 22.03.2016 17:19 |Actualizado: 23.03.2016 07:00

La pensión media crece menos
de la mitad que al inicio de la crisis

El poder adquisitivo de los perceptores se ha estancado por ello en los últimos años, pese las tasas negativas de inflación

Publicidad
Media: 5
Votos: 5
Comentarios:
Una participante en una manifestación contra la austeridad, en un cajero automático en Madrid. REUTERS

Una participante en una manifestación contra la austeridad, en un cajero automático en Madrid. REUTERS

MADRID.- Las pensiones contributivas de la Seguridad Social continúan creciendo, pero lo hacen cada vez más despacio. Entre enero de 2015 y el mismo mes de 2016, la pensión media se incrementó un 1,9%. Eso es menos de la mitad que ocho años antes, al inicio de la crisis, en que la subida fue del 4,9%.

A 31 de enero de 2008, la pensión media de la Seguridad Social era de 713,48 euros al mes, incluyendo las de jubilación, viudedad, orfandad, incapacidad permanente y a favor de familiares. Como el número de beneficiarios ascendía a 8.338.439, el coste total para el sistema rozaba los 5.950 millones mensuales.



A finales de enero de 2016, la pensión media había subido hasta los 896,3 euros, existían ya 9.353.988 perceptores (es decir, un millón más) y la Seguridad Social debía desembolsar cada mes 8.384 millones, sin contar ni las pagas extraordinarias de verano y navidad ni las retenciones a cuenta del Impuesto sobre la Renta.

Durante el periodo comprendido entre enero de 2008 y enero de 2016, la pensión media aumentó un 25,6% y su coste mensual se vio incrementado en un 40,9%. Sin embargo, esas diferencias no fueron fruto de una subida progresiva, sino que el crecimiento fue cada vez a menos, sobre todo durante la última legislatura.

En enero de 2009, por ejemplo, la pensión media mejoró un 4,7% respecto al mismo mes de 2008, mientras que en los tres últimos ejercicios ni siquiera se llegó al 2%. Lo mismo sucedió con el coste para la Seguridad Social, que en 2016 subió un 2,7%, frente al 6,4% registrado en el primer año de la crisis.

La desaceleración de las pensiones obedece, según los expertos, a dos hechos fundamentales. Por un lado, la jubilación de trabajadores que en el último tramo de su vida laboral cotizaron menos, al haber sufrido recortes de salarios o de empleo. Y por otro, a la mínima revalorización de que las pensiones han sido objeto desde 2011.

Esto último se ha traducido prácticamente en un estancamiento del poder adquisitivo, a pesar de las tasas de inflación negativas que últimamente soporta la economía española. Sólo entre enero de 2012 y enero de 2016, el Índice de Precios al Consumo (IPC) subió un 2,6% y la revalorización de las pensiones fue del 2,75%.

La tendencia a la moderación de las pensiones, por otra parte, no ha bastado para cuadrar las cuentas de la Seguridad Social, debido al descenso de las cotizaciones sociales por una menor calidad en el empleo. El resultado de ello ha sido un recurso masivo al Fondo de Maniobra, que se quedó a la mitad en la pasada legislatura.