Publicado: 14.07.2015 17:32 |Actualizado: 14.07.2015 17:32

Los recortes en la universidad pública engordan a las privadas

Tienen 26.694 alumnos más que antes del inicio de la crisis. La universidad pública, en cambio, ha perdido 5.430 coincidiendo con la subida las tasas académicas y la bajada de las becas del Ministerio.

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MADRID.- Las universidades privadas han engordado con la crisis económica. Entre los cursos 2008-2009 y 2013-2014, su número de estudiantes aumentó más de un 18%. Mientras tanto, en las de titularidad pública, se registró un descenso del 0,44%. El aumento de las tasas durante los últimos años ha hecho que disminuya la diferencia de coste entre una y otra opción. Como consecuencia de ello, 12 de cada 100 alumnos están matriculados ya en alguna de las 25 universidades privadas que existen en el país, incluyendo las de Iglesia.

Según un exhaustivo informe de la Conferencia de Rectores (CRUE), elaborado por los profesores Juan Hernández Armenteros y José Antonio Pérez García, la educación superior contaba en España con 1.412.673 estudiantes en el curso 2013-2014, un 1,5% más que al comienzo de la crisis. De ellos, 1.239.361 pertenecían a universidades públicas, 5.430 menos que en 2008. Las privadas sentaban en sus aulas a los 173.312 restantes, después de haber logrado captar a 26.694 nuevos alumnos durante el mismo periodo.



Esa diferente evolución ha coincidido con las dificultades de acceso a la universidad pública inducidas por la escalada de las tasas académicas y los recortes en las becas. La subida de las tasas ha sido espectacular en comunidades como Cataluña (+158,4%), Madrid (+117%), Valencia (93,9%%) y Castilla y León (78%); mientras que en el lado opuesto se encuentran Cantabria (10%) y Andalucía (9,7%). Por término medio, una matrícula anual de grado cuesta en España 1.257 euros, cifra sólo superada por tres países europeos: Reino Unido, Irlanda e Italia, según datos recogidos en el citado informe.

Para atenuar el efecto del encarecimiento de las tasas universitarias sobre la economía de las familias, en los cursos anteriores hubo un aumento progresivo de la dotación para becas, que se quebró en el 2012-2013, primero completo con José Ignacio Wert al frente del Ministerio de Educación. El importe de las ayudas de la Administración Central a los estudiantes universitarios cayó un 5,1%, al pasar de 965,3 a 916,9 millones de euros en un solo año, dentro de las severas políticas de ajuste aplicadas por Mariano Rajoy so pretexto de reducir el déficit público conforme a los dictados de Bruselas.

Obstáculos insalvables

Uno de los instrumentos utilizados por el Gobierno para conseguir ese ahorro fue mantener los requisitos económicos (que no se actualizan desde 2009) y elevar los de carácter académico, lo que supone un obstáculo muchas veces insalvable para los alumnos con menos medios, según el informe de la CRUE. Actualmente, sólo el 26% de los universitarios españoles cuentan con becas estatales, frente al 100% de Dinamarca y Finlandia, el 67% de Suecia, el 55% de Noruega, el 44% de Irlanda o el 39% de Reino Unido.

La caída de las becas estatales ha hecho que cada vez más estudiantes recurran a sus propias universidades, que hasta ahora actuaban a este respecto de manera extraordinaria y simplemente complementaria. Todos los centros públicos incluyen ya partidas específicas para ayudar a quienes corren el riesgo de quedarse fuera del sistema. En el curso 2013-2014 dedicaron a ello 135 millones de euros, lo que equivale al 18,38% del importe total de las becas del Ministerio de Educación destinadas a la enseñanza superior.

Este nuevo gasto se ha tenido que atender en un contexto de fuertes restricciones de la financiación autonómica a las universidades públicas, que sólo entre 2010 y 2013 sufrió una rebaja de casi el 16%. Por comunidades, el recorte más brutal lo sufrió la de Castilla-La Mancha, siendo presidenta María Dolores de Cospedal: un 50,63%. En Cataluña fue del 32,61%; en Valencia, del 21,12%; en Navarra, del 28,56%; en Madrid, del 18,25%, y en Castilla y León, del 16,54%. El gasto regional en enseñanza superior sólo creció durante ese periodo en Asturias (+5,1%).