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STREAMING Spotify: el rey de la música en la red sale a Bolsa mientras sigue perdiendo dinero

La compañía cuenta con 159 millones de usuarios mensuales activos, 71 mediante suscripción de pago. No obstante, el pasado año perdió 1.500 millones de dólares cuando sus ingresos fueron de 5.000 millones.

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Montaje fotográfico de Spotify. REUTERS/Dado Ruvic

El popular servicio de música en red Spotify se estrena en la Bolsa de Nueva York este martes rodeada de expectación y especulaciones. Con una valoración que podría llegar a superar los 20.000 millones de dólares, es una de las salidas más esperadas para este año 2018.

La compañía, nacida en Suecia en 2008 y hoy líder mundial en el mercado de la música en 'streaming', ha decidido salir al parqué mediante una colocación directa, sin precio prefijado, en un proceso en el que no se permiten la emisión de títulos nuevos. Su intención es captar hasta 1.000 millones de dólares (820 millones de euros) mediante su salida directa al parqué neoyorkino, donde cotizará bajo el símbolo 'SPOT'.

Se espera que el CEO de Spotify, Daniel Ek, venda 15,8 millones de acciones de la compañía, lo que le podría reportar unos 2.000 millones de dólares. La compañía cuenta con 159 millones de usuarios mensuales activos, 71 mediante suscripción de pago, a 31 de diciembre de 2017.

Pierde dinero (y lo seguirá haciendo)

El servicio cuenta con dos modalidades: una básica que sirve música gratis, pero con anuncios intercalados, y otra de pago, a 9,99 dólares al mes. Pese a la existencia de una masa importante de usuarios que pagan por el servicio (Spotify Premium), el servicio pierde mucho dinero. Según la compañía, se tarda un promedio de 12 meses en recuperar los gastos de la música servida de forma gratuita desde que un usuario se da de alta en Spotify Premium.

La compañía perdió 1.500 millones de dólares en 2017, y sus ingresos fueron de 5.000 millones

En 2017, la compañía perdió 1.500 millones de dólares cuando sus ingresos fueron de 5.000 millones. Para 2018 prevé ingresos de entre 6.100 millones y 6.800 millones de dólares. La compañía atribuye esas pérdidas a las tarifas de licencias de música y derechos de autor que tiene que pagar a la industria musical por cada canción que se transmite en su servicio

Son precisamente los royalties y la dependencia de los gigantes discográficos mundiales los principales lastres de la empresa, resalta esta información de El Confidencial. Problemas que su director financiero de Spotify, Barry McCarthy (ex director financiero de Netflix) considera que se superarán, en parte, a medida que el servicio crezca en escala

Ha limpiado la casa

Si hay un aspecto en el que Spotify puede sacar pecho es haber logrado lo impensable hace apenas una década: que la gente pague por escuchar música en internet. Pero el símbolo antipiratería de la industria musical tenía sus propios problemas con los ‘piratas’. 

Un reciente movimiento de la compañía ha penalizado aquellas cuentas cuyos propietarios utilizan ‘apps’ para saltarse las restricciones y acceder a versiones modificadas de servicios Premium –por ejemplo, sin escuchar publicidad- sin pasar por caja. Esto ha supuesto el bloqueo de unas dos millones de cuentas.

Al final, son los datos

En Xataka se han fijado en un aspecto fundamental que Spotify refleja en el formulario enviado al regulador estadounidense de cara a su salida a Bolsa: la estrategia de la compañía no es únicamente servir música en 'streaming', sino el uso de los datos que recoge por esa actividad para, entre otras cosas, mejorar sus recomendaciones.

En este sentido, se trata de un enfoque propio de una compañía tecnológica, y llevan años aplicando estrategias de análisis de datos a gran escala ('big data') para mejorar su servicio a través de un profundo conocimiento de los usuarios.

Y sus esfuerzos por invertir en innovación y en mejorar sus algoritmos beneficia, en principio, a todas las partes: a los usuarios, mediante el descubrimiento de músicas basadas en los gustos de los usuarios –un ejemplo es Discover Weekly-, y a los artistas y discográficas, que pueden ganar visibilidad entre sus más probables adeptos.

Llévatelo por toda la UE

Por otro lado, desde el domingo día 1 de abril los ciudadanos europeos pueden acceder en cualquier lugar de la Unión Europea a los contenidos en línea que hayan contratado en sus países, como Netflix o –naturalmente- Spotify, gracias a la entrada en vigor de una nueva normativa europea que pone fin a los bloqueos existentes hasta la fecha, informa EFE .

Los obstáculos a la portabilidad de estos servicios se debían a que la transmisión de contenidos protegidos con derechos de autor, como obras audiovisuales o principales eventos deportivos, suele tener licencias ligadas a un territorio.
Ahora, con la nueva normativa, eso es historia.

Pero para evitar "abusos", los proveedores verificarán en adelante el Estado miembro de residencia del usuario y, si el internauta no puede demostrar en qué país vive, la empresa estará autorizada a interrumpir el acceso a sus servicios.

La Unión calcula que unos 29 millones de personas, el 5,7 % de los consumidores europeos, podrían recurrir a la portabilidad transfronteriza, y que esa cifra puede alcanzar los 72 millones de aquí a 2020.