La sentencia fija que los atentados fueron obra del yihadismo
Al conmemorarse cinco años de los atentados del 11 de marzo de 2004, las víctimas, que son quienes aportan el dolor, intentan superar lo insuperable, olvidar lo inolvidable y rehacer sus vidas desde las cenizas y destrozos causados por los yihadistas; al otro lado, algunos medios y personas continúan un proceso mediático e irreflexivo sustentado en intereses oscuros y lucrativos que llevan a la desestabilización institucional.
Indigna que este triste aniversario sea celebrado, afortunadamente sólo por unos pocos, con una seguidilla de seudoinformaciones carentes de cualquier sustento probatorio que permitiese, siquiera, asignarles la más mínima credibilidad a sus sempiternas elucubraciones. La defensa que se está realizando de varios de los condenados, así como de una versión alternativa, es la misma que se realizó durante la fase de instrucción, el juicio y la casación; estamos viendo la continuidad de un proceso mediático cuyo fin es restarle credibilidad a las resoluciones judiciales que no les interesan.
Sentencia firme
Hay sentencia firme y la misma ha de respetarse para evitar un cuestionamiento interminable de unos hechos, unas pruebas y unos razonamientos demoledores: los atentados de Atocha fueron obra del yihadismo, como respuesta a la participación española en la guerra de Irak y sustentado en unas ideas seudorreligiosas sectarias y dogmáticas ajenas a cualquier razonamiento serio e irrespetuosas con los principios básicos imperantes en nuestra sociedad; buscar algo distinto es como discutir sobre el sexo de los ángeles.
La sociedad española y las víctimas del 11-M necesitan tranquilidad, precisan el sosiego posterior a la búsqueda de la verdad y, sobre todo, exigen que su tragedia deje de ser utilizada en clave política o económica para así poder avanzar en un trabajo de larga duración como es el de curar las heridas causadas por tan brutal tragedia.
Una sociedad mentalmente sana no puede vivir en constante cuestionamiento de unos hechos en los que la verdad material y la verdad jurídica son casi coincidentes; en cualquier caso, se trata de sentencia firme que ha resistido los pasos procesales necesarios, ha sido modulada (con mayor o menor acierto) y confirmada mayoritariamente por el Supremo.
Intereses mediáticos
Seguramente sea necesario preguntarse cuáles son los intereses tras la campaña mediática retomada con ardor en estos días. La respuesta sólo la tienen aquéllos que han retomado, con renovados ímpetus dicha actividad pero, a simple vista, no caben muchas respuestas que no tengan que ver con los intereses económicos o con uno más perverso como el de distraer la atención sobre hechos judiciales actuales en lugar de anquilosarnos en temas que son cosa juzgada.
A muchos nos gustaría revisar resoluciones judiciales con las que no estamos de acuerdo y que tanto nos han afectado, directa o indirectamente, pero la sanidad mental y el respeto a las instituciones nos obligan a asumir la realidad tal cual se presenta y a avanzar en la búsqueda de una más sensata convivencia que, obviamente, no es posible conseguir cuando cada tanto, y porque no encajan las cuentas o para generar humo sobre otros problemas o realidades, se vuelven a abrir los temas, no ya por el hallazgo de nuevas y mejores evidencias sino por torticeras interpretaciones de lo que siempre ha estado sobre la mesa.
Después de cinco años y ante la persistencia en la defensa mediática y obstinada de personas condenadas en firme por terrorismo cabe preguntarse si la misma es por cuestiones económicas o ideológicas; en uno u otro caso se podrán sacar las consecuencias jurídicas pertinentes porque nunca antes se habían visto tantos y tan reiterativos esfuerzos por presentarnos como víctimas a quienes no son más que victimarios.
En cualquier caso, lo relevante es que nadie está afirmando que la sentencia de la Audiencia Nacional, ni mucho menos la del Supremo, sean perfectas, porque los jueces se equivocan pero, sin duda, los mercenarios de la especulación se equivocan aún más.
Yo creo que en el 11M, los culpables fueron los terroristas pero tambien el PP tuvo responsabilidad por mala prevision (como minimo) el PSOE por manipulación y aprovechamiento, la policía por razones obvias, los medios de comunicación por introducir confusión según sus intereses partidistas, y de lo que no me cabe la menor duda es que toda la investigación está plagada de trampas y mentiras. Seguramente nunca se llegara a saber la verdad, pero para muchos siempre quedara la duda.
PARA ANAVITO. Estás en tu derecho de exijir saberlo TODO (en mayúsculas) y ese todo supongo que incluirá también eso que la Espe le ha corrido un tupido velo y lo que habrá en el disco duro de Fabra y de Camps. Si estoy en lo cierto creo que pecas de muy, muy ingenuo. Y PARA NICK. Ves con cuidado con la telaraña que estas tejiendo, no sea que te quedes enganchado en ella. Y para finalizar, mi comentario: El sr. Bush necesitaba enemigos y esa necesidad se la contagió al Honoris Causa o Guerrillero de Irak (tanto monta) y este a su vez al PP en su mayoría. ¿Entendido?, pues no nos dejarán en paz.
Pero que obsesion con cerrar investigaciones.....Pero que problema hay para que se siga investigando?.. Porque faltan 193 personas y hay casi 2ooo victimas?...¿Es que ya lo teneis todo claro? mientras en la carcel solo hay dos anormales, cual es el problema?...incluso personajes que debian exigir sin limites (-PORQUE SON LOS MAS PERJUDICADOS-) -mas datos y mas luces se ofenden y quieren taparlo todo.......Yo no soy victima y sin embargo exijo saber TODO, absolutamente TODO... Triste pais el nuestro
Nick, eres tan absurdo que no se si merece la pena ni escribir para ti estas letras, los que inventaron esta nauseabunda conspiración tenían claro que habría receptores que cuestionaran lo que la justicia y la evidencia mostrasen. Seguro que estos disfrutan cada día con una sonrisilla afilada cuando aparecen comentarios apoyando semejante sucia estupidez.
Es una vergüenza que el PP siga ocultando cosas tan serias y una falta de respeto a todos los que sufrimos hace 5 años esta masacre.Y encima la presidenta de CAM se sube el sueldo,que desgraciada.Se rien desde Genova las desgracias de los madrileños,nos queda sufrir para rato a "corruptos" como esta gente.FUERA EL PARTIDO POPULAR,FUERA CRIMINALES
6º. Cuando empezamos a difundir la «noticia» de que el CNI sabía desde el principio que era Al Qaeda, el propio director del Centro, Jorge Dezcallar, se pone en contacto con Antonio García Ferreras para pedirle explicaciones. La conversación fue, al parecer, bastante tensa. Dezcallar exige una rectificación y Ferreras le advierte de que «no intente montar un numerito contra la SER» porque entonces «te vamos a machacar en antena». Dezcallar opta por hacer un desmentido a la SER en declaraciones a la Agencia Efe, pese a lo cual la SER sigue sosteniendo a sabiendas la falsa información sobre el CNI y sus iniciales sospechas.
5º. El malestar del equipo de investigación de la redacción de la SER aumentó aún más cuando se decidió «informar» el sábado de que el CNI había sostenido desde el principio la autoría de Al Qaeda. Por dos fuentes distintas, un redactor de la SER había confirmado que el CNI, como la policía, se había movido durante la mañana del jueves en la convicción de que era ETA, y sólo al aparecer la cinta con los versos del Corán empezó a corregirse el tiro. Aún el viernes por la mañana, la impresión de las fuentes de la SER en el CNI apuntaban prioritariamente a ETA. Pese a saber todo esto, el director de Informativos, Daniel Anido, ordena que se vaya «a saco con lo del CNI», porque sólo queda un día y hay que «joder del todo a Rajoy», afirmación que hace imprudentemente en presencia de un técnico de sonido que se atreve a murmurar «viva el periodismo independiente», a lo que Anido responde que, en este caso, «el fin sí justifica los medios».
4º. Una vez que la SER empezó a difundir la «noticia» del terrorista suicida, el Instituto Anatómico Forense llamó a la redacción para pedir, primero, y exigir, después, que dejáramos de decir falsedades. Se le garantizó a la persona que llamaba que la información era correcta, a lo que ésta replicó que era un «completo embuste» y pidió que le dieran el nombre de un solo forense que acreditara la información. La respuesta de la dirección de Informativos de la SER fue preguntarle a qué venía tanto empeño en defender al gobierno, para colgarle el teléfono a renglón seguido.
Doble clic en cualquier palabra para ver su definición.