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Anticorrupción pide que Naseiro declare en la 'Gürtel' sobre su relación con Bárcenas

El extesorero del PP niega tajante haber cobrado de Correa y alega que, de existir delito fiscal, ya ha prescrito

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Rosendo Naseiro, el tesorero del PP que en 1990 se libró de una condena por financiación ilegal del partido gracias a que el Tribunal Supremo anuló las escuchas policiales, declarará previsiblemente en el caso Gürtel como testigo a petición de la Fiscalía Anticorrupción. Así lo confirmaron ayer a Público fuentes cercanas al caso tras el interrogatorio judicial de Luis Bárcenas, tesorero del PP hasta julio de 2009 y quien presentó a Naseiro como su gran prueba de descargo contra los informes de la Policía que le atribuyen blanqueo de capitales. Bárcenas, a quien se le imputan los delitos de cohecho (soborno) y fraude fiscal, sostuvo que su incremento patrimonial se explica por sus inversiones en arte.

Para refutar una de las acusaciones más precisas que se ciernen sobre él el blanqueo de 325.000 euros en 2002, dinero que él asegura haber recibido como préstamo bancario finalista, Bárcenas invocó la compraventa frustrada de dos cuadros. Según su testimonio, en esa transacción, que no llegó a cerrarse, participó Rosendo Naseiro, destacado coleccio-nista. El extesorero y exsenador, a quien la Policía atribuye el cobro de 1,3 millones procedentes de la trama, negó tajante haber recibido sobornos y vapuleó los informes policiales. Y esgrimió que, en el supuesto de que hubiera incurrido en fraude fiscal no consignó en su declaración patrimonial sobre 2002 esos 325.000 euros, el delito habría ya prescrito. En este punto, un Bárcenas crecido y pertrechado de papeles que luego entregó al juez lanzó un reproche a las fiscales anticorrupción: la de que el Ministerio Público utiliza 'una doble vara de medir' que le permite, dijo, aplicar un rasero al presidente del Congreso, José Bono, y otro a él.

'Las iniciales L. B.no demuestran absolutamente nada', dice Bárcenas

En las casi dos horas de interrogatorio, Bárcenas remachó que la trama Gürtel jamás le pagó en dinero o en especie. Y lo hizo un día después de que un informe de la Brigada de Blanqueo concluyera que, entre 2000 y 2004, el grupo de Correa pagó viajes al entonces gerente del PP por 133.262 euros. Bárcenas prometió entregar facturas para acreditar que fue él quien abonó esos viajes.

El exsenador reiteró lo mismo que viene diciendo desde que el juez Baltasar Garzón envió su caso al Supremo, tribunal ante en el que estuvo aforado hasta abril de 2010 por su condición de senador. Y lo que reiteró es que las iniciales L.B. anotadas por la red corrupta en su contabilidad secreta no le identifican a él. 'Las iniciales esas no demuestran absolutamente nada', dijo en un momento de su declaración. Y las referencias a 'Luis el cabrón', tampoco.

La Policía le atribuye el cobro de 1,3 millones en sobornos de la trama

Bárcenas, cuyo caso regresó a menos al juez del TSJM Antonio Pedreira en cuanto abandonó su escaño en el Senado, puso énfasis en argumentar que sus sucesivos cargos en el PP como gerente y como tesorero poseían un carácter meramente técnico. Bajo esa premisa, Bárcenas afirmó lo siguiente: que la decisión de encargar al grupo de Correa los actos del PP fue adoptada por un comité a comienzos de la década de 2000. Bárcenas precisó que a ese comité pertenecieron sucesivamente los dos secretarios generales de la organización, Javier Arenas y Ángel Acebes, así como el entonces secretario electoral del PP, Jesús Sepúlveda. Sepúlveda fue socio de Bárcenas y del exdiputado Jesús Merino en actividades privadas cuyo calado se esforzó ayer el extesorero en rebajar.

Bárcenas repitió el guión oficial sobre cómo el partido optó por cortar con Correa y los suyos en 2004. Pero, y así lo acotó él mismo, cortó sólo en lo que concernía a los actos de la Dirección Nacional. La Fiscalía no le preguntó ni quién dio la orden de romper, ni el porqué de aquella ruptura ni por qué la trama continuó trabajando a pleno rendimiento con el PP en el País Valencià y en la Comunidad de Madrid. Y la acusación popular no pudo preguntárselo dado que Bárcenas sólo aceptó responder al juez Pedreira y a las fiscales.

Acusa a la Fiscalía de usar una doble vara de medir en su caso y en el de Bono

En su defensa, adujo que, si hubiera pretendido lucrarse, se habría sumado a las comisiones del Senado relacionadas con la ordenación territorial. 'Si hubiera tenido interés en ganar influencia, habría pedido estar en esas comisiones y no en las de Asuntos Exteriores y Asuntos Iberoamericanos', dijo.

El entorno de Bárcenas usa en su defensa un hecho por el que Anticorrupción tampoco preguntó: que, a finales de 2004, alertó a Rajoy y Aguirre de que la trama preparaba un pelotazo en Arganda con ayuda de notables dirigentes del PP de Madrid. El PP no frenó la operación. Y el pelotazo reportó 13 millones a Correa.