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Arrecian las críticas a Bildu por sus gestos con presos de ETA

Antonio Basagoiti se niega a saludar al alcalde de San Sebastián

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Las fiestas de Vitoria que comenzaron ayer atizaron la tensión política en Euskadi. La invitación del grupo municipal de Bildu en la capital alavesa a dos de las figuras políticas del partido, Juan Karlos Izagirre, alcalde de San Sebastián, y de Martin Garitano, diputado general de Gipuzkoa, que celebraron el pregón junto a los familiares de dos presas etarras en la balconada de la iglesia de San Miguel, desató una multitud de reacciones. La más agria la protagonizó el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, que se negó a saludar a Izagirre asegurando además que no lo hará 'hasta que sus jefes entreguen las armas' (el PP sostiene que Bildu está a las órdenes de ETA). Fue precisamente el alcalde de San Sebastián el que se dirigió a Basagoiti en la balconada del Ayuntamiento, con el fin de saludarle, pero el líder de los conservadores vascos le negó el saludo. El alcalde donostiarra se dio la vuelta y se fue.

Horas antes, y en rueda de prensa, el líder del PP vasco había hecho un llamamiento a 'pararle los pies' al diputado general de Gipuzkoa, a quien acusó, junto a la coalición Bildu, de actuar 'como proxeneta de los que prostituyen la democracia'. Basagoiti comparó a los familiares del presunto responsable de los ataques terroristas del 22 de junio en Noruega, Anders Breivik, con los de presos de ETA para afirmar que los primeros son 'menos malos' porque 'se avergüenzan de lo que hizo su hijo, mientras que los otros les jalean y se alegran'.

El Gobierno vasco pide a Garitano que atienda a las víctimas de la banda

'Si están aún en la cárcel y han cometido estos delitos es porque tienen parientes que no les ayudan sino que aplauden su labor más radical', acusó.

Por su parte, la consejera de Educación y lehendakari en funciones, Isabel Celaá, aprovechó la ocasión para dirigirse a Garitano, a quien recordó que aunque 'está en su papel atender el sufrimiento de los presos', también debe prestar atención 'a las víctimas de ETA' porque, 'si no se hace', construirá 'un sociedad sobre unos ejes muy endebles'.

El consejero de Interior, Rodolfo Ares, también censuró que Bildu pretenda 'aprovechar las fiestas para rendir homenaje' a los presos de ETA y le advirtió de que la sociedad vasca espera que se 'desmarque definitivamente' de la banda terrorista y no que le 'haga guiños'. Quien trate de 'volver a comportamientos del pasado' se encontrará con 'la firmeza del Estado de derecho' y 'la repulsa' de los ciudadanos, advirtió.

Aralar critica que Bildu aplace reflexionar sobre el daño cometido

Ares emplazó a Bildu a que 'no cometa equivocaciones y vuelva a políticas que tienen que estar superadas' e instó a que 'sean consecuentes con los compromisos que han adquirido'.

También Aralar se sumó a los reproches a Martín Garitano. 'Abordar y solucionar el tema de presos y víctimas no es consecuencia de la solución del contencioso, sino que forma parte indisoluble de dicha solución y no debe ser relegado a ningún momento ni estadio posterior', recordó la formación que lidera Patxi Zabaleta a través de un comunicado.

Aralar considera un 'sin sentido' que Garitano afirmara que 'el momento de las víctimas no ha llegado', ya que eso supone 'no querer afrontar una realidad que es incomoda y dolorosa'.

Tras asegurar que 'no comparte' esa afirmación sobre las víctimas, el comunicado subraya la necesidad de incidir en todos los apartados del 'conflicto', al tiempo que ha recordado que, en el Acuerdo de Gernika, también se recoge la necesidad de trabajar en el ámbito de estas. A juicio de Aralar, solventar el problema de las víctimas es 'la base de la pacificación.

La formación abertzale recordó además que 'siempre' ha trabajado por una paz 'sin vencedores ni vencidos', lo que conlleva la 'reparación y subsanación de todas las consecuencias de la utilización de la violencia'.

Asociaciones de jueces instaron a la Policía y a la Fiscalía a 'estar vigilantes' para evitar actos de enaltecimiento del terrorismo o menosprecio a las víctimas.