Público
Público

La auténtica historia de la partida de Uría

Los amigos de la última víctima de ETA explican que decidieron jugar a las cartas para homenajearle

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

 Los compañeros de partida de Uría juegan ayer a las cartas en la mesa de siempr. HUMBERTO BILBAO

Ignacio Uría es el nombre de la última víctima de ETA, y paradójicamente, sus amigos de partida de toda la vida son víctimas de un linchamiento mediático sin precedentes, desde que El Mundo los presentó al día siguiente del atentado como unos insensibles ajenos del todo al asesinato de su compañero de cartas, en una información titulada Matan a Uría pero la partida continúa.

'Nos han manipulado, y desde entonces nos insultan en la tele y en los periódicos. Nosotros somos amigos de Inaxio y sólo queríamos rendirle un homenaje con una partida porque a él le encantaba jugar a cartas. Sólo nosotros sabemos cuánto sentimos que ETA le haya matado', contaba ayer Miguel, sentado a una mesa de madera en un rincón del bar Uranga de Loiola, junto al resto de la cuadrilla.

Allí se reunieron como cada día Miguel, Javier, Manuel, José Luis, el otro Javier y el otro Manuel, los hombres que partida a partida se ganaron el aprecio de Uría y que, de la noche a la mañana, se han convertido en una especie de malnacidos para muchos que no han pisado una sola vez las calles de Azpeitia, siquiera para preguntarles por qué jugaron aquella partida.

'Esto es la leche. Todos los días oímos en las teles cosas de nosotros. Nos insultan en las tertulias. Dicen que somos unos inhumanos, mentiras, pero nadie ha venido a hablar con nosotros. Sólo opinan por la información manipulada que dio El Mundo'.

Más de un tertuliano y un político han aprovechado la ocasión para reproducir el conocido discurso de que la sociedad vasca 'está enferma' y que los amigos del empresario asesinado son un paradigma de ello, sobre todo en un municipio como Azpeitia, donde la corporación está formada por PNV, ANV, EA y Aralar, mientras el PSOE y el PP no tienen ni un edil. Para Miguel, la polémica es más sencilla que todo eso: 'Somos víctimas de una manipulación'.

Curiosamente, el caso de la partida ha desembocado ya en una situación kafkiana: por primera vez en la historia de ETA, los amigos de una de sus víctimas han tenido que hacer público un comunicado tras un atentado para desmentir lo publicado.

En el texto, que ha pasado desapercibido, muestran en primer lugar 'nuestra mayor descalificación y repulsa al periódico El Mundo por el montaje periodístico realizado en la portada del 4 de diciembre. Nos sentimos perversamente chantajeados y manipulados en la cobertura informativa de la triste noticia'.

La cuadrilla también ha enviado el comunicado a la familia del empresario y a su empresa. En su segundo punto, responde al artículo de opinión 'publicado en el mismo diario el 5 de diciembre' por el eurodiputado del PP Carlos Iturgaiz, acusándoles de 'miserables, cobardes, inmorales, vergonzosos, inhumanos, etc'. 'Señor eurodiputado', le replican, 'nosotros (los compañeros de la partida de cartas) estamos seguros de que el difunto Ignacio Uría, allí, en el más allá, a quien no elegiría de pareja para el tute es a usted, porque le hemos pillado en el renuncio. Nosotros jugamos a cartas, estuvimos en el tanatorio consolando a la familia y rezando por el difunto, fuimos al funeral y a la posterior concentración Señor Iturgaiz, ¿no tiene estas otras fotos? Por cierto ¿dónde estaba usted?'.