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Cae una banda que timó con el tocomocho a unos narcos

Les estafaron 500.000 euros con un escritorio falso

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Se ganaban la confianza de sus víctimas con comidas en caros restaurantes y juergas en burdeles de lujo. Y cuando estas picaban el anzuelo, utilizaban un rudimentario escritorio trucado para robarles cientos de miles de euros, en una variedad del timo del tocomocho conocida como rip deal (negocio podrido). Guardia Civil y Policía Nacional han detenido en Madrid a seis integrantes de la banda, de origen serbocroata y conocida como Clan Stankovic, poco después de que estafaran con este método medio millón de euros a cuatro narcos colombianos.

La investigación se inició a mediados del pasado mayo, después de que los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que seguía los pasos de los traficantes detectase una cita sospechosa de estos con un grupo de individuos que se hacían pasar por empresarios italianos y que ofrecían a los delincuentes colombianos cambiar una importante cantidad de dinero con el pretexto de blanquearlo.

Con la mediación de un ciudadano español que trabajaba para los narcos y con el que los estafadores habían contactado a través del anuncio en Internet en el que ofertaba la venta de su chalet, los falsos italianos propusieron a los colombianos que estos les entregasen 500.000 euros en billetes de bajo valor facial a cambio de 800.000 euros de dinero negro que tenían en billetes de 500 euros. La excusa para tan ventajoso cambio era el deseo de los supuestos empresarios de lavarlos para invertirlo sin problemas en España.

Tras varios encuentros, en los que los serbocroatas hicieron una elaborada puesta en escena 'Se paseaban en limusinas y con Rolex de oro en la pulsera para aparentar ser importantes hombres de negocios', detallaron a Público fuentes policiales ambos grupos acordaron realizar el intercambio del dinero en un hotel de lujo situado en la calle de Alcalá, en Madrid. Antes del encuentro, los serbocroatas montaron, en un salón que habían alquilado en el establecimiento para la cita, la pieza clave de su timo: un escritorio trucado en cuyo interior se escondía uno de ellos.

Cuando todos estuvieron reunidos, los narcos procedieron a comprobar uno por uno que los billetes de 500 euros que les ofrecían los serbocroatas eran de curso legal y, una vez contados con una máquina, los timadores guardaban los fajos 'para mayor seguridad' en uno de los cajones del escritorio. En ese momento, el estafador escondido en el mueble cambiaba el dinero auténtico por burdas imitaciones, aunque tenía la precaución de que el primer y el último billete de cada paquete siguieran siendo auténticos para que los colombianos no descubrieran el cambiazo.

Con el dinero falso en un maletín, todos se desplazaron a la cercana localidad de Alcalá de Henares, donde los timadores debían recibir los 500.000 euros de los narcos. En ese momento, Policía y Guardia Civil detuvieron a los cuatro colombianos, al intermediario español y a dos serbocroatas. Otros cuatro integrantes del clan eran arrestados poco después en Vinaroz (Castellón), donde habían viajado en coche desde Madrid. En el maletero aún llevaban el escritorio.