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Camps vuelve al escenario de la 'Gürtel'

Abre hoy el curso político en un restaurante en el que se celebraron actos del PP pagados en negro

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Francisco Camps espera darse hoy un baño de multitudes. En sus horas más bajas a la espera de una decisión judicial por su imputación por cohecho en el caso Gürtel, celebra la apertura del curso político del PP valenciano (PPCV) en un restaurante de Teulada (Alicante).

Un local que devuelve a la memoria del presidente valenciano una de sus palabras más odiadas: Gürtel. Y es que este mismo salón de celebraciones ha sido escenario en otras ocasiones de eventos, que según el sumario del caso, fueron pagados con 'fondos ajenos al circuito económico'. Es decir, en negro.

El acto político que aparece en uno de los informes policiales que integran el sumario de este escándalo de corrupción que ha hecho que se tambaleen los cimientos del PP valenciano data del 3 de abril de 2007.

En uno de los anexos, junto a la fecha de celebración, aparece el concepto 'comida Teulada' acompañado de una cifra, 4.472, 82 euros, y de un contacto junto a un teléfono: Pepe Ciscar, ex alcalde la localidad y actual vicesecretario general del PPCV. Este evento fue celebrado en los salones Canor, los mismos a los que acudirá Camps esta noche.

El PSOE cree que 'Camps pretendía llevar a Rajoy al lugar del crimen'

Sobre este mismo acto, el sumario del caso Gürtel recoge que existe un apunte en un archivo informático localizado en el registro de Orange Market, una de las empresas de la trama.

En este almuerzo, muy sonado aquel año porque Camps fue plantado por el sector afín al ex ministro Eduardo Zaplana, el president ratificaba a José Ciscar como candidato a la alcaldía de la localidad.

Un acto celebrado enese local en 2007 figura en las cuentas de Orange Market

Según los investigadores, Orange Market, una de las máximas adjudicatarias de actos de la Generalitat, facturó a cinco conocidos empresarios eventos que había organizado para el PP. A cambio, Álvaro Pérez, El Bigotes, se beneficiaba de más contratos con la Generalitat. Y los empresarios que se prestaban obtenían contratos públicos.

Según los cálculos del partido, serán más de 2.000 las personas que se acerquen hoy hasta Teulada a celebrar junto a Camps el inicio del curso político del PPCV. Entre ellas no estará Mariano Rajoy, líder del PP, que ha delegado en su vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, para que lo represente.

El líder del PP lleva desde el pasado 14 de mayo sin poner los pies en el País Valencià. Y de hecho, todavía no ha ratificado como candidato a las autonómicas de 2011 a Camps, sospechoso de haber recibido trajes valorados en 12.000 euros de los cabecillas de la trama.

Precisamente, en la ausencia de Rajoy pusieron ayer el énfasis los socialistas, al mismo tiempo que señalaban que Camps, con este acto, regresa a uno de los escenarios de la Gürtel.

Elena Martín, secretaria de organización de los socialistas valencianos, aseguró ayer que 'Camps pretendía llevar a Rajoy al lugar del crimen'. A juicio de esta dirigente, el president 'ha hecho uno de los ridículos más grandes de la historia política valenciana' convocando esta cena en uno de los lugares que aparecen investigados en el sumario. 'Ha acabado pareciéndose a la serie Los ladrones van a la oficina', añadió.

En un sentido similar, el portavoz socialista en Les Corts, Ángel Luna, manifestó que 'no es casual que el PP repita conducta que le ha dado un resultado tan exitoso y tan alejado de la realidad'.

El vicesecretario de política autonómica y local del PPCV, César Augusto Asencio, salió en defensa de su partido. Y dijo no entender 'por qué el PSPV critica la cena del PP en Teulada cuando los socialistas han acudido en numerosas ocasiones a los mismos salones'. A su entender, la única causa es que el pasado 30 de junio, el secretario general de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, 'que presidió un almuerzo en el mismo restaurante, no logró reunir a más de 230 militantes'.

El acto comienza a las 20.00 horas. Y además de para abrir el curso político, el PPCV pretende que sea el pistoletazo de salida para las citas electorales de 2011.

Los más críticos con Francisco Camps en el PPCV aseguran que el president 'ha cometido un error' organizando un acto de esta envergadura en un momento tan delicado porque 'ha quedado claro que ni Mariano Rajoy le apoya'.