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Captados en Internet y obligados a prostituirse

Las víctimas adquirían una deuda con la organización que nunca acababa

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La red de prostitución desarticulada la semana pasada en diferentes comarcas de Barcelona y Girona captaba a sus víctimas en redes sociales y mediante e-mails, y llegó a introducir en España más de 100 hombres y mujeres, la mayoría procedentes de Brasil, para explotarlos sexualmente.

Los principales miembros de la red actuaban con un reparto de funciones perfectamente establecido. Unos miembros se dedicaban a captar y reclutar a las víctimas en redes sociales o a través de correos electrónicos, mientras que otros se ocupaban de la recepción y su traslado. Por último, los dirigentes se beneficiaban de la explotación sexual en los locales.

Una vez llegaban a España, las víctimas captadas adquirían una deuda con los miembros de la organización que oscilaba entre los 2.500 y 9.000 euros, una deuda que debían satisfacer ejerciendo la prostitución. Además, esta deuda se iba incrementando por razones como el pago de su estancia en el local donde se prostituían (70 euros diarios), multas por infringir las normas de comportamiento, o el pago de los servicios de electricidad, teléfono, o televisión. Todo esto situaba a las víctimas en una situación de esclavitud de la que cada vez era más complicado salir.

El importe del primer servicio sexual del día era inexcusablemente para el local; el segundo, para pagar la deuda contraída con la organización y, a partir del tercer servicio, el importe abonado por el cliente era para la víctima, que también debía usarlo para saldar la deuda con sus explotadores.

Las declaraciones de seis personas víctimas de la organización dio inicio a las investigaciones en abril de 2009. Tras año y medio de pesquisas, en las que se contó con la colaboración de las autoridades brasileñas, la operación desarrollada por un centenar de agentes de la Policía Nacional permitió la detención de 22 personas, acusadas de favorecer la inmigración ilegal, delitos contra los derechos de los trabajadores, delitos de prostitución y asociación ilícita.

Entre los prostíbulos inspeccionados por la policía en diferentes localidades gerundenses figuran La Paloma Blanca, en Medinyà; el Edén Club, en Fontcoberta; y Eclipse, en Montras.

Además, se efectuaron siete registros domiciliarios en Barcelona, en los que se intervinieron 74.200 euros en efectivo, así como 400 gramos de marihuana y dos balanzas de precisión. Dos de los principales responsables han ingresado ya en prisión y han sido decretadas diversas medidas cautelares para el resto de detenidos.