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"La crisis no puede hacernos olvidar a los más débiles"

Rashid Jalikov dirige la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios. Reclama más recursos para las víctimas de catástrofes

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La única vez que Rashid Jalikov sonríe de manera irónica en toda la entrevista es cuando se le pregunta por los recortes que las administraciones están haciendo en Ayuda al Desarrollo con la crisis económica como excusa. Este ruso es desde el pasado mes de mayo el nuevo director de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA). La semana pasada visitó Madrid para reunirse con representantes de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).La OCHA ha firmado con el Gobierno español un acuerdo marco por el que el Estado contribuye con 3,5 millones de euros para emergenciashumanitarias.

¿Cuál es la última información que maneja sobre el brote de cólera en Haití?

Estamos muy preocupados. Han muerto más de 300 personas y hay casi 5.000 hospitalizados. Está muy extendido, se han confirmado casos en muchas provincias. El problema, además del sanitario, está en el suministro de agua potable. También estamos trabajando con las autoridades locales construyendo centros de tratamiento de la enfermedad, y Naciones Unidas está movilizando a la comunidad de donantes para que nos apoyen económicamente.

'Sin desmerecer a los nacionales, vivimos en una aldea global'

¿Y cuál ha sido la respuesta?

Por el momento los recursos son los que hay, pero en algún momento se acabarán y no serán suficientes. Estamos en pleno proceso de petición financiera. El cólera no es letal si se identifica en una fase temprana y se da un tratamiento adecuado. Hay que tener en cuenta que la epidemia todavía no ha alcanzado su punto álgido.

¿Se conoce ya el origen del brote?

Lo que se sabe es que no está directamente ligado con el terremoto. Los afectados son, sobre todo, trabajadores de los campos de arroz, de zonas donde no llegó el temblor. Eso no quita para que, evidentemente, las consecuencias que ha traído el seísmo estén influyendo en la extensión de laenfermedad.

Algunos dirigentes haitianos señalan a un río contaminado como origen del brote.

No lo creo, pero no puedo decir ni sí ni no. Pero encontrar el origen no es ahora lo importante, sino cortar la cadena de propagación. Cuando se calme la situación ya investigaremos.

¿Qué cree que va a pasar con la enfermedad en la capital, Puerto Príncipe, con 1,3 millones de personas en la calle?

La concentración de población y los desplazamientos que ha habido en Haití hacen más vulnerables a sus habitantes para todo tipo de problemas, incluidas las enfermedades infecciosas. La gente, después del terremoto, no ha sido suficientemente atendida y eso favorece la propagación del cólera.

¿Y qué se puede hacer entonces?

Es fundamental concienciar a la población de la importancia de mantener la higiene. Muchas veces basta con hacer un buen lavado de manos. Para ello, las ONG están repartiendo material higiénico. También hay que tener mucho cuidado con la deshidratación; estamos trabajando en el reparto de suero fisiológico y de agua potable.

¿Por qué la situación en Haití, con toda las donaciones que se hicieron, no ha mejorado diez meses después del terremoto?

La situación no es la misma, sí que ha cambiado. Quizás no a la velocidad que debería, pero algo sí que hemos avanzado.

Como responsable de Naciones Unidas, ¿hace alguna autocrítica a la gestión de las semanas que sucedieron al terremoto?

En una catástrofe de esta magnitud, la Organización de Naciones Unidas se ha tomado muy en serio la evaluación de lo que hicimos mal y bien. Y desde luego no hay intención de decir que todo se hizo bien, no hay ninguna autocomplaciencia.

En los últimos años han ocurrido a nivel mundial distintas catástrofes naturales, ¿cómo se prepara Naciones Unidas ante esto?

Pues con muchísima preocupación. En los últimos diez años, el número de desastres naturales ha aumentado de manera considerable. La diferencia que hubo en cómo ha afectado este año sendos terremotos a Chile o a Haití demuestra que el desarrollo económico del país juega un papel fundamental y su preparación previa para las catástrofes.

¿Qué opina de los recortes que están haciendo las distintas administraciones en materia de Ayuda al Desarrollo?

Entiendo los imperativos que tiene cada país en sus presupuestos y es comprensible la responsabilidad que tienen los distintos parlamentos con sus ciudadanos. Pero mientras hacen esto, no pueden olvidar que hay mucha gente en los países en desarrollo que no tiene tanta suerte, y que su vida depende de este tipo de ayudas.

¿Qué mensaje lanzaría entonces a los Gobiernos?

No digo que abandonen a sus nacionales, pero vivimos en una aldea global. No lo olviden.

¿Qué opina de la gestión española en Ayuda al Desarrollo?

En los últimos años, España ha ido teniendo un papel más activo en Cooperación y está bastante implicada en la ayuda multilateral con las agencias de la ONU. Su apoyo es fundamental, sobre todo, en Centroamérica. Su compromiso con Naciones Unidas es firme, y seguro que seguirá aumentando.