Publicado: 29.10.2015 15:33 |Actualizado: 29.10.2015 18:28

El estado del mar impide a los buzos acceder a la cabina del Superpuma accidentado en aguas de Canarias

Defensa dispone en ese lugar de un buque de la Armada, dos cazaminas, además de un barco noruego especializado en trabajos submarinos y unas patrulleras marroquíes

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Operarios del Ejercito del Aire, en el centro coordinador de salvamento de Gando (Las Palmas de Gran Canaria), durante la organización del rescate al helicóptero que cayó al mar el pasado jueves. EFE/G.Pasamontes

Operarios del Ejercito del Aire, en el centro coordinador de salvamento de Gando (Las Palmas de Gran Canaria), durante la organización del rescate al helicóptero que cayó al mar el pasado jueves. EFE/G.Pasamontes

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA.- El estado del mar en el punto donde ha sido localizado el helicóptero Superpuma del Ejército del Aire que cayó al Atlántico hace una semana, con olas de dos a cuatro metros, impide por el momento a los buzos acceder a la cabina del aparato, para hacer todos los preparativos precisos para izarla.

Defensa dispone en ese lugar de un buque de la Armada, el Rayo, y de un barco noruego especializado en trabajos submarinos, el Olympic Zeus, que están ya preparando todo lo necesario para acometer la operación en cuanto las condiciones del mar permitan abordarla con garantías, según ha informado el propio Ministerio.

Una de las patrulleras marroquíes que colaboran en la operación transportó ayer a la zona dos redes de grandes dimensiones por si fueran necesarias para extraer el Superpuma del fondo del mar.



La anterior vez que Defensa tuvo que enfrentarse a un rescate submarino de un helicóptero (hace un año, entre Fuerteventura y Gran Canaria)  se consiguió izar el aparato de una profundidad de 2.362 metros, pero, en el último momento, un golpe de mar hizo que parte de la cabina se desprendiera y se perdiera definitivamente.

En este caso, todavía no se ha precisado a qué profundidad se encuentra el aparato, que fue localizado ayer por la tarde, pero los primeros informes de batimetría de la zona realizados tras el accidente indicaban que el mar tiene un unos 40 o 50 metros de hondo en el punto donde cayó el Superpuma del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR) del Ejército del Aire.

La entrada de la Base Aerea de Gando, de donde partió el helicóptero del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR) del Ejército del Aire que desapareció el jueves pasado en el Atlántico a unos 74 kilómetros del Sahara Occidental. EFE/Ángel Medina G

La entrada de la Base Aerea de Gando, de donde partió el helicóptero del Servicio de Búsqueda y Rescate (SAR) del Ejército del Aire que desapareció el jueves pasado en el Atlántico a unos 74 kilómetros del Sahara Occidental. EFE/Ángel Medina G

Defensa sigue sin tener noticias de los tres tripulantes del aparato (el capitán José Morales Rodríguez, el teniente Saúl López Quesada y el sargento Jhonander Ojeda Alemán), porque no se ha podido acceder a la cabina a comprobar si están o no en ella.

Al respecto, solo cuenta con el informe de los tripulantes del pesquero holandés que se acercó al helicóptero el mismo día del accidente, cuando todavía flotaba, sin ver a nadie en su interior.

Por ello, tres aeronaves siguen rastreando un amplio área de océano (de 400 kilómetros de largo por 60 de ancho), en busca de una posible balsa o de cualquier barco que los haya podido recoger. En ese trabajo se turnan hoy un avión Defender marroquí, un helicóptero Puma del mismo país y un avión CN235 español.

En la zona del hundimiento, se encuentran, además del Rayo y el Olympic Zeus, dos cazaminas de la Armada con potentes equipos de sonar, el Turia y el Segura. Cuando comenzó la operación de rescate, la semana pasada, Defensa trasladó a ese punto del Atlántico (a 74 kilómetros de la costa del Sahara Occidental y más de 500 de Gran Canaria) material con capacidad para reflotar pesos de hasta 12 toneladas. Además, el Olympic Zeus cuenta con una grúa capaz de izar 250 toneladas.