Publicado: 07.07.2015 17:59 |Actualizado: 07.07.2015 18:32

Indra quiere un ERE con 1.850 despidos, el 10% de su plantilla
en España

Los representantes de los trabajadores consideran la propuesta "excesiva y desproporcionada" y denuncian que la multinacional española ofreció beneficios de más de 110 millones de euros hasta 2013 y que "de repente", desde la llegada del nuevo presidente, Abril-Martorell, "ha pasado a dar pérdidas".

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Vista general de las oficinas centrales de Indra en Alcobendas, Madrid.

Vista general de las oficinas centrales de Indra en Alcobendas, Madrid.

MADRID.- Indra, una de las principales multinacionales españolas, ha planteado hoy a los sindicatos el despido de 1.850 de sus trabajadores en España, aproximadamente el 10% del total. Sumado a los 1.000 despidos que llevará a cabo en Latinoamérica, eleva el ajuste de plantilla anunciado por el grupo a cerca de 3.000 de sus 39.0000 empleados. En España, el ajuste solo afectará a Indra Sistemas, compañía del grupo que engloba las áreas de tecnologías de la información y de seguridad, defensa, tráfico y transportes, han explicado representantes de los trabajadores, que consideran la propuesta "excesiva y desproporcionada".

La semana pasada, el presidente de la compañía, Fernando Abril-Martorell anunció ante la Junta el inicio de la negociación de un proceso de reestructuración de plantilla que enmarcó en la transformación global de la compañía, "orientada a mejorar su competitividad, eficacia y rentabilidad, para garantizar su futuro". Abril-Martorell argumenta que los beneficios de la compañía en España han caído, así como los globales —pasó de capear la crisis económica logrando beneficios de 113 millones de euros netos en 2013, a perder 92 millones de euros en 2014—. "Parece que la misión encomendada por el actual Gobierno al presidente de Indra, que sólo lleva 5 meses en el cargo, sea la de desmantelar la empresa", denuncian desde la Sección Sindical de Co.bas, sindicato de comisiones de base.

"Indra ha reducido su facturación en España, pero no ha bajado la facturación de los trabajadores en España de Indra", explican desde el sindicato CGT. "¿Dónde trabajan los compañeros de procesos electorales? ¿Quién está trabajando en el AVE a la Meca? ¿En qué países nos compran las soluciones de gestión de tráfico aéreo? ¿Dónde trabajan los compañeros de energía que se van a Méjico a dar cursos de simuladores de centrales eléctricas? Todos están contratados en España y facturan en el extranjero", denuncian.

Abril-Martorell accedió a la presidencia de Indra el pasado mes de febrero aupado por Telefónica, que entró en el accionariado del grupo con un 3%. El mayor accionista de Indra es el propio Estado español, que posee algo más del 20% de las acciones a través de la Sociedad de Participaciones Industriales (SEPI). "Hasta hace nada Indra daba beneficios y de repente, con un nuevo presidente, ha pasado a dar pérdidas. No obstante, el presidente saliente —Javier Monzón— se ha llevado una indemnización millonaria y nadie va a denunciarle por administración desleal", continúan los trabajadores. 

Javier Monzón, expresidente de Indra, que abandonó la empresa en enero de 2015 tras cobrar una indemnización de 15 millones de euros. EFE

Javier Monzón, expresidente de Indra, que abandonó la empresa en enero de 2015 tras cobrar una indemnización de 15 millones de euros. EFE



Huelga en Barcelona y manifestación en Madrid

El sindicato CGT ha convocado la mañana de este martes a los trabajadores de Indra sistemas Catalunya a una huelga indefinida. El sindicato de comisiones de base de Co.bas también debatirá en asamblea posibles paros en los próximos días, mientras que los mayoritarios, UGT y CCOO, aún no se han pronunciado al respeto.  

El 70% de los despidos corresponderá a empleados de la compañía en la Comunidad de Madrid, principalmente del área de consultoría (80%), y en menor medida de las de corporativo y defensa, según los datos facilitados por la empresa en la primera reunión de la mesa negociadora del expediente de regulación de empleo (ERE) en Indra. 
En este proceso de reestructuración, la empresa podría incluso acometer la venta de alguna de sus divisiones de negocio.

En un comunicado, la compañía asegura hoy que inicia el proceso de negociación desde el "más absoluto respecto a sus profesionales" y con la mayor voluntad de diálogo con los representantes legales de los trabajadores, "con el fin de alcanzar la solución más adecuada para todas las partes".