Publicado: 22.11.2011 08:00 |Actualizado: 22.11.2011 08:00

IU ambiciona "conquistar la hegemonía de la izquierda"

Cayo Lara quiere que la federación abandere un proyecto con sindicatos y partidos que sea capaz de combatir el neoliberalismo

 

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En los últimos días de la campaña, cuando Cayo Lara se subió al bus de los periodistas que seguían su caravana para cubrir el trayecto entre Málaga y Algeciras, y cuando comió con ellos en Sevilla, les confió su quiniela: más de 1,5 millones de votos –en privado citaba la cifra de 1,7 millones– y 11 escaños.

Justo. Clavado. Izquierda Unida firmó el 20-N su mejor noche electoral desde 1996, desde los tiempos de Julio Anguita: 1.680.810 papeletas –un 6,92%– y 11 diputados: tres por Madrid, tres por Barcelona (dos de ellos, de Iniciativa per Catalunya Verds, ICV) y uno por Asturias, Sevilla, Valencia, Málaga y Zaragoza –este, compartido con Chunta Aragonesista–. Total: 710.864 votos más y cinco veces más escaños que en 2008.

Con razón calificaba ayer el coordinador federal y candidato de "magnífico" el fallo de las urnas. Lara desbordaba satisfacción en la rueda de prensa en la sede federal, sosegada ya la emoción incontenible de la noche electoral.

El líder se esforzó ayer en hacer notar que ya era 21-N, que tocaba mirar al futuro inmediato. Primero, miró a los indignados y les reiteró la promesa formulada horas antes: los 11 diputados serán "la voz de la calle en el Parlamento".

IU, además, irá dando vida a otro gran desafío que Lara planteó con toda ceremonia: "Vamos a trabajar de una forma sólida para conquistar la hegemonía de la izquierda en España. No nos conformamos con tener 1,7 millones de votos, con tener un grupo de 11 escaños. Aspiramos a que la izquierda real, con asociaciones, sindicatos y todas las fuerzas políticas que lo deseen, tenga esa hegemonía" para combatir las "políticas neoliberales que aplican partidos conservadores y socialdemócratas".

IU se etiqueta como "la oposición de izquierdas" al Gobierno del PP

¿Se trata de intentar superar electoralmente al PSOE, retornar al sorpasso predicado por Anguita en los noventa? No, según explicó después el coordinador –y confirmaron después en su equipo electoral–: hay una "parte importante" de los votantes que están "huérfanos de las políticas de izquierdas" tras la "renuncia" del PSOE a gestionar la crisis con criterios "mínimamente socialdemócratas". "Ese espacio no se puede quedar vacío", de modo que IU, "sin prepotencia ni arrogancia", se dispone a erigir con otros una izquierda potente y "transformadora". ¿Podría incluirse llegado el caso al PSOE? No. "¿Cómo va a tener cabida en un proceso de la izquierda alternativa si ha hecho políticas neoliberales? Ellos verán. Mucho tendrán que cambiar". 

"No hablamos de procesos electorales, sino de ocupar y ampliar un espacio político", relataba a Público un miembro del equipo electoral, a lo que añadía Ramón Luque, director de la campaña: "El PSOE está desarmado, en clave congresual, por lo que IU llevará el peso de la oposición de izquierdas al PP". Así lo dijo también textualmente el candidato: "Vamos a ser la oposición federal de izquierdas". Especialmente, a favor de los servicios públicos, los derechos sociales y laborales y contra los recortes.

Lara aclaró que esa búsqueda de la "hegemonía" de la izquierda "no tiene plazo" y no tiene un punto "final", porque es un proceso de acumulación de fuerzas y voluntades. No obstante, ese reto apuntado por el líder será madurado en las próximas semanas en los órganos federales.

La dirección federal cree que el 20-N facilitará la apertura y la refundación de IU

El proceso, en todo caso, conecta con la refundación, ahora paralizada. Miembros de la Ejecutiva afirmaban ayer que el empuje de la coalición que IU lideró el 20-N con otras 12 formaciones (entre ellas, ICV y CHA) servirá para "vencer miedos" y garantizar esa "apertura" total hacia el exterior, en la que la federación ha de actuar "sin prejuicios ni complejos", con la "legitimidad" que le confieren los votos.

Para esta X Legislatura, IU se muestra "dispuesta al diálogo" con cualquier fuerza. Ya avanzó que con el PP será casi imposible –"De Mariano Rajoy, milagros no esperamos"–, porque Lara no se "moverá" de su defensa de una alternativa y de una salida justa a la crisis. Y con el PSOE, coautor de las políticas "neoliberales" que han llevado al "precipicio" al país, también. "Hoy hay mayoría absoluta. Y no hay ningún acuerdo que pueda alterar esa mayoría. Hablar de posibilidades de acuerdo es innecesario. Las coincidencias o desavenencias, como pueda haberlas con UPyD u otra fuerza, se verán en el camino. El PSOE no sólo ha dejado a su candidato en caída libre y sin paracaídas. Además le queda muy poca credibilidad". 

Lara se guardó su opinión sobre la enorme crisis interna en la casa socialista: "Que lo analicen ellos". En UPyD, que ha sumado más de un millón de votos y ha arrebatado a IU el galón de tercera fuerza en Madrid, se detuvo poco: de Rosa Díez les separan "más que matices" y tendrán "confrontaciones".

Lara celebra el tirón electoral, pero es consciente de lo que tiene enfrente: "No es una buena noticia" que el PP haya arrasado el 20-N, aunque,en términos absolutos, haya ganado 552.683 votos (menos que IU). Llega al poder, indicó, "no por méritos propios", sino por el giro a la derecha operado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

Lara cree que se fisura el bipartidismo, pero seguirá contestando la Ley Electoral

Y llega al Congreso, agregó, con una mayoría absoluta en escaños que no le dieron los ciudadanos. Nueva cuña del coordinador contra la Ley Electoral: "Empezamos a vencer un sistema injusto, porque el bipartidismo ha perdido cuatro millones de votos [los que perdió el PSOE], pero no por ello deja de ser injusto", pues a IU, con sus casi dos millones de votos, le corresponderían 25 asientos. Ilustró su queja con un gráfico: a la federación cada acta le cuesta 152.801 papeletas, por las 58.230 que le hacen falta al PP y las 63.399 que precisa el PSOE. "No pararemos hasta que cada escaño cueste el mismo número de votos. Sólo así toda la soberanía nacional estará representada", sostuvo. 

La ejecutiva federal, reunida ayer por la tarde, examinó los datos del 20-N. Y poco más. Los datos han pillado tan por sorpresa a la cúpula que no están fijados los siguientes pasos: la dirección del grupo parlamentario –y ahí la incógnita es qué papel jugará Gaspar Llamazares, que ha conseguido un resultado apabullante en Asturias, un 13,27%, el más alto de toda España–, la convocatoria de la X Asamblea Federal, la definición de la nueva estrategia...

El análisis de la dirección, y de todos sus sectores, era unánime: el 20-N ha "reforzado a toda IU", y no sólo a Lara. "Por primera vez discutiremos con calma de estrategia, renovación generacional, refundación... sin una crisis interna de por medio". No es poco, porque hasta ahora los periodos postelectorales estaban bañados por la depresión colectiva, las acusaciones gruesas, la desorientación... y las múltiples tensiones intestina. La nueva situación, sin embargo, no significa que las familias desaparezcan. Nadie lo quiere, pues una de las "virtudes" de IU es su "pluralidad", remarcaban distintos cuadros. La diferencia es que ahora los debates "no sean en blanco y negro y al límite". Pero ahora "se abre un nuevo ciclo". No hay una IU moribunda. Lo dijo Luque: "Hemos resucitado".

Incógnita despejada. Ni ICV –que aporta dos diputados, Joan Coscubiela y Laia Ortiz– ni CHA –que suma uno, Chesús Yuste– se separarán del grupo que liderará Cayo Lara en el Congreso. Así lo confirmaron ayer Coscubiela y Joan Herrera, líder de los ecosocialistas, y también, a este diario, Yuste. "No hay ningún inconveniente" para compartir grupo, sancionó el aragonesista. 

ICV, sin embargo, sí quiere que el grupo sea "abierto y plural", en el que puedan entrar otras fuerzas como Compromís-Equo. La ejecutiva de IU no abordó este asunto y se remitió a lo que decida el futuro grupo. El problema es que el parlamentario electo, Joan Baldoví, es militante del Bloc Nacionalista Valencià (el socio mayor de la coalición Compromís). "Hay fuerza suficiente para hacer un grupo amplio y hacer política, y no aceptar un trágala", argüían a Público fuentes del partido de Herrera.

En cuanto a la estructura del grupo, es aún una incógnita. Lo que se espera es que ICV se incorpore a la dirección. Y también lo hará, previsiblemente, CHA, ya que ese es el compromiso suscrito con IU

"Exquisitos y escrupulosos" con Equo

Que las urnas, además, hayan concedido un tercer escaño a IU-ICV resuelve, de un plumazo las tensiones entre ambas formaciones. De haber salido dos, IU –y su marca catalana– habría presionado para rotar en el escaño. Ahora no hará ninguna falta: el sillón en propiedad lo tendrá Joan Josep Nuet, de EUiA.

¿Y qué pasa con Equo? Lara recordó, en rueda de prensa, que la federación no ha tenido "ninguna preocupación" acerca de su competidor. "Hemos sido exquisitos, escrupulosos, con todas las fuerzas políticas con las que competíamos y seremos de la misma manera". ICV sí observaba con cierta inquietud que su partido hermano no lograra escaño en Madrid