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IU se ve como "la única fuerza" que puede "plantar cara al PP"

En su primer borrador de estrategia electoral, la federación asegura que aspira a conquistar los más de dos millones de votos que cree que perderá el PSOE

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En el tablero del 20-N se divisa un Mariano Rajoy “muy fuerte” y un PSOE sumido en un “desconcierto” tal, que ha “dejado ganar” a los conservadores. Y una Izquierda Unida que se siente sola en la vanguardia ante la previsible victoria arrolladora de la derecha el 20 de noviembre. “Debemos encabezar nosotros una batalla que no será de un día, pero que tiene en el 20-N su primera expresión: IU es la fuerza consecuente, firme ante los poderosos y es, también, la única que verdaderamente puede plantar cara al PP”.

La federación lleva meses, años, reivindicándose como el único referente de la izquierda, y así compareció en las pasadas autonómicas y municipales del 22 de mayo. Ahora, en las generales, quiere reforzar esa imagen y así lo graba en su primer borrador de estrategia electoral [descargar aquí], un documento de 12 folios al que ha tenido acceso Público. El texto, redactado por el director de la campaña del 20-N, Ramón Luque, será ratificado hoy sábado por los 180 integrantes del Consejo Político Federal.

No hay tres partidos nacionales en liza el 20-N. Es IU la que se enfrenta al “bipartito” de PSOE y PP, los dos muñidores de una reforma constitucional sin precedentes que, para la federación, “ha roto la médula de la estrategia de campaña” de Alfredo Pérez Rubalcaba, basada en el “acercamiento a los sindicatos y los guiños al Movimiento 15-M”.

Impulsará y apoyará las movilizaciones y buscará el voto de los indignados

IU se plantea, pues, “revolucionar el escenario político”. Y cree que no tiene muy difícil lograrlo: las encuestas la sitúan en una horquilla de votos del 5 al 8% (en 2008, recabó el 3,8%), obtiene una consideración “positiva” del electorado (es vista como una fuerza 'inequívocamente de izquierdas'), no genera “rechazo”, mantiene una fidelidad “alta” entre sus votantes y cree que, de los “entre tres y cuatro millones” de papeletas que, a su juicio, perderá Rubalcaba el 20-N, un 15% apostará por Cayo Lara y otro 30% coqueteará con la abstención. En total, son “dos millones y medio” de electores de izquierdas que “salen del PSOE o están indecisos”.

'IU está bien posicionada en el escenario 2011 para ampliar su base electoral. No es una afirmación sin más. Somos referente político de amplias capas de la ciudadanía', sentencia el documento. La cúpula entiende, de hecho, que ha progresado respecto a municipales y autonómicas, pues la crisis se ha agravado, las generales siempre son vistas de forma distinta por los ciudadanos y la actitud de Gaspar Llamazares el 2 de septiembre en el Congreso, cuando se opuso también plásticamente al cambio de la Carta Magna, han aportado un 'importante plus de visibilidad y firmeza a IU'. 'La consistencia del voto útil está muy debilitada por el acuerdo PP-PSOE para la reforma constitucional'.

Por ello, IU se dirigirá “al votante que se autocalifica y es ideológicamente de izquierdas”. O sea, a los que votaron IU y PSOE en 2008 y el pasado mayo, a los sindicalistas, los jóvenes y “los indignados”.

La federación sitúa como ejes de su campaña la propuesta de alternativas “solventes” para la salida de la crisis, el impulso y apoyo de las movilizaciones fruto del “descontento social” –clave el 20-N–, la “defensa de la democracia” y la exhibición de la convocatoria social (la convergencia de IU y otros colectivos progresistas).En resumen, galvanizar la imagen de una formación que representa 'la izquierda, la que no renuncia a los valores, la que tiene propuestas alternativas, la que es firme ante los poderosos, la que tiene otra visión de Europa, la que tiene soluciones'.

Respecto a la contestación social, el equipo de Lara estima que 'las movilizaciones son la precampaña de IU'. 'Se trata eso sí en esta etapa de no quedarnos sin más en la movilización, sino de dar una salida política a la demanda de millones de ciudadanos e, igualmente, una perspectiva a la desafección política'. 

La campaña será 'cercana, hacia fuera, en positivo, en la calle y en la red'

Varios calificativos definen el proyecto de campaña de IU, según enumera Luque: 'cercana, hacia fuera, participativa, identitaria de la izquierda, en positivo, en la calle y en la red, emocional, imaginativa' y lista para luchar “contra la resignación”. La dirección aboga, además, por 'no dispersar excesivamente los mensajes', de tal forma que se machaquen 'diez ideas-fuerza con las alternativas esenciales que están en juego' para el 20-N, y que 'formarían parte de un paquete más amplio, sintetizado en 100 propuestas concretas y, en su caso, cuantificadas'. 

La federación aspira a tocar su sueño: convertirse en el “tercer grupo parlamentario del Congreso”, por delante de CiU, PNV y ERC. Hoy es el sexto. 

El documento también plantea cómo debe estructurarse y prepararse la dirección orgánicamente de cara a los comicios. Sigue, en ese sentido, el modelo del PSOE. Por un lado, se crea una Comisión Electoral (que dirige Luque), más política, en la que se integran dirigentes como Llamazares, Miguel Reneses, Montse Muñoz, Willy Meyer, Amanda Meyer, Gregorio Gordo, Marga Ferré o José Luis Centella. Por otro, se da cuerpo a una Comisión de Campaña, en la que además de los políticos, se sientan técnicos. Tendrán silla Fernando Sánchez como responsable del impulso a las movilizaciones; Jaime Aja, para comandar la agitación en Internet, y Jorge García Castaño, Esther López Barceló y Julián Sánchez Urrea para diseñar los mensajes hacia los jóvenes. 

IU crea por primera vez 'un espacio IU 2.0 plenamente integrado en la Comisión de Campaña', con vistas a interactuar con los ciudadanos, a potenciar los mensajes a través de la red. 

El elemento central del Consejo Político de hoy sábado será, no obstante, la proclamación oficial del coordinador federal, Cayo Lara, como candidato de IU a la Moncloa, después de que en julio fuera propuesto

IU Abierta, el sector próximo a Gaspar Llamazares, no presentará rival, aunque condena “el método” elegido por el equipo del coordinador, “poco plural hacia dentro y hacia fuera”. Los gasparistas pedirán que se elija al cabeza de lista en urna (y no a mano alzada) y dejarán libertad de voto a sus miembros. Sobre la candidatura del diputado, sus compañeros insistirán en que vaya de número dos por Madrid (y no de uno por Asturias), porque creen que 'reforzaría' la plancha por una plaza clave como la de la Comunidad, pero no harán “batalla” de nombres, dijo ayer a este diario Montse Muñoz, líder del grupo.