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La mayoría no cree "serio" el alto el fuego de ETA

En cambio, si declarase el abandono definitivo de la violencia, un 73% de los vascos y un 45% de los españoles considera que el Gobierno debería entablar negociaciones con la banda

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El 10 de enero, ETA anunció en un nuevo comunicado un alto el fuego 'permanente, general y verificable'. Casi el 90% de los ciudadanos conoce la declaración, aunque sólo el 11,8% cree que es seria y no un engaño de ETA para ganar tiempo, interpretación que comparten tres de cada cuatro españoles (75%), según el último Publiscopio sobre el alto el fuego de la banda terrorista.

Así, cuatro meses después de la tregua anunciada en septiembre de 2010, crece el porcentaje de aquellos que interpretan la nueva declaración como un anuncio serio (9,4% en el Publiscopio realizado en octubre) y desciende más de seis puntos porcentuales el de quienes consideran el comunicado sólo un engaño (81,7% en octubre).

Esta percepción varía sensiblemente en el País Vasco y Navarra. Un 38% de los vascos y el 29% de los navarros dice estar ante un anuncio serio, frente al 46% y el 61% de ciudadanos del País Vasco y la Comunidad Foral que creen un engaño el comunicado.

Los votantes del PNV son los que más crédito le conceden (59%), y los del PP, los que menos (un 1% fuera de Euskadi y el 8% en el País Vasco). Menos acusada es la diferencia entre los simpatizantes del PSOE y el PSE. El 15% de los socialistas interpreta que el anuncio es serio (20% en Euskadi), y el 73%, que es un engaño (67% en el País Vasco).

Es mayoritaria la impresión de que el comunicado no es un paso adelante en la perspectiva del abandono de la violencia. Opina así el 63,6% de los españoles, frente al 25,1% que lo considera un paso adelante. Este porcentaje se duplica en el País Vasco (54%) y es mayor también en Navarra (38%).

Con diferencia, los votantes del PNV son quienes advierten en el comunicado una señal más alentadora (82%) y los del PP los que apuntan con más claridad que no constituye un paso adelante (84% en el conjunto de España y 70% en Euskadi, frente al 6% de los votantes conservadores en el total del Estado y el 23% de conservadores vascos que interpretan que sí representa un paso adelante).

Los socialistas se ubican en un punto medio, aunque más próximo también al descreimiento. El 32% valora la tregua como un paso adelante (44% entre los votantes del PSE) y el 57% cree que no lo es (un 51% en el País Vasco).

Si ETA solicitase al Gobierno abrir conversaciones, ¿debería aceptar esa invitación? Sí, opina el 45% fuera de Euskadi y Navarra, 11 puntos porcentuales más que en octubre de 2010. Debería rechazarlas, apunta el 44%.

El 73% de los vascos (y el 61% de los navarros) señala que el Ejecutivo debería aceptarlas, y un 18% en Euskadi y el 34% en Navarra, que no. Por ideología, hay más partidarios entre los votantes socialistas (52% en el caso del PSOE y 68% entre los del PSE) y del PNV (89%). La mayoría de seguidores del PP (61%) considera que debería rechazarlas, en una respuesta que los conservadores vascos matizan (51% en contra de negociar y 36% a favor).

El traslado de presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco y la supervisión internacional del proceso de paz son las medidas más aceptadas, con un 42% y 43% en el total del Estado, respectivamente (un 40% y 42% en España sin País Vasco y Navarra). El indulto a los etarras que condenen la violencia, aun con delitos de sangre, y la reducción de penas a los terroristas encarcelados son las demandas más inaceptables (87% y 79%, respectivamente).

El 98% de los votantes del PNV, el 74% de los del PSE y el 48% de los del PP vasco considera aceptable el acercamiento de presos. Estos porcentajes bajan entre los electores de los partidos nacionales fuera del País Vasco, 24 puntos porcentuales en el caso de los socialistas y 17 en el de los conservadores.

En el contexto del alto el fuego de ETA, dirigentes de la antigua Batasuna han anunciado su intención de formar un partido abertzale que rechazaría la violencia y perseguiría sus objetivos por medios democráticos. Un 54,9% de los españoles cree que no debería ser legalizado, el 30,8%, que sí, y el 61,2% se muestra contrario a su participación en las elecciones, que sólo defiende el 25,2%, habiendo cambiado muy poco la actitud ciudadana en este capítulo respecto a la manifestada tras la tregua de septiembre.

En Euskadi, el 67% apoya esta legalización y el 59% de los ciudadanos su participación en futuros comicios. Los votantes del PNV son claramente partidarios de ambas medidas (91% a favor de la legalización y 85% de su presencia en las urnas, respectivamente). Hay más votantes del PSE a favor de su legalización (47%) que de su veto (38%). Los simpatizantes del PP, en el conjunto del Estado y en Euskadi, rechazan mayoritariamente estas posibilidades, aunque de forma menos acusada en el País Vasco.

Un 49,2% aprueba la política del Gobierno respecto a ETA (cinco puntos menos que en el pasado mes de octubre) y el 29,4% la desaprueba (cuatro décimas más que en el anterior Publiscopio sobre el alto el fuego de ETA).

El 70% de los socialistas respalda la política antiterrorista de Zapatero, frente al 30% de los conservadores y el 54% de los votantes del PNV.