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El PP acoge desde hoy en Les Corts nueve implicados en escándalos

La presencia de tres imputados, uno de ellos el president en funciones, Francisco Camps, y seis implicados en casos judiciales provoca las protestas

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La plaza en la que está ubicado el Palacio de Les Corts Valencianes fue ayer el escenario de grandes contrastes. Dentro del edificio se celebraba la sesión inaugural de la nueva legislatura. Frente a la puerta principal de la institución pararon multitud de lustrosos coches oficiales, de los que se apearon los diputados electos, vestidos con sus mejores galas. En el otro extremo de la plaza, pero no tan lejos como para que sus gritos no se pudieran oír y sus pancartas no se pudieran leer, un férreo cordón policial contenía a cientos de miembros del Movimiento 15-M. Gritaban consignas contra la presunta corrupción que implica a la cúpula del PP, el partido en el poder. 'El president, a Picassent', se oía con insistencia.

Los manifestantes mostraron así su indignación por la composición del nuevo hemiciclo. De los 55 diputados que componen el Grupo Popular uno más que en la legislatura anterior, tres están imputados y otros seis están implicados en procesos judiciales. Entre ellos, el presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, está acusado de cohecho pasivo impropio por recibir miles de euros en regalos de los dirigentes de la trama corrupta Gürtel.

IU y Compromís piden 'decencia' y 'ética' contra la corrupción

La sesión inaugural de ayer fue la primera muestra de que la presunta corrupción seguirá marcando el debate político. Juan Cotino, vicepresidente de la Generalitat en funciones y recién elegido presidente de la Cámara, llamó en su discurso a olvidar los 'rencores estériles'. Poco antes, los dos grupos minoritarios de izquierda, IU y Compromís, aprovecharon cualquier resquicio del protocolo para protestar contra la presencia de imputados. Los diputados de IU incluyeron en su promesa una coletilla, en la que se comprometían a trabajar por 'la ética'. Los miembros de Compromís escribieron en las papeletas para la elección de presidente la palabra 'decencia'.

Por su parte, el portavoz del Grupo Popular, Rafael Blasco, opinó que 'el pueblo valenciano, de forma libre y democrática, ha depositado su confianza en el PP. Eso es lo esencial'. Preguntado por uno de los escándalos (las presuntas dádivas que Sonia Castedo recibió de un empresario, según la Fiscalía Anticorrupción, extremo que ella niega) opinó que 'hasta que la Justicia no se pronuncie, cualquier juicio de intención no favorece en nada al mantenimiento de un sistema democrático'.

El otro punto de polémica de la mañana fue la decisión de Cotino de colocar un crucifijo sobre la Mesa que preside el hemiciclo. Es la cruz que Cotino, miembro del Opus Dei, ha utilizado para jurar todos sus cargos y salió directamente de su despacho, según confirmó un portavoz del conseller. La presencia del símbolo, que permaneció en el sitio más visible de la sala durante toda la sesión, provocó quejas entre la oposición.

El portavoz del PP, Rafael Blasco, pide que se deje actuar a la Justicia

'Vivimos en un estado aconfesional, yo como cristiano lo respeto profundamente, pero como cristiano creo que no es su sitio', se lamentó Enric Morera, de Compromís, que afirmó que su grupo se había sentido 'muy incómodo'. Marga Sanz, de IU, consideró 'increíble' la presencia de la cruz, y deseó que 'esos símbolos que representan a una parte de la ciudadanía dejen paso al sentir común de todos, que es precisamente lo que nos une, la Constitución y la laicidad'. PP y PSOE, por su parte, se mostraron 'respetuosos' con la decisión de Cotino.

Tras la composición de Les Corts, la próxima incógnita es qué consellers escogerá Camps para su Gobierno. En el PP valenciano son muchos los que dan por hecho que el ex secretario general de la formación regional Ricardo Costa estará entre ellos. Piensan que esa puede ser la forma en la que el presidente trate de recompensarlo después de que la dirección nacional lo suspendiera de militancia en 2009 y tras varios meses alejado de la primera línea, informa María Jesús Güemes.

Ya en su día se extendió que Costa, imputado por el caso Gürtel, podía pasar a formar parte del Consell y cuentan que desde Madrid se frenó de inmediato. Por lo visto ahora su nombre ha vuelto a cobrar fuerza en las quinielas, aunque los conservadores valencianos consideran que se podía repetir la misma historia y que, en el último minuto, la cúpula del PP podría volver a vetar la designación. Nadie sabe cómo podría recibir la noticia Rajoy y si lo interpretaría como un nuevo pulso.